Un país vecino está dispuesto a mostrarnos cómo lograr un verdadero cambio en el campo de la movilidad. Lo cierto es que va ganando. Como también es cierto que sabemos cómo lo está consiguiendo. Generalmente suelen nombrarse lugares como Noruega, Dinamarca o Países Bajos como ejemplos de países que están adoptando rápidamente el coche eléctrico. La situación se torna diferente al pensar en España, Italia o territorios del este de Europa, donde la transición al coche eléctrico se torna más lenta.
Portugal se está convirtiendo en un ejemplo para España y el mundo
Mientras Estados Unidos sueña con otro futuro para el coche eléctrico, Portugal comienza a tomar impulso con el sistema actual. Según consigna el portal Motorpasión, “uno de cada cinco coches que se venden en Portugal es eléctrico”.
En octubre, las ventas de coches volvieron a subir tanto en España como en el país vecino. Un importante signo de cambio. Las matriculaciones de vehículos nuevos en Portugal anotaron un cambio al alza del 6,6% interanual en octubre de 2025.
Así lo han dejado plasmado los números difundidos por la Asociación Automovilística de Portugal (ACAP). Durante este lapso de tiempo, la cuota de mercado de los coches completamente eléctrico fue de casi el 30%, con un 28,6% y Tesla liderando en la escala anual.
Portugal nos muestra cómo lograr el cambio automovilístico
Pero ¿cómo ha conseguido Portugal este cambio? Los motivos detrás del éxito del coche eléctrico en Portugal son varios. Es un escenario parecido al que se vislumbra en el norte de Europa: ayudas y fiscalidad favorables para los conductores de vehículos eléctricos, especialmente para empresas.
Meses atrás, salió a la luz que Portugal había ampliado las ayudas de 4000 euros en la compra de automóviles eléctricos. El Gobierno de Portugal ha extendido su programa de incentivos para la compra de vehículos eléctricos (VE). ¿Qué ha hecho? Aumentar el límite de precio de los coches eléctricos que pueden escogerse.
De 38 500 euros pasaron a 55 000 euros (IVA incluido). Esto siempre que estos vehículos registren entre seis y nueve plazas. El incentivo de 4000 euros está sujeto al requisito de que el comprador entregue en un desguace un vehículo con una antigüedad superior a 10 años.
Tiene que haber estado a su nombre por un periodo mínimo de un año. Los fondos para este programa tienen su origen en el Fondo Ambiental Portugués (Fundo Ambiental). Este también proporciona beneficios fiscales para impulsar la adopción del coche eléctrico.
Un ejemplo es que los particulares que compren vehículos eléctricos están exentos del pago de los tributos de circulación y matriculación. Por otra parte, las empresas pueden deducir hasta el 100% del IVA en la adquisición de este tipo de vehículos.
Otras razones por las que Portugal es un ejemplo del mayor cambio de la movilidad
A estos factores se le suma una óptima red de recarga. Portugal es un país pequeño que dispone de una óptima cobertura de puntos de recarga. Un aspecto que deja de lado uno de los principales impedimentos para la adopción masiva de estos automóviles: el miedo a quedarse sin carga por no encontrar una estación cercana.
Reporta 12 puntos de carga por cada 100 km2 frente a los 8 de España. Sumado a esto, el sistema nacional de recarga es interoperable y fácil de utilizar. Esto hace posible la carga en cualquier punto sin necesidad de varias aplicaciones o tarjetas.
Nuestro vecino Portugal quiere enseñarnos cómo lograr un verdadero cambio automovilístico con incentivos a los coches eléctricos y una adecuada infraestructura de carga. Lo cierto es que va ganando y España todavía debe intensificar sus esfuerzos. Por ahora, parece que España tomará un camino similar, al menos en lo que concierne a las ayudas estatales. La Junta de Andalucía ha ampliado en 13,36 millones las ayudas para la compra del coche eléctrico del programa de incentivos MOVES III.


















