El urogallo pierde fertilidad en programas de reproducción y complica su supervivencia

Publicado el: 25 de marzo de 2026 a las 11:10
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El urogallo pierde fertilidad en programas de reproducción en cautividad

El urogallo pierde fertilidad en programas de reproducción, incluso cuando se aplican técnicas avanzadas de conservación como la refrigeración o congelación de semen, según un estudio internacional publicado en Zoo Biology que cuestiona la eficacia de la catalasa como antioxidante y revela nuevas limitaciones biológicas en una de las aves más amenazadas de Europa.

Con menos de 600 ejemplares en España, el urogallo cantábrico y pirenaico se enfrenta a un escenario crítico donde cada avance científico es determinante para evitar su desaparición.



El urogallo es una especie especialmente sensible a los cambios en su entorno. La pérdida y fragmentación de su hábitat natural, junto con la presión humana y el cambio climático, ya habían reducido considerablemente sus poblaciones.

A estos problemas se suma ahora esta dificultad en la reproducción asistida, lo que limita las opciones disponibles para su recuperación.



El urogallo pierde fertilidad en programas de reproducción y limita su recuperación

Un estudio internacional desmonta el uso de antioxidantes como la catalasa y revela nuevos límites biológicos en la reproducción de esta especie en peligro crítico.

La reproducción asistida se ha convertido en una herramienta clave para salvar especies en peligro crítico, pero en el caso del urogallo los resultados están lejos de lo esperado.

Uno de los principales objetivos del estudio era comprobar si la catalasa —un antioxidante ampliamente utilizado para combatir el estrés oxidativo— podía mejorar la calidad del semen en condiciones de almacenamiento, una hipótesis respaldada por investigaciones previas en especies domésticas y en aves como la perdiz roja.

Sin embargo, los resultados han sido contundentes y científicamente relevantes: no se detectaron mejoras en parámetros clave como la motilidad espermática, la viabilidad celular, la integridad del ADN ni la capacidad de fecundación, independientemente de si el semen era refrigerado o congelado. Este hallazgo rompe con la tendencia observada en otras especies y sugiere que los mecanismos fisiológicos del urogallo responden de forma diferente al estrés oxidativo.

La fertilidad cae más del 50% en solo seis horas: el gran obstáculo

Uno de los datos más críticos del estudio revela que la fertilidad del urogallo se desploma en cuestión de horas cuando el semen no se utiliza de forma inmediata.

Tras apenas seis horas de refrigeración, la tasa de huevos fértiles se reduce a menos de la mitad en comparación con el semen fresco, una caída que compromete seriamente la viabilidad de los programas de reproducción en cautividad.

Este descenso tan brusco no se observa con la misma intensidad en especies domésticas, donde los espermatozoides pueden conservar su funcionalidad durante periodos mucho más prolongados.

Pese a los resultados negativos con la catalasa, el estudio aporta un hallazgo biológico de gran valor para la conservación de la especie: las hembras de urogallo pueden almacenar esperma viable durante exactamente 21 días en los túbulos del oviducto.

Este dato es especialmente relevante si se compara con otras especies:

  1. Codorniz japonesa: aproximadamente 7 días
  2. Pavo doméstico: hasta 60 días
  3. Perdiz roja (único caso similar en silvestres): valores cercanos

Este margen de tres semanas permite optimizar los protocolos de inseminación artificial, reduciendo la frecuencia de intervenciones y mejorando la planificación reproductiva.

Menos de 600 ejemplares: una especie al límite en Europa

Pese a los resultados negativos con la catalasa, el estudio aporta un hallazgo biológico de gran valor para la conservación de la especie: las hembras de urogallo pueden almacenar esperma viable durante exactamente 21 días en los túbulos del oviducto.

La gravedad de estos resultados se entiende mejor al analizar el contexto poblacional del urogallo en España, donde la especie está catalogada como «En peligro crítico». Datos clave:

  1. Menos de 600 individuos en libertad
  2. Descenso continuado en las últimas décadas
  3. Fragmentación extrema de poblaciones

Este escenario sitúa al urogallo como una de las especies más vulnerables de Europa, donde factores como la pérdida de hábitat, el cambio climático y la baja productividad reproductiva se combinan en un efecto acumulativo.

En definitiva, el futuro de esta emblemática ave depende de un enfoque integral que combine ciencia, gestión ambiental y compromiso social.

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