El invierno es tiempo de reposo. El hortelano puede aprovecharlo para revisar los resultados de la campaña anterior y programar los nuevos cultivos de cara a la primavera. Quizás debamos repensar las rotaciones establecidas, las variedades utilizadas, la fecha de siembra, el sistema de riego, la forma de controlar las malas hierbas, etc.
Debemos estar siempre abiertos a los cambios y a analizar cuáles han sido las causas de nuestros fracasos. Buscaremos información y ampliaremos conocimientos. También podemos diseñar algunos experimentos sencillos que nos ayuden a conocer mejor nuestro huerto. Podemos planificar nuevas asociaciones, nuevos tipos de abonos verdes, nuevas dosis de siembra, experimentar con algún nuevo tipo de extracto vitalizador de plantas, etc.
REVISANDO TODO
Además del trabajo intelectual, en el huerto es necesario retirar los restos vegetales e incorporarlos al compost, proteger con paja o mini túneles de invernadero los cultivos que tengamos y sean sensibles a heladas, podar los árboles y arbustos, retirar las mangueras de riego, limpiarlas y guardarlas para evitar su deterioro, limpiar y revisar las herramientas, etc.
No debemos olvidar que a finales de invierno hemos de empezar a preparar los semilleros para el plantel de primavera y por tanto tenemos que tener planificado qué vamos a plantar. El final del invierno también es el momento de segar los abonos verdes y empezar a preparar los bancales para las nuevas siembras esparciendo en ellos el compost.
QUÉ PODEMOS SEMBRAR
Algunas plantas son resistentes al frío y en las zonas más cálidas podemos sembrarlas durante el invierno. Podemos sembrar: ajos, rábanos, remolachas; y en semillero protegido, acelgas, escarolas, lechugas, puerros, apio y coles y coliflores de primavera. Podemos trasplantar: a finales de febrero, en zonas cálidas o protegidos en túneles, judías y tomateras, siempre con la pertinente protección.
LAS HORTALIZAS Y EL CLIMA
Plantas muy resistentes al frío
Ajo, Cardo, Col de Bruselas, Espárrago, Espinaca, Fresa, Haba, Nabo, Puerro, Rábano, Col
Plantas resistentes al frío
Acelga, Alcachofa, Apio, Brócoli, Cebolla, Cebollino, Coliflor, Escarola, Hinojo, Lechuga, Rabanito, Remolacha, Rúcula, Tupinambo, Zanahoria
Plantas de clima templado
Albahaca, Alcachofa, Berro, Borraja, Calabacín, Judías, Patatas, Perejil, Tomate
Plantas de clima cálido
Berenjena, Boniato, Calabaza, Melón, Pepino, Pimiento, Sandía
COMEDEROS PARA LOS PÁJAROS
Durante los meses más fríos podemos instalar comederos para los pájaros y así evitar que tengan que irse. Cuando llega el buen tiempo se retiran los comederos para que los pájaros se alimenten de gusanos e insectos que son plagas.
Para favorecer su presencia en la finca se pueden instalar algunos elementos como cajas nido, bebederos y baños. En el mercado se encuentran diferentes modelos de cajas nido en función de la especie. También podemos construirla nosotros mismos. Una alternativa es disponer de un lugar con material para que los pájaros construyan su propio nido. Entre el material se puede poner paja, lana, algodón, etc. También se debe tener en la finca lugares donde construir el nido como árboles, setos y muros. Se debe tener la precaución de colocar todo en lugares seguros lejos del alcance de gatos, perros y otros animales que pudieran molestar a los pájaros. Otro aspecto a tener en cuenta es el de la alimentación. Si se instalan comederos estos sólo deben disponer de comida en los meses más rigurosos del invierno. Si se alimenta a los pájaros estos dejarán de buscar insectos y por tanto dejan de cumplir la función de control de plagas.
MIMAR LOS ÁRBOLES FRUTALES
El invierno también es el tiempo de mimar a los árboles frutales para que afronten la primavera en el mejor estado sanitario posible. Muchas de las plagas y enfermedades de hongos que los atacan pasan el invierno en el tronco o en el suelo. El enlucido es una técnica que ayuda a reducir los problemas de los árboles.
El enlucido de árboles a la caída de la hoja o a la salida del invierno… mejora la sanidad de la planta, la protege del hielo e inhibe el desarrollo de musgos y líquenes. La base para preparar la pasta para enlucir es la arcilla y el agua. A esta preparación base se le pueden incorporar polvos de rocas, algas y extractos de plantas. Una de las mezclas más utilizadas es la de Lust:
Arcilla 5kg; Boñiga de vaca 3kg; Polvo de roca o Lithothamne 550g; Decocción de cola de caballo o silicato de sodio 0.5l; Ceniza de madera 500g; Agua caliente 10l.
Se mezclan todos los ingredientes y se untan con un pincel grueso el tronco y las ramas más gruesas. La misma pasta utilizada en el enlucido se puede usar para tapar las heridas producidas en la poda, por heladas u otros accidentes, y para bañar las raíces antes del trasplante. Para el enlucido con pulverizadores la mezcla se hace más diluida.
M. E.
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