(Falafel – Egipto) Sigue las recomendaciones de consumo de las legumbres con esta receta rica en proteína vegetal, fibra, vitaminas y minerales.
Ingredientes para «4-6 personas»
250g de alubias (o de garbanzos)
4 dientes de ajo
1 cebolla pequeña
2 cebolletas tiernas
8 ramitas de perejil
8 ramitas de cilantro fresco
1 cucharadita de comino
½ cucharadita de pimentón picante
1 cucharadita de levadura en polvo
200ml de aceite de oliva
sal
Pimienta
Elaboración:
Ponga en remojo las alubias la víspera. Una vez remojadas, retire la piel que las cubre y tritúrelas en la batidora hasta obtener una crema suave.
Añada una pizca de sal y una pizca de pimienta, el pimentón, el comino y la levadura en polvo. Mezcle y deje reposar durante una hora.
Mientras tanto, pele la cebolla y las cebolletas y píquelas. Haga lo mismo con el perejil y el cilantro.
Añada la cebolla picada y las hierbas a la crema de alubias y mezcle bien. Forme unas tortitas de 5cm de diámetro y 1cm de altura.
Caliente el aceite en una sartén y fría las tortitas por los dos lados hasta que estén doradas. Retírelas con unas pinzas y déjelas escurrir sobre papel de cocina.
Receta extraída del libro Cocina Mediterránea en casa. Círculo de Lectores. 2010. Autores: Lourdes March y Lourdes Alcañiz.
¿Sabías que?
El origen del falafel resulta impreciso y remoto ya que es difícil encontrar referencias que den cuenta de su pasado y procedencia exactos. Lo que sí se puede afirmar es que estas tortitas de alubias abundan actualmente como uno de los platos más conocidos y apreciados de la cocina árabe en el panorama gastronómico internacional. Las informaciones más fiables recogidas al respecto atribuyen la originalidad de este plato a la creatividad de la cocina egipcia con todas las expresiones culturales y variedades típicas de su propio estilo mediterráneo. Precisamente, de este toque de distinción surge la variante preferida en Egipto por la cual se suelen utilizar comúnmente las habas, en lugar de los garbanzos, escogidos mayoritariamente en otros países árabes del Próximo Oriente como el Líbano o Siria, en Israel y en algunos países de Ásia. Se trata de un plato muy apreciado entre los sectores vegetarianos de consumidores amantes de la gastronomía exótica, aunque las dudas a raíz de su autoría lo convierten también en motivo de controversia identitaria para aquellos que lo reclaman como expresión típica nacional. Lo cierto es que algunas fuentes afirman que estas croquetas de verduras ya aparecen mencionadas en la Biblia, lo que ha generado largas disputas entre árabes palestinos e israelitas aludiendo su paternidad por referencia a un territorio habitado por ambas nacionalidades. Sea como fuere, su influencia es plausible tanto en Europa como en otros destinos transatlánticos.





















