HP revolucionará los ordenadores en 2016

La compañía ha anunciado un cambio en los componentes que planeaba utilizar para fabricar nuevas computadoras más potentes y eficientes.

En abril escribí sobre un proyecto ambicioso de Hewlett-Packard de utilizar un dispositivo electrónica para almacenar datos, llamado memristor, para reinventar el diseño básico de los ordenadores (ver La máquina de los sueños de HP). La semana pasada el director de Tecnología de HP, Martin Fink, que lanzó y lideró el proyecto, anunció un replanteamiento en medio de la incertidumbre acerca del futuro de memristor.

Fink y otros ejecutivos de HP habían estimado anteriormente que dispondrían de las principales tecnologías requeridas para el ordenador al que nombraron «La Máquina» en algún momento del año 2016. Utilizaron el cronograma incluido al final de este blog para mostrar hacia dónde se dirige el proyecto.

Pero la semana pasada The New York Times informó de que el proyecto se ha «reposicionado» para centrarse en la construcción de La Máquina mediante tecnologías de memoria menos exóticas – el RAM dinámico (DRAM) que se encuentra en la mayoría de los ordenadores actuales y una tecnología que empieza a entrar en la fase de producción que se llama la memoria de cambio de fase (PRAM, por sus siglas en inglés) que almacena datos mediante la fusión de un material especial y el control del proceso de enfriamiento.

Con los memristores fuera de escena, hay motivos para dudar cuán revolucionario puede llegar a ser el proyecto de HP.

La principal característica del diseño de La Máquina iba a ser una gran colección de chips de memoria de memristor. Hubiese vuelto a los ordenadores más potentes y energéticamente eficientes por la combinación de las mejores propiedades de dos componentes distintos de las máquinas de hoy: la velocidad del DRAM, que alberga los datos mientras los utilice el procesador; y la capacidad de almacenaje sin fuente de alimentación que se ve en unidades de almacenamiento basadas en discos duros o memoria flash.

Los prototipos de La Máquina construidos con DRAM y memoria de cambio de fase en lugar de memristores siempre habían formado parte del plan. Pero cuando me reuní con Fink y otros miembros del proyecto también me enteré de que estas tecnologías renquearían el corazón de La Máquina.

Puesto que DRAM no puede almacenar datos de una forma densa y siempre debe disponer de una fuente de alimentación, los ordenadores construidos en torno a un gran bloque de DRAM requerirían mucho espacio y energía. Mientras tanto, la memoria de cambio de fases (PRAM) es demasiada lenta en comparación con DRAM para ser útil para los datos en uso. Cuando conocí a Stan Williams, que lidera el trabajo de HP en memristores, desestimó la idea del uso de cualquier otra tecnología para reinventar el diseño básico de los ordenadores como era el objetivo de HP. Fink explicó muy bien en esta entrada de blog del 2014 por qué su equipo creía que La Máquina sólo se podría conseguir mediante el uso de memristores.

Aun así, el anuncio de la semana pasada sobre el replanteamiento del proyecto no sorprende del todo. Fink utilizó la línea temporal (adjunto abajo) tan recientemente como el pasado mes de diciembre, 2014, cuando predijo que la memoria memristor se probaría en 2015 y podría empezar a comercializarse en el 2016. Pero un par de meses más tarde, en febrero de este año, me dijo que las pruebas seguramente no llegarían a producirse hasta el 2016 – una estimación que el fabricante de HP, SK Hynix, rehusó confirmar. Los expertos en microelectrónica con los que hablé dijeron que parecía todo un reto llegar a producir memristores fiables de la variedad grande y densa que se necesita para fabricar un chip de memoria.

Ahora parece que HP evita especular sobre la fecha para la cual ya habrá madurado esta tecnología. La empresa aún no ha respondido a nuestra solicitud de comentarios.

 

www.technologyreview.es – INNOVAticias

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