Florida retiró 535.676 neumáticos del fondo del mar frente a Fort Lauderdale entre 2015 y 2025. Lo dice el balance que su Departamento de Protección Ambiental (DEP) actualizó el 23 de enero de 2026. Son restos del Osborne Tire Reef, un arrecife de neumáticos hundido en los años setenta para atraer peces.
Aquel arrecife acabó dañando los corales cercanos. Según las estimaciones que recoge el DEP, entre 1 y 2 millones de ruedas llegaron al mar, y su plan de restauración de 2024 calcula que terminar costará unos 137 millones de dólares.
Neumáticos baratos con permiso del Cuerpo de Ingenieros
En los años sesenta, varios estudios recomendaban hacer arrecifes con neumáticos. Abundaban, eran baratos y se manejaban bien, recoge el informe que el DEP entregó al Parlamento de Florida en 2023. Además, sobraban ruedas usadas. Florida y el Cuerpo de Ingenieros del Ejército dieron los permisos. Las ruedas fueron a la arena entre dos líneas de arrecife del condado de Broward.
De muchas descargas no hay registros. Los que existen hablan de 50.000 neumáticos en abril de 1972 y de 190.000 en noviembre de 1973. Unos bajaban en paquetes desde una barcaza. Otros los tiraban particulares desde sus barcos.
Flejes rotos, grapas oxidadas y huracanes
Los paquetes llevaban flejes de plástico y una grapa metálica. Muchos flejes se rompieron al soltar la carga con una grúa. Los demás se aflojaron cuando la corrosión se comió las grapas, explica el DEP.
Las corrientes repartieron las ruedas al azar. Luego, las tormentas tropicales y los huracanes las llevaron hasta los arrecifes naturales. Para el DEP, su inestabilidad «indicaba que no eran adecuados como arrecife artificial».
Un análisis de la Cámara de Representantes de Florida añade que, a los tres años, ocupaban unos 34 acres. Son casi 14 hectáreas, y las ruedas ya llegaban a las playas. La idea se probó en más sitios, como en los arrecifes de neumáticos de Puget Sound, el arrecife que Yarmouth hundió en 1978 o dos canales de hormigón con más peces.
Globos, buzos militares y una grúa hasta Port Everglades
La primera retirada llegó en 2001. La Universidad Nova Southeastern, con fondos de la NOAA, sacó 1600 neumáticos con globos de elevación. Le costó unos 17 dólares por rueda.
Entre 2007 y 2009, buzos del Ejército, la Armada y la Guardia Costera sacaron más de 72.000. Luego, las misiones en el extranjero los apartaron del trabajo.

En 2015, el DEP contrató a una empresa de buceo. Un buzo ata las ruedas y una grúa sube el paquete. El barco vuelve a Port Everglades con unas 300.
El ritmo ha bajado. La serie oficial marca 85.118 en 2020, el mejor año, y 25.562 en 2025. A ese paso, el medio millón de ruedas visibles que estimó el plan tardaría unos 20 años en salir. En septiembre de 2025, el DEP firmó otro contrato hasta 2032. La nueva empresa aún tramita sus permisos.
Del sonar de 2019 a la búsqueda con IA de 2024
Un sondeo con sonar de 2019 halló neumáticos en unas 312 hectáreas, al norte de la bocana de Port Everglades. En 2024, con ayuda de inteligencia artificial, la búsqueda cubrió más de 2400. Había ruedas en los cuatro complejos de arrecife del condado, a lo largo de más de 8 kilómetros. El plan admite que estaban repartidas «más allá de lo esperado».
El DEP estima que quedan unos 521.000 neumáticos visibles: 429.000 en la arena y, como mucho, 92.000 tocando el arrecife. No cuenta los enterrados ni los que están fuera de la zona revisada.
El coral cuerno de ciervo, entre las ruedas sueltas
Parte de los neumáticos se ha llenado de vida.
En abril de 2024, los buzos revisaron 30 puntos y vieron corales duros sobre ruedas en 18. En cuatro, el coral cuerno de ciervo, una especie amenazada, crecía junto a ruedas sueltas.
El permiso no deja mover ruedas con coral. Por eso, la Nova Southeastern traslada antes las colonias. Hasta septiembre de 2023 había sacado 747, y 472 acabaron en cuatro zonas de trasplante.

El informe del equipo de David Gilliam detalla una tanda de 514 colonias. Envió 79 a la Universidad de Miami y perdió 26 en su vivero con el huracán Nicole, en noviembre de 2022. Un mes después del trasplante, las 167 revisadas seguían vivas.
El DEP admite que así se va más despacio. Aun así, cree que trasladar los corales «compensa los inconvenientes». Hoy, el 44 % de los corales que forman arrecifes está amenazado, y Florida ya repone colonias con los árboles de coral de Ken Nedimyer.
Una ley de 2023 y 78 millones solo para la arena
Una ley de Florida de 2023 obligó al DEP a hacer el plan. Su meta es sacar del arrecife todas las ruedas visibles y plantar corales donde hubo más daño.
Calcula 78 millones de dólares para la arena, 19 para el arrecife y 40 para replantar. Prevé 14 años de trabajo y entre 6 y 13 millones al año.
En el año fiscal 2023-2024, el estado puso 2,5 millones. El plan pide cada año entre 2,4 y 5,2 veces esa cifra, y depende de lo que vote el Parlamento.
Nadie ha contado las ruedas hundidas ni el coral perdido
Nadie sabe cuántas ruedas se hundieron. Faltan registros, así que lo de 1 a 2 millones es una estimación. Tampoco se conoce el daño total. Las inspecciones, reconoce el plan, «no pueden dar cuenta de la historia de los impactos». Y las 14 hectáreas de los primeros años miden espacio ocupado, no coral perdido.
Las cifras de 2026 a 2033 son proyecciones. Llegar a los 945.804 neumáticos de 2033 exige sacar unos 51.000 al año, el doble que en 2025.
Los datos oficiales están en la página del proyecto Osborne Reef del DEP, actualizada el 1 de octubre de 2026.
Junto a una barcaza hundida, Matt’s Barge, las fotos del contratista enseñan el cambio. En 2017 había cientos de ruedas en la arena. En 2023, el fondo estaba limpio.
Foto: Industrial Divers Corporation / Florida DEP










