«Si sólo comiéramos pescado de aquí, cada año en mayo se nos habría acabado»

– ¿Cuáles son los efectos de la pesca sobre la biodiversidad de la costa catalana?
Lo primero que hay que aclarar es que esto depende de cómo se pesque. El impacto varía mucho si hablamos de pesca con arrastre, que es la manera con más efectos nocivos sobre el hábitat marino, o de la pesca artesanal. También depende de la intensidad con que se pesque. Y, además del impacto directo (la cantidad de pescado que se extrae), también hay indirectos, porque afecta al conjunto de la cadena alimentaria marina.

– Con la pesca que se hace ahora mismo, ¿cómo valorarías la situación en Catalunya?
Es una situación de sobreexplotación y sobreconsumo preocupante. Hay una manera muy fácil de ver esto: si vamos con nuestras abuelas a una pescadería de ahora, para empezar encuentran muchos peces que no conocían, y además echan de menos otros. Hemos explotado tanto nuestros recursos que hay especies que han sido sustituidas por peces de otras parte del mundo. La sobreexplotación de nuestro sistema nos ha hecho traer mucho pescado de fuera. Hemos aumentado tanto nuestro consumo que con nuestra pesca no es suficiente y necesitamos traer peces de otras partes del mundo.

– ¿Cómo se pueden conjugar pesca y sostenibilidad?
Si queremos conseguir la sostenibilidad de este recurso, debemos apostar por la pesca artesanal. Y eso quiere decir que hay que reconvertir una parte de nuestro sector. Hay que dar oportunidades a la industria para continuar pescando, pero de otra manera. Si no, los pescadores artesanales se ven perjudicados por los que usan métodos más agresivos. La buena noticia es que podemos conseguir esta transformación. Y lo haremos de manera planificada, o acabará haciéndolo el tiempo de manera no planificada. Si seguimos como hasta ahora, habrá menos pesca, y esto, sumado al previsible aumento del precio del petróleo, hará que la pesca de arrastre no resulte rentable.

– ¿Esto quiere decir que el pescado subirá de precio?
Sí, será casi un artículo de lujo. En España ahora mismo consumimos una media de 38 kilos de pescado anuales por persona. Si ponemos esta cantidad a nivel global, es totalmente inviable. Sin llegar a esa cantidad, sólo con que los países en desarrollo aumenten un poco su consumo, es inviable. De hecho, ahora mismo ya lo es. No vivimos de lo que los ecosistemas dan de manera renovable, sino de ir eliminando cada vez más stocks, yendo a buscarlos más lejos, o a más profundidad, o pescando especies nuevas. Por lo tanto, pronto habrá escasez, y el pescado será más caro.

– ¿Y cómo se puede invertir esta situación?
Por parte de los consumidores, con consumo responsable. Desde el punto de vista de la administración pública, se debe modificar la legislación, y ahora encaramos dos muy buenas oportunidades en este sentido. En el año 2012 se modificará la política pesquera común de la Unión Europea, que es una de las máximas potencias mundiales de pesca, de modo que si cambia su funcionamiento, puede conseguir influir en el conjunto del sistema. Más cerca de nuestra casa, la ley de política de pesca sostenible acaba de entrar en el Congreso de los Diputados, y eso marcará las condiciones de pesca en España. Para conseguir un cambio hay que escuchar a todos los actores, dar más voz a la pesca artesanal, que las ONGs y entidades del sector se impliquen de lleno y que se involucren las personas de la administración pública más conscientes del problema. Es una situación compleja y todos los autores tienen que jugar su rol.

– ¿Cuál es el rol de OCEAN 2012 en este contexto?
OCEAN 2012 es una plataforma de entidades europeas, sobre todo ecologistas, pero también pequeñas empresas del ámbito marino, que intenta intervenir en la definición de la nueva política pesquera común. Nosotros apostamos para que se entienda que la subsistencia del ecosistema marino es la base de la pesca futura. Las máximas prioridades son garantizar un medio marino sano, apostamos por conseguir que la ciencia tenga un papel fundamental en la definición de las políticas pesqueras, y apostamos por una descentralización de la política pesquera: que la Unión Europea defina los objetivos finales, pero que la implementación se defina en función del ecosistema. Para entendernos, no hacen falta los ministros para definir el tamaño de anzuelo de una pesquería concreta, que es lo que pasa hoy en día. Otro elemento muy importante es priorizar el acceso al recurso pesquero de las modalidades de pesca menos destructiva: si tenemos que elegir quien pesca, que sea quien menos perjudica al conjunto del ecosistema.

– Eso va en contra de los intereses de un puñado de empresas grandes y poderosas …
Y a favor de los intereses de muchas más empresas pequeñas y menos poderosas. De las 11.000 embarcaciones que hay en España, 9.000 son de pesca artesanal. Hay más empresas y más trabajadores interesados en este cambio, aunque institucionalmente a menudo se han hecho oír más las empresas grandes.

– Desde el punto de vista del consumidor, ¿qué se puede hacer?
A la hora de comprar, fijarse en la información que debe constar, que indica la procedencia y el tipo de extracción del pescado, y que es obligatoria. Pero en muchos casos no se dan estos datos, así que lo primero que hay que hacer es exigir que se cumpla lo que dice la ley, y quejarse a través de uniones de usuarios de consumidores o entidades ecologistas cuando esto ocurra. Tenemos derecho a exigir saber lo que comemos.

De todos modos, incluso sin esta información, se debe elegir preferiblemente pescado fresco, y las especies de pesca de proximidad. Esto descarta, por ejemplo, los peces muy grandes y sin muchas espinas, porque aquí no tenemos bastantes. Y no podemos aspirar a comer pescado cada día. Por ahora, si sólo comiéramos el pescado que se pesca en nuestra costa, cada año nos lo acabaríamos a principios de mayo. De cada diez peces que comemos, seis son de fuera. Los tenemos que sacar de otras partes del mundo donde a menudo también se están sobreexplotando.

 sostenible.cat – Anna Boluda

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- publicidad -

Otras noticias de interés