El objetivo de Bionure es llevar hasta la fase 2 este fármaco, que surgió como fruto de una colaboración entre Pablo Villoslada, director de investigación en neurociencia del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer
Bionure ha puesto el pie en el acelerador para empezar el ensayo con pacientes de su molécula G79 para el tratamiento de la esclerosis múltiple (EM), gracias una ronda de financiación en la que ha obtenido 2,2 millones de euros procedentes de fondos públicos y privados. Según explica a SINC Albert G. Zamora, consejero delegado de la firma, la novedad del nuevo fármaco reside en que tiene efectos neuroprotectores y, por tanto, “podrá ralentizar e incluso frenar la progresión de esta enfermedad neurodegenerativa”.
El objetivo de Bionure es llevar hasta la fase 2 este fármaco, que surgió como fruto de una colaboración entre Pablo Villoslada, director de investigación en neurociencia del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS) y de Ángel Messeguer, director del Instituto de Química Avanzada del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
La fase 2 es la etapa en la que el nuevo medicamento tiene que demostrar que es seguro y eficaz en pacientes. Una vez superada esta fase, la compañía planea licenciar el nuevo medicamento a una compañía farmacéutica que lo lleve al mercado.
Bionure ha puesto el pie en el acelerador para empezar el ensayo con pacientes de su molécula G79 para el tratamiento de la esclerosis múltiple (EM), gracias una ronda de financiación en la que ha obtenido 2,2 millones de euros procedentes de fondos públicos y privados. Según explica a SINC Albert G. Zamora, consejero delegado de la firma, la novedad del nuevo fármaco reside en que tiene efectos neuroprotectores y, por tanto, “podrá ralentizar e incluso frenar la progresión de esta enfermedad neurodegenerativa”.
El objetivo de Bionure es llevar hasta la fase 2 este fármaco, que surgió como fruto de una colaboración entre Pablo Villoslada, director de investigación en neurociencia del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS) y de Ángel Messeguer, director del Instituto de Química Avanzada del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
La fase 2 es la etapa en la que el nuevo medicamento tiene que demostrar que es seguro y eficaz en pacientes. Una vez superada esta fase, la compañía planea licenciar el nuevo medicamento a una compañía farmacéutica que lo lleve al mercado.
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