En tiempos convulsos, la responsabilidad se erige en una cualidad que cotiza al alza. La crisis sanitaria que estamos viviendo nos ha enseñado que la responsabilidad, tanto individual como colectiva, constituye una de las principales herramientas para hacer frente a la pandemia que tanto ha trastocado nuestras vidas desde todas las perspectivas.
Cumplir a pies juntillas las recomendaciones de las autoridades nos ayudará a proteger nuestra propia salud y la de los demás, y a recuperar, más pronto que tarde, la tan ansiada normalidad.
Por su parte, gestionar los recursos de una forma responsable y consecuente, también contribuirá a preservar el entorno, nuestro bienestar y, por supuesto, la economía.
Fuente: Sogama





















