Paralizan la ley de regadíos en Doñana in extremis. Para trazar ese plan, se creará un grupo de trabajo que pretende escuchar, han dicho, “todas las voces” y atender los acuerdos y compromisos europeos.
Ante el anuncio, hecho desde el Palacio de San Telmo en Sevilla, Greenpeace quiere manifestar que valora positivamente el paso, pero espera que el plan garantice que, efectivamente, no se concede ni una hectárea más de regadío en las inmediaciones del Parque Nacional, como establece, a día de hoy, el Plan Hidrológico del Guadalquivir.
El coordinador de Greenpeace en Andalucía, Luis Berraquero, espera que “efectivamente, se escuchen todas las voces, entre ellas, las de la ciencia, la UE, los grupos ecologistas y los propios planes hidrológicos, como el del Guadalquivir, y que se impida, de manera tajante, que se siga robando agua y regando de manera ilegal en la zona.
El plan debe garantizar una transición hídrica justa, que tenga en cuenta a las familias afectadas pero que también garantice los aportes de agua necesarios para la supervivencia del Parque Natural de Doñana”.
Cabe recordar que Andalucía tiene hoy sus embalses al 20% de su capacidad, una situación hidrológica que no se sufría desde 1995.
Escasez de agua
Destacan, por su situación de escasez de agua, la cuenca del Guadalquivir, que se encuentra al 18,5% de su capacidad, y la del Guadalete-Barbate, al 16,5%. Andalucía, además, es la CCAA que cuenta con mayor superficie regada de todo el Estado lo que la hace muy vulnerable a periodos sin lluvias pues más del 85% del agua disponible allí se dedica a estas labores.
En las inmediaciones del Palacio de San Telmo se han congregado esta tarde decenas de personas agrupadas bajo la Plataforma “Salvemos Doñana”, de la que también forma parte Greenpeace, para rechazar la amnistía a las explotaciones que detraen agua sin autorización y exigir que no se pierda ni un metro cuadrado de superficie forestal de Doñana para convertirla en regadío. Paralizan la ley de regadíos en Doñana in extremis.



















