La Unión Europea y Canadá han llegado a un acuerdo histórico por el que se reconocen mutuamente las normas y leyes para impulsar las exportaciones de productos ecológicos. El acuerdo pone fin a una negociación que se ha alargado durante cuatro años, y sigue al que Canadá alcanzó con los Estados Unidos en 2009, cuando la Agencia de Inspección Alimentaria canadiense y el departamento de Agricultura de los EE UU firmaron un acuerdo de equivalencia «orgánica» que abrió el mercado estadounidense a los productos canadienses.
Los mercados de EE UU y la Unión Europea suponen el 96% del volumen del comercio mundial de productos orgánicos, que mueve cada año 55.000 millones de dólares. Y en este sentido, el reconocimiento de los estándares y normas canadienses no sólo suponen un espaldarazo, sino que, sobre todo para los agricultores y empresas canadienses, un gran ahorro, puesto que los trámites serán más fáciles, rápidos y menos costosos.
R. / VIDA SANA





















