Del millar de inscritos con los que cuenta la entidad, alrededor de 200 son industrias elaboradoras, estando conformado el resto por agricultores, ganaderos, recolectores de algas y acuicultores.
Ante los micrófonos de Radio Voz Galicia, y en el marco del programa medioambiental Ecovoz, el Secretario del Consello Regulador de Agricultura Ecológica de Galicia (CRAEGA), Javier García Lozano, explicó la labor de esta entidad y sus objetivos para un futuro próximo, que pasan principalmente por que el producto ecológico llegue a todos los gallegos.
Con motivo del 20 aniversario de este organismo, su portavoz hizo un repaso por los hitos más relevantes. Se refirió especialmente a la concepción, casi anecdótica, de la agricultura ecológica en el año 1997, con una docena de productores y alrededor de 20 ó 30 hectáreas inscritas, habiendo pasado a aglutinar hoy más de un millar y superar las 30.000 hectáreas, representando un volumen de facturación que va más allá de los 50 millones de euros. Además, sostiene que el concepto en sí ha calado profundamente y que, a día de hoy, el 90% de los gallegos sabe definir cuándo un producto es ecológico.
El CRAEGA, tal y como indicó García Lozano, además de tener una función de control y certificación de las producciones ecológicas de nuestra comunidad, también vela por la promoción del producto ecológico, tanto dentro de Galicia como en el resto de España e incluso en los mercados de la Unión Europea.
Del millar de inscritos con los que cuenta la entidad, alrededor de 200 son industrias elaboradoras, estando conformado el resto por agricultores, ganaderos, recolectores de algas y acuicultores, como no podía ser de otra forma, su marco normativo de referencia está en la UE, que ya está trabajando en nuevos reglamentos, previéndose su entrada en vigor durante los dos próximos años.
Procedimiento de inscripción
El procedimiento de inscripción en el Consello Regulador es muy sencillo, pudiendo realizarse telemáticamente a través de su sitio web www.craega.es. Una vez aportados los datos por los interesados, se revisa la documentación, se efectúan las preceptivas visitas de inscripción (tierras, establos, instalaciones) y se elabora un informe que se somete a evaluación de un comité de expertos conformado por representantes de la Consellería de Medio Rural y el Director Técnico del Consello Regulador.

Es en este foro donde se decide la incripción. En este sentido, Javier García advirtió que, en el caso de los productores, rige un período de inversión que normalmente se extiende durante dos años, ya que debe dejarse descansar a la tierra de su explotación convencional y reconvertirla a ecológica. Por tanto, durante estos dos años los productores no podrían comercializar sus artículos bajo la consideración de producción ecológica. Será a partir del segundo año, si el proceso de adaptación es el adecuado, cuando el Consello emitirá el correspondiente certificado de conformidad.
La sostenibilidad ambiental, una prioridad
Una aportación clave de la agricultura ecológica es su gran contribución a la protección y cuidado del medio ambiente, toda vez que hace un uso eficiente y sostenible de los recursos naturales. Ello es posible mediante la adopción de prácticas y técnicas agronómicas tradicionales e innovadoras que evitan la contaminación y aumentan la fertilidad del suelo. En este sentido, subrayó que, en la misma, está prohibido el uso de herbicidas, pesticidas y abonos de síntesis químicos.
En el caso de las labores ganaderas, el bienestar de los animales constituye una prioridad. No pueden estar encerrados en establos y deben disponer de una superficie mínima para el pastoreo, con la particularidad de que esta modalidad permite fijar población en el rural.



















