El horno eléctrico ArcelorMittal Dunkerque sitúa a la mayor planta siderúrgica de Francia en el centro de la transición climática europea, al permitir producir acero sin carbón y reducir drásticamente las emisiones de CO₂.
El proyecto, respaldado por el Gobierno francés y la Comisión Europea, aspira a convertir Dunkerque —hasta ahora el mayor foco industrial de contaminación del país— en un referente de descarbonización industrial. La iniciativa se presenta como estratégica para preservar el empleo, reforzar la soberanía industrial europea y proteger sectores clave como la automoción, la aeronáutica o el ferrocarril.
El horno eléctrico de Dunkerque representa un cambio significativo frente a los métodos tradicionales de producción de acero, que dependen del coque de carbón y generan elevadas emisiones de dióxido de carbono.
Este sistema utiliza electricidad para fundir chatarra metálica y producir acero de alta calidad con una huella de carbono notablemente inferior, lo que lo convierte en un ejemplo de transición tecnológica en el sector. La planta ha incorporado además sistemas de eficiencia energética y gestión de residuos, reforzando su compromiso con la sostenibilidad industrial y la innovación.
Horno eléctrico ArcelorMittal Dunkerque y la revolución climática del acero europeo
El horno eléctrico ArcelorMittal Dunkerque busca reducir CO₂ y liderar la descarbonización industrial en Europa.
La planta de la siderúrgica de ArcelorMittal en Dunkerque, adonde mañana se desplaza el presidente francés, Emmanuel Macron, para el lanzamiento del primer horno eléctrico en esa fábrica, será un modelo de descarbonización industrial en Europa.
Así lo aseguraron este lunes fuentes de la presidencia francesa, que destacaron que el horno eléctrico servirá para producir metal sin usar carbón -fuerte emisor de CO2– y, por tanto, reducir la polución en la planta, que hoy es el lugar industrial más contaminante del país.
La presidencia francesa evitó dar cifras de la inversión del lanzamiento del horno eléctrico, que se abastecerá de energía «con contratos atractivos» especialmente de origen nuclear.
El acero sin carbón como reto industrial
En 2023, la Comisión Europea (CE) había dado su luz verde para que el Estado francés invirtiese 850 millones de euros para la descarbonización parcial de su producción de acero en Dunkerque.
Según los sindicatos, la construcción de este horno ‘verde’ no será suficiente para mantener la competitividad de la planta, pues prevé una capacidad de toneladas de acero (1,5) menor a las anunciadas (6).
En paralelo a la descarbonización, París también destacó que es necesario adoptar medidas de protección para el sector siderúrgico en la UE.
«Cuando nos protegemos, logramos realizar proyectos industriales en Europa», señalaron las fuentes, en alusión al impuesto al carbono a ciertos productos importados de fuera de la UE y que pretende proteger a las empresas europeas de la competencia de países como China.
La presidencia francesa se felicitó de que «tras un año y medio» la CE y varios Estados miembros están de acuerdo con la estrategia industrial soberana para la UE propuesta por Macron.
Competitividad y empleo en la siderurgia europea
La presidencia francesa se felicitó de que «tras un año y medio» la CE y varios Estados miembros están de acuerdo con la estrategia industrial soberana para la UE propuesta por Macron.
El Elíseo destacó que preservar las acerías, cuyo declive se agudizó a partir de la década de 2010, es «una batalla compleja» en Europa, pero fundamental para sectores como el de la automoción, la aeronaútica, el ferroviaria o el aeroespacial, que requieren del acero.
ArcelorMittal, que cuenta con una notable presencia en España, da trabajo a 15.400 personas en Francia en 40 centros de producción y con una capacidad de 11 millones de toneladas de acero líquido al año.
Con la promoción de este horno eléctrico, Francia refuerza su apuesta por una industria del acero más limpia, eficiente y sostenible, posicionando a ArcelorMittal Dunkerque como referente de futuro en el sector siderúrgico europeo. Seguir leyendo en CO2.





















