Actualizar

miércoles, febrero 8, 2023

Anthony, el primer perro clonado de Argentina

Se trataba de un perro mestizo que había pasado toda su vida con una familia en Buenos Aires hasta fallecer a comienzos de este año por causas naturales. Durante meses, sus dueños, que no lograron superar el duelo, decidieron clonar a su mascota.

El primer perro clonado de Argentina se llama Anthony. Esta mascota fue encargada por una familia que no superaba la pérdida de su perro fallecido a principios de año, por lo que decidieron encargar una copia genéticamente igual.

Se trataba de un perro mestizo que había pasado toda su vida con una familia en Buenos Aires hasta fallecer a comienzos de este año por causas naturales. Durante meses, sus dueños, que no lograron superar el duelo, decidieron clonar a su mascota.

Para llevar a cabo los trámites, la familia se puso en contacto con la empresa BIOCAN, representante en Argentina del laboratorio surcoreano Sooam Biotech Research Foundation. La empresa, que lleva ya más de mil casos exitosos, aseguró en declaraciones al diario argentino ‘La Nación’ que este laboratorio es el único del mundo en realizar este tipo de procesos, más complejos que los de clonación de vacas, ovejas y caballos, debido a las características genéticas de los perros.

Tras la muerte del animal, hay un período de 72 horas en las que se requiere realizar la recolección del tejido, del que salen las células que permitirán la clonación.

El proceso en cuestión se llama Somatic Cell Nuclear Transfer (SCNT) y consiste en la extracción del núcleo de una célula somática, en el caso de Anthony, un pedazo de su tejido, que luego es transferida al óvulo al que se le suprime su material genético. El embrión logrado se introduce en una hembra que lo gesta de forma natural.

El mecanismo de clonación duró alrededor de nueve meses y se llevó a cabo en dos partes, la primera en Argentina y la segunda en Corea del Sur. Aunque el coste se desconoce, este tipo de servicios tienen un precio estimado de entre 60.000 y 100.000 dólares.

El director de BIOCAN, Daniel Jacoby, en declaraciones diario argentino ‘Clarín’ explicó que «un veterinario se encarga de extraer el tejido epiletal –de la piel– y ese material lo llevamos al laboratorio de la Facultad de Agronomía para que se realice la reproducción celular«.

«El ciclo en su totalidad comprende unos nueve meses. Durante ese lapso brindamos contención a los clientes sobre los pasos que se cumplen. Les mandamos la ecografía, fotos del embrión y de su nacimiento para la calmar la ansiedad», apuntó Jacoby.

La genética juega un rol importante en el carácter de cada ejemplar, pero también influyen el ambiente y las experiencias de cada animal. Por su parte, el vicepresidente de la Sociedad de Medicina Veterinaria, Leonardo Sepiurka, argumentó que «así como cada ser humano es único e irrepetible también los animales; en este caso los perros también lo son. Aún si se logra que sean una copia fiel a la original no significa que vaya a ser el mismo».

ep

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Otras noticias de interés