Su lanzamiento está previsto para mañana a las 13:02h (hora peninsular española) desde el cosmódromo de Plesetsk, a unos 800 km al nordeste de Moscú (Rusia). Los tres satélites idénticos que componen la misión viajarán a bordo de un cohete Rockot,
Las señales magnéticas que emiten el núcleo, el manto, la corteza, los océanos, la ionosfera y la magnetosfera de la Tierra se van a analizar con un nivel de detalle sin precedentes gracias a la misión Swarm (‘enjambre’, en inglés) de la ESA.
Su lanzamiento está previsto para mañana a las 13:02h (hora peninsular española) desde el cosmódromo de Plesetsk, a unos 800 km al nordeste de Moscú (Rusia). Los tres satélites idénticos que componen la misión viajarán a bordo de un cohete Rockot, que los pondrá en órbita a 490 km de altitud.
Tras una fase de tres meses de puesta en servicio, dos de las naves orbitarán en paralelo, decayendo desde los 460 km a 300 km a lo largo de cuatro años. La tercera se mantendrá a una altitud de 530 km. Los tres satélites –construidos por Astrium–, tienen 9,1 m de envergadura, incluyendo una pértiga desplegable de 4 m, y miden 1,5 m de ancho.
Juntos registrarán desde el espacio la dinámica del núcleo terrestre, los procesos de la geodinamo y la interacción núcleo-manto. El estudio del escudo magnético de la Tierra permite analizar y modelizar los procesos que tienen lugar en su interior, ayudando a los científicos a comprender mejor la ‘dinamo’ de nuestro planeta, que parece estar ralentizando su actividad.
El magnetismo de la litosfera –la capa sólida superficial terrestre–, la conductividad eléctrica del manto en tres dimensiones y la huella magnética de la circulación de los océanos también serán objeto de estudio de la misión.
La influencia del Sol
Por otra parte, para analizar la influencia del Sol sobre la Tierra, Swarm medirá las corrientes eléctricas en la magnetosfera y en la ionosfera, así como el impacto del viento solar sobre la atmósfera superior.
Los datos de las naves llegarán a la estación de seguimiento de Kiruna (Suecia), pero la misión se controlará desde el Centro Europeo de Operaciones Espaciales (ESOC) que la ESA tiene en Darmstadt (Alemania). Los datos científicos se procesarán, distribuirán y archivarán en el Centro para la Observación de la Tierra (ESRIN) de la ESA en Frascati (Italia).





















