Es hora de enfocarse en las “Olvidadas” Pesquerías

La importancia vital de la pesca continental
en la dieta, los ingresos y el sustento de las personas en países en desarrollo
son el centro de atención de un nuevo reporte que hoy se da a conocer.

A nivel mundial, los ríos y lagos suministran 13 millones de toneladas
de pescado al año, con la cifra real alcanzado 30 millones de
toneladas aproximadamente, debido a la falta de reporte de las
capturas totales.

Estas pesquerías continentales están generando 60 millones de
empleos de tiempo completo y tiempo parcial en la pesca y otras
actividades, tales como el procesamiento con más de la mitad de
estos trabajo realizados por mujeres.

Cerca del 70 por ciento del total de la pesca continental se realiza en
Asia, 25 por ciento en África y 4 por ciento en América Latina. Buena
parte se consume a nivel interno, lo cual subraya su importancia crítica
para las personas y las economías del mundo en desarrollo.

El nuevo reporte, compilado por el Programa de las Naciones Unidas para el
Medio Ambiente (PNUMA) y el WorldFish Centre (Centro Mundial de Pesca),
también destaca la creciente importancia de las pesquerías continentales
en la dieta, y especialmente entre los niños, más allá del suministro de
proteínas.

“Y más importante aún, en muchos países (además de la proteína) es el
papel de las pesquerías continentales en la provisión de micronutrientes,
especialmente la vitamina A, el calcio, el hierro y el zinc”, indica el reporte
Cosecha Azul: Pesquerías Continentales como Servicio Ambiental (Blue
Harvest: Inland Fisheries as an Ecosystem Service).

“Estudios detallados en Bangladesh, por ejemplo, han demostrado que
el consumo diario de pescado pequeño contribuye al 40 por ciento del
requerimiento diario en el hogar de vitamina A y al 31 por ciento de calcio,”
añadió el estudio que se dio a conocer durante la Décima Conferencia de
las Partes de la Convención sobre la Diversidad Biológica, que se está
realizando en Nagoya, Japón.

Además de proporcionar beneficios nutricionales, los peces también juegan
un papel clave en el funcionamiento de los ecosistemas acuáticos. Su
consumo de plancton, plantas, insectos y otros peces es fundamental para la
estabilidad y la resistencia de los hábitats fluviales y lacustres.

Los peces también sirven como enlaces importantes entre los ecosistemas.
Los nutrientes y materia orgánica de los huevos de peces, sus cadáveres y
excretas contribuyen a apoyar la producción de algas, larvas de insectos y
otras especies de peces en ríos y lagos.

Cuando las poblaciones de peces se reducen, puede haber graves
repercusiones para otros organismos. La muerte a gran escala de los peces
cisco en el lago Mendota en los Estados Unidos, por ejemplo, dio lugar a
cambios en la composición del plancton del lago, redujo el nivel de nutrientes
en la columna de agua y causó una disminución en la biomasa de las algas.

El informe advierte que, a pesar de más de 40 años de producción constante
a nivel mundial, se están produciendo rápidos cambios en el medio ambiente
lo que desafía la viabilidad de las futuras poblaciones de peces y una serie de
metas de desarrollo internacionalmente acordadas, incluyendo los Objetivos
de Desarrollo del Milenio.

El informe cita, además, bajos caudales de agua, cambios en los patrones de
inundación estacional, y la pérdida de hábitat y zonas de desove vinculados
con las represas, la agricultura insostenible y la sobre-extracción de agua.

Otros impactos son procedentes de la urbanización y la construcción de
carreteras, la contaminación, incluidos los vertimientos de aguas residuales y
el cambio climático.

El informe destaca una combinación de sobrepesca y degradación
ambiental como principales factores desencadenantes de la
disminución en la captura de peces en el Lago Malawi y Lago

Malombe, mientras que las capturas en el río Níger han caído como
resultado de la construcción de represas y la reducción de los
caudales fluviales a causa de la sequía.

La contaminación también está pasando factura. Chongqing,
Nanjing, Shanghai y otras ciudades principales en el valle del río
Yangtze en China están añadiendo 25 mil millones de toneladas de
aguas residuales al río cada año, muchas de las cuales no reciben
tratamiento.

Junto con otros factores, como las presas y la excesiva extracción de agua,
la contaminación está ligada a la disminución de las capturas de pescado en
el río Yangtsé, así como a la situación de crítica amenaza del pez esturión
chino y del pez espátula chino.

Achim Steiner, Sub-Secretario General de las Naciones Unidas y Director
Ejecutivo del PNUMA, señaló: «Este fascinante informe ha traído a la arena
pública el tema a menudo desatendido de las pesquerías continentales.
Mientras que la pesca marina es objeto de creciente escrutinio, la pesca
basada en los sistemas fluviales y lacustres rara vez involucra a la
comunidad internacional, un descuido con consecuencias potencialmente
profundas».

«¿Por qué? Porque se estima que 100 millones de personas sólo en
África obtiene niveles importantes de proteína diaria de estas fuentes
continentales, además de vitaminas y minerales esenciales. Mientras tanto,
las estimaciones no oficiales de las capturas continentales a nivel mundial
llegan a cerca de los 30 millones de toneladas, comparables a las cifras
oficiales de captura en la pesca marina, y el empleo generado a 60 millones
de personas, 13 millones más que el equivalente en las pesquerías marinas»,
agregó.

El informe insta a los países a adoptar un «enfoque ecosistémico» para la
gestión de la pesca continental, considerando los múltiples impactos que
influyen en su salud y productividad.

Tal enfoque debe abordar una amplia gama de factores, desde la reducción
de la contaminación y de las prácticas de pesca destructiva hasta el
mantenimiento de caudales de los ríos y la restauración de hábitats,
incluyendo la protección de los humedales y de otras zonas de desove y
alimentación.

Las nuevas presas deben ubicarse donde tengan menor impacto sobre

los ecosistemas fluviales, y con diseños amigables para los peces a fin
de permitir su migración y flujos estacionales. Siempre que sea posible
las presas más viejas deben ser modificadas para que brinden beneficios
similares.

Patrick Dugan, autor principal del WorldFish Centre (Centro Mundial de
Pesca) en Penang, Malasia, agregó: «Los logros recientes en los Estados
Unidos y en la cuenca del Río Vu Gia-Thu Ban en Vietnam muestran que
la voluntad política y una planificación cuidadosa pueden proporcionar
soluciones beneficiosas para todos.
Éstos han mantenido algunos
corredores fluviales libre de represas, mientras que otras son administradas
con propósitos ambientales y la generación de energía hidroeléctrica.
Necesitamos replicar con urgencia estos éxitos a gran escala y en los ríos
más grandes, si queremos mantener la pesca continental a nivel mundial. «

Otros temas destacados del informe

El informe se centra en la pesca en países en desarrollo, en parte debido
a que la pesca continental en Europa, Norteamérica y Australia es
principalmente con propósitos recreativos.

Sin embargo, estos países también obtienen importantes beneficios
económicos. Las últimas cifras muestran que en los Estados Unidos 35
millones de personas o el 18 por ciento de la población de 16 años o mayor,
gastó 38 mil millones de dólares en pesca en agua dulce– 0.5 por ciento del
PIB.

En la Unión Europea un estimado de 25 millones de pescadores, que pescan
principalmente en agua dulce, gasta más de 8 mil millones de dólares al año.

África y Asia
• China, Bangladesh, India y Myanmar son los mayores productores con
una captura total oficial proveniente de pesquerías continentales de
más de cinco millones de toneladas al año.

Otros 16 países, que van desde la República Democrática del Congo,
Egipto, Kenia, Mali y Uganda a Camboya, Indonesia, Filipinas y
Vietnam reportan capturas de pescado de más de 100,000 toneladas
anuales cada uno.

En India, 5.5 millones de personas están empleadas en la pesca y
ocupaciones relacionadas con la pesca, seguido de Bangladesh, con

un estimado de 2.2 millones; Nigeria, 1.7 millones; Camboya, 1.6
millones y China, 1.2 millones.

La mayor captura en Asia proviene de la parte baja de la Cuenca del Mekong,
donde se estima que la captura de peces continentales es de más de dos
millones de toneladas, por un valor de hasta 3.8 miles de millones de dólares
en la primera venta y hasta 7.6 miles de millones de dólares en los mercados
de venta al menudeo.

El Mekong es la principal fuente de proteínas y micronutrientes, incluyendo
los aminoácidos, para 22 millones de personas en Camboya y Laos. Las
capturas de pescado de tamaño pequeño, que son ingeridos enteros,
proporcionan calcio a los huesos y el hierro y vitamina A a los órganos
internos.

En Bangladesh, más del 40 por ciento de la producción total de pescado
proviene de la pesca continental, y en las zonas rurales hasta el 80 por ciento
de los hogares pescan para alimentar a la familia: a menudo es la única
fuente de ingresos para los pobres que no poseen tierras.

En África, la Cuenca del Lago Victoria produce poco más de un millón
de toneladas al año, con ingresos provenientes de la exportación de la
Perca del Nilo de más de 300 millones de dólares en 2007.

La importancia de la pesca continental en los ingresos familiares en África se
destaca entre las comunidades de la cuenca del Zambeze.

Los ingresos de los hogares en el llano aluvial de Barotse en Zambia,
son de 180 dólares al año de la pesca, seguida por el ganado, 120
dólares, y los cultivos, poco más de 90 dólares.

Las pesquerías son la segunda fuente más importante de ingresos de
los hogares en los humedales de la parte Baja de la zona de Malawi.

La Cuenca del Congo en África sostiene la biodiversidad más rica de
peces de cualquier otro río africano con 690 especies descritas.

La rica biodiversidad está vinculada a la complejidad de los rápidos, charcos,
afluentes, llanos aluviales y la inundación estacional que trae los nutrientes
de la selva tropical a la cadena alimenticia acuática.

Uno de los grandes retos para la salud y la productividad son las presas. El
estudio indica que el número de represas grandes de más de 15 metros de

altura ha crecido a nivel mundial de 5,000 en 1949 a más de 50,000 en 2006.

Mientras tanto, hay ahora unas 800 mil represas más pequeñas en todo el
mundo.

En sólo el 12 por ciento de los grandes ríos europeos, el flujo de agua no es
afectado por las presas; mientras que en Asia, África y América Latina las
cifras correspondientes son del 37 por ciento, 38 por ciento y más del 50 por
ciento, respectivamente.

El impacto de la pesca se destaca en el informe con el caso de la represa
Pak Mun, construida sobre un afluente del Río Mekong en Tailandia a
principios de 1990.

El río Mun, encima de la represa, experimentó una disminución de 60 a 80
por ciento en la captura de peces, una pérdida de alrededor de 1.4 millones
de dólares al año.

Se esperaba que el nuevo embalse produjera 220kg/hectáreas de pescado,
pero solo se alcanzaron a producir 10kg/hectáreas.

Desde el año 2001, una política de inundaciones estacionales, que implica la
apertura de las puertas de la represa, ha sido adoptada lo cual ha ayudado a
traer de vuelta cerca de 130 especies al río Mun y a reducir el impacto de la
represa en la pesca.

La sobrepesca se está convirtiendo en un desafío en algunas pesquerías
continentales; cada vez peces más pequeños son capturados.

El informe cita la pesquería de Tonle Sap en Camboya y varias pesquerías
de llanuras aluviales en África, incluida la Ouémé en Benin y el Níger en Malí.

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