La Junta de Andalucía ha soltado dos jóvenes ejemplares de águila imperial ibérica en el monte público Sierra de Oria, en Almería. Las aves llevan emisores GPS para seguir cada uno de sus vuelos. La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente lo contó el 26 de octubre de 2026, junto a un dato que hace dos décadas parecía impensable.
Andalucía cuenta ya con 191 parejas reproductoras de esta rapaz, cuando hace 25 años se estimaban menos de 30. Y en el oriente andaluz, donde la especie dejó de criar a principios del siglo pasado, una pareja ha levantado un nido en Almería este año. No hubo huevos, aunque los biólogos la siguen muy de cerca.
Dos pollos rescatados en Granada
Las dos águilas no nacieron en Almería. Las rescataron cuando aún eran pollos de un nido en Granada. Después terminaron de criarse en un Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) de la Junta, donde practicaron el vuelo y la caza.
Solo cuando los técnicos las vieron capaces de valerse solas volvieron al campo. A la suelta acudieron el alcalde de Oria, Marcos Reche, y el delegado de Sostenibilidad en Almería, Manuel de la Torre. Es un camino parecido al de los dos jóvenes rescatados que regresaron a Doñana.
¿Y para qué sirve el emisor? Emilio Retamosa, jefe de Geodiversidad y Biodiversidad de la Delegación en Almería, dice que ayudará a «conocer las áreas de dispersión y asentamiento temporal». También mostrará por dónde conecta esta zona con otros núcleos de la especie.
Un nido almeriense sin huevos
En los últimos años se ven cada vez más jóvenes y subadultos de águila imperial en Almería. Suelen aparecer donde hay mucho conejo de monte, su comida preferida.
Gracias a los GPS de otros juveniles, el equipo detectó las primeras parejas con territorio propio en la provincia. Este año una de ellas construyó un nido, aunque al final no puso huevos. Puede parecer poca cosa, pero es la señal que los técnicos esperaban.
Por eso el seguimiento se centra en ese territorio y en las parejas que se están formando. El plan prevé plataformas para que aniden en las zonas nuevas. También se corregirán tendidos eléctricos.
Granada ya suma 15 territorios
Para entender el valor de ese nido hay que mirar atrás. Tras casi ocho décadas sin registros en el oriente andaluz, en 2017 crió con éxito una pareja en Granada. Hoy esa provincia tiene 15 territorios de nidificación.
Las 191 parejas andaluzas de 2026 viven en cinco núcleos. Son Sierra Morena, Doñana, Cádiz, las Béticas de Granada y Jaén y las campiñas de Sevilla. En Cádiz, donde se había extinguido, hay además un programa de reintroducción.
Hace apenas unos meses se hablaba de 176 parejas, uno de los grandes datos de la recuperación del lince y del águila imperial en Andalucía. Y la cifra sigue creciendo.
Más de 1.000 parejas ibéricas
El águila imperial ibérica (Aquila adalberti) vive solo en la península y está catalogada en peligro de extinción. A finales de los años 70 no llegaba a 50 parejas. Hoy supera las 1.000, gracias a un trabajo compartido que recoge la estrategia para la conservación del águila imperial ibérica.
Los adultos son marrón oscuro, con manchas blancas en el borde delantero de las alas. Los jóvenes, como los soltados en Oria, son de un pardo amarillento. Ese tono se oscurece hasta el plumaje definitivo, que llega a los 6 años.
Cría solo en árboles y pone de 1 a 4 huevos. Los pollos pasan más de dos meses en el nido, y lo normal es que vuelen uno o dos. Donde abunda el conejo, este llega al 70 % de su dieta.
Postes, disparos y veneno
Como tantas rapaces, el águila imperial se posa en los postes del tendido eléctrico. Ahí está su gran trampa. La electrocución llega a representar el 50 % de los episodios de mortalidad, y la electrocución de aves en los tendidos eléctricos es un problema al que España intenta poner freno.
En los últimos años ha vuelto otra amenaza, los disparos. El delegado recordó que en su conservación colaboran el sector cinegético, las sociedades de cazadores y la Federación Andaluza de Caza. Además, una brigada específica investiga el uso ilegal de veneno.
El regreso de estas águilas también se nota en el monte, porque ayudan a regular las poblaciones de conejo y se comen ejemplares débiles o enfermos. Y conviven con otros depredadores, como el zorro o el meloncillo.
Los emisores aún no hablan
La Junta no ha dado la fecha exacta de la suelta, solo que fue reciente. Tampoco ha publicado los primeros recorridos de los dos emisores. Y nadie sabe si la pareja almeriense pondrá huevos la próxima temporada.
Esos datos contarán buena parte de la historia, como ocurre con otra águila imperial liberada con GPS en Madrid. La nota oficial de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente ha sido publicada en el Portal Ambiental de Andalucía.
Foto: Junta de Andalucía












