El proyecto, que una vez consolidado en el Vall dHebron se extenderá al resto de hospitales catalanes y otras autonomías, «reduce las complicaciones para el paciente y aumenta su calidad de vida», gracias a una sistema de control y trazabilidad, ha explicado el conseller.
El Hospital Vall d’Hebron de Barcelona ha introducido un plan «pionero» en España que reduce prácticamente a cero el abanico de errores –estimados en un 10%– que se producen en la dispensación de fármacos contra el cáncer, debido a la sensibilidad extrema de las dosis para evitar que provoquen toxicidad en el paciente.
Lo han anunciado este lunes el conseller de Salud de la Generalitat, Boi Ruiz; el gerente del hospital, Vicenç Martínez; los jefes de Oncología del centro, Josep Tabernero y Francesc Bosch, y la directora regional en Cataluña de Roche España, Gemma de Clascà.
El proyecto, que una vez consolidado en el Vall d’Hebron se extenderá al resto de hospitales catalanes y otras autonomías, «reduce las complicaciones para el paciente y aumenta su calidad de vida», gracias a una sistema de control y trazabilidad, ha explicado el conseller.
Tabernero ha explicado que «unos códigos de barras permiten seguir todo el procedimiento y establecer que lo que se había preparado era lo que se había proyectado para un paciente», siguiendo los parámetros de peso, talla y superficie corporal del paciente.
Para hacer las preparaciones correctas, el servicio de farmacia del hospital debe tener en cuenta la caducidad, la mezcla y los incipientes y la caducidad de estas preparaciones.
«Estamos acostumbrados a dar fármacos con dosis fijas, porque las medicinas generales tienen un margen terapéutico más grande», según Tabernero, que ha observado que la diferencia entre la dosis recomendada y la tóxica en los casos de cáncer es muy pequeña.
«Se debe buscar la coincidencia total en todo el proceso para que el 99,5% de todas las prescripciones salgan sin ningún problema», y el 0,5% restante en que puede haber un margen de error se vuelven a revisar, ha garantizado.
SEGURIDAD DEL ENFERMO
«Esto tiene muchas implicaciones, como que aumenta la seguridad del enfermo, se reducen los efectos adversos, se mejora la trazabilidad y se hace un mejor uso de los recursos de los que disponemos», ha añadido.
El conseller ha dicho que el Proyecto Optimus va en la línea de las políticas del departamento: «Nos coloca en una dimensión futura, no solo de mejora de la supervivencia, sino en mejora y calidad de vida».
Para el plan, se ha mejorado la organización de los profesionales, se han consensuado protocolos con sanitarios de diferentes disciplinas y se han mejorado la agilidad de los circuitos, la seguridad de los tratamientos y se ha potenciado el rol de la enfermería, ha destacado el gerente.
MENOS INGRESOS HOSPITALARIOS
Una de las mejoras del plan es que mejora el seguimiento del paciente, y reduce el número de reingresos hospitalarios, lo que también contribuye a optimizar los recursos sanitarios, ha subrayado Boix.
Con la aplicación del plan, una tercera parte de los pacientes con problemas acuden al servicio de urgencias, otro tercio acude a un espacio de consulta de atención inmediata (CAI) –con oncólogos y hematólogos– y otro tercio va al centro de atención primaria (CAP).
La dirigente de Roche ha celebrado que Catalunya sea «pionera» en un proyecto de alcance estatal, y ha destacado que la compañía invirtió 10 millones de euros en el territorio durante el año pasado, en que empezó a comercializar siete nuevas moléculas.
ep – INNOVAticias.com





















