La ganadería extensiva y conservación del buitre leonado mantienen una relación directa y fundamental para el equilibrio de los ecosistemas. Un estudio científico realizado en el norte de España demuestra que estos sistemas ganaderos tradicionales son la principal fuente de alimento de esta especie carroñera, clave para la biodiversidad, la salud ambiental y la prevención de riesgos sanitarios.
La ganadería extensiva favorece la conservación de praderas, montes y dehesas, evitando la matorralización y reduciendo el riesgo de incendios forestales. Además, genera hábitats abiertos que resultan esenciales para numerosas especies de flora y fauna.
Frente a los sistemas intensivos, este tipo de ganadería promueve el bienestar animal, el uso responsable de los recursos naturales y el arraigo de la población en el medio rural, especialmente en zonas de montaña y áreas despobladas del norte peninsular.
Ganadería extensiva y conservación del buitre leonado como base ecológica esencial
La ganadería extensiva es clave para la conservación de los ecosistemas y de especies como el buitre leonado, según un estudio que ha monitoreado a esta especie durante tres años en el norte de España.
Un equipo de investigadores del Grupo de Investigación en Ecología y Gestión de Fauna Silvestre del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC-CSIC, UCLM, JCCM), con sede en Ciudad Real, equipó a diez buitres leonados adultos con emisores GPS y acelerómetros.
Según han dado a conocer este jueves los autores del estudio a través de las redes sociales, los buitres desempeñan una función ecológica «esencial» al eliminar rápidamente los cadáveres de animales silvestres y domésticos, «lo que contribuye a reducir riesgos sanitarios, emisiones contaminantes derivadas de su retirada y a mantener el equilibrio natural».
La ganadería extensiva favorece la conservación de praderas, montes y dehesas, evitando la matorralización y reduciendo el riesgo de incendios forestales. Además, genera hábitats abiertos que resultan esenciales para numerosas especies de flora y fauna.
La ganadería extensiva y conservación del buitre leonado según un estudio con GPS
El análisis de miles de localizaciones distinguió entre diferentes tipos de recursos, como pastos de montaña con ganadería extensiva, explotaciones semi-extensivas, granjas intensivas, muladares y vertederos urbanos, teniendo en cuenta además las distintas fases del ciclo anual de las aves.
Los resultados apuntan a que el 64 % de los eventos de alimentación registrados se produjo en sistemas ganaderos extensivos o semi-extensivos, especialmente en pastos de montaña, donde los buitres se alimentaron principalmente de ovejas y caballos.
La ganadería extensiva y conservación del buitre leonado frente a sistemas intensivos
En contraste, solo el 36 % de los recursos procedía de entornos más artificiales y predecibles, como vertederos, comederos suplementarios o explotaciones intensivas, con un peso muy reducido de estas últimas.
El estudio señala además que durante la época de incubación, cuando los buitres necesitan permanecer cerca de las colonias para atender los nidos, el uso de vertederos y granjas intensivas disminuye de forma notable, reforzando la dependencia de recursos naturales ligados al territorio y al manejo tradicional del ganado.
La investigación también revela diferencias individuales entre las aves. Algunos buitres se especializan en fuentes de alimento predecibles, mientras que otros dependen casi por completo de la ganadería extensiva, una variabilidad asociada a los patrones de movimiento de cada ejemplar.
Los resultados apuntan a que el 64 % de los eventos de alimentación registrados se produjo en sistemas ganaderos extensivos o semi-extensivos, especialmente en pastos de montaña, donde los buitres se alimentaron principalmente de ovejas y caballos.
La ganadería extensiva y conservación del buitre leonado para la salud ambiental
Los autores advierten de que alimentarse en vertederos o granjas intensivas conlleva riesgos, como la ingestión de residuos, fármacos veterinarios o sustancias tóxicas, además de una mayor exposición a infraestructuras peligrosas. Frente a ello, los sistemas extensivos ofrecen recursos más naturales y seguros.
El estudio concluye que la ganadería extensiva y semi-extensiva sigue siendo la base alimentaria de los buitres leonados y subraya que su mantenimiento no solo preserva paisajes y modos de vida rurales, sino que resulta esencial para la biodiversidad y la salud ambiental.
En el norte de España, donde se concentran algunas de las principales poblaciones de buitre leonado de Europa, la integración de políticas agrarias y ambientales resulta clave. Apostar por la ganadería extensiva y la protección de estas aves no solo preserva la biodiversidad, sino que también sostiene economías rurales, paisajes culturales y ecosistemas resilientes frente al cambio climático. Seguir leyendo en NATURALEZA





















