Día Mundial del Lagarto 2023. Los lagartos sufren mucho por el cambio climático y por otras acciones antropogénicas, como la deforestación, la contaminación o el urbanismo. Y en ciertos lugares del mundo, estos efectos combinados amenazan gravemente su supervivencia.
Un calentamiento global letal
Con el calentamiento global, los lagartos de todas las especies ven comprometida su supervivencia. El calor les afecta a todas las especies y sexos. Pero es muy riesgoso para las hembras, durante la época de desove. Asimismo, el calor aumenta sus necesidades energéticas, por lo que necesitan comer y beber más.
Y resulta especialmente trágico para la Zootoca vivípara. Que es la única que eclosiona sus huevos en el vientre y ‘da a luz’ a sus crías. Esta especie que habita en Europa tiene graves dificultades para bajar la temperatura por la noche. Por lo que corre el riesgo de que las crías mueran antes de nacer.
Otro de los males que amenazan a estos reptiles es la desaparición de los invertebrados. Puesto que los insectos son su principal fuente de alimentación. Además de la multiplicación de los períodos de sequía y la destrucción de sus hábitats por la contaminación, la deforestación, etc.
Para colmo, según un estudio reciente, algunas especies de lagartos que se encuentran expuestos a un nivel de calor mucho mayor al habitual mostraban signos de envejecimiento prematuro. Y algunas poblaciones de lagartijas ya nacen “viejas”, con marcadores de senectud antes desconocidos en su genoma. Eventualmente, todas estas perturbaciones podrían llevar a muchas de las especies de lagartos al borde mismo de la extinción.
Los hábitats desaparecen
Los sitios donde habitan estas criaturas tan necesarias en las cadenas tróficas están cambiando o desapareciendo. Los brezales, los humedales y las turberas, que proporcionan microclimas frescos y húmedos, son hábitats favorables para estas especies. Y se desvanecen a ojos vista. Buen ejemplo de ello en España, son Doñana y las Tablas de Daimiel.
Para preservar la biodiversidad es fundamental preservar ambientes y hábitats naturales y diferentes. Que puedan albergar a todos los seres vivos que naturalmente pertenecen a cada ecosistema. Con el fin de que el equilibrio del mismo no se rompa. Algo que no solo es letal para ellos, sino que afecta a todos los que habitamos el planeta.
El problema es que las actividades humanas, particularmente las intensivas, tienden a simplificar los paisajes. Desaparecen los árboles, los paisajes son cada vez más abiertos y esto provoca una degradación progresiva del medio ambiente. Además de que fomenta, tanto la sequía, como las inundaciones.
El resultado es que no solo se erosionan y mueren los suelos. Si no que ello repercute directamente en la vida silvestre y en la naturaleza. Y los lagartos, que nos parecen pequeñas y casi indestructibles versiones de los dinosaurios, perecen también. Día Mundial del Lagarto 2023.




















