Un grupo de científicos propone que la clave para resolver los problemas más complejos del mundo podría ser la colaboración entre el hombre y las máquinas, una interacción que resultaría realmente beneficiosa.
Interacción hombre-máquina
La revista Science publicó recientemente un estudio que propugna que no es la Inteligencia Artificial (IA) la solución de los problemas del hombre, sino que defiende a “capa y espada” la idea de un sistema del tipo «computación humana», que combine los talentos los de los seres humanos con las infinitas posibilidades de los ordenadores.
Sus ideólogos afirman que estos sistemas podrían afrontar en última instancia, cuestiones como el cambio climático y los actuales y futuros conflictos geopolíticos, todo ello sin los riesgos existenciales que plantea la verdadera IA y la singularidad tecnológica.

Pietro Michelucci y Janis Dickinson autores del mencionado estudio, se basan en que es posible lograr un sistema que proporcione un marco técnico para que las ideas sean compartidas, analizadas y revisadas teórica y virtualmente, hasta conseguir el mejor de los resultados y las conclusiones más lógicas.
Michelucci es el director del Instituto de Computación Humana con sede en Washington, Estados Unidos y Dickinson es director de Ciencia Ciudadana en un laboratorio de Cornell. Ambos están involucrados en un proyecto de computación humana llamado YardMap.

Casi como un juego
«Imaginad algo así como el juego SimCity, pero mil veces más detallado y que nos permita enlazar a internet mediante sensores conectados en tiempo real «, dijo Michelucci.
Él está convencido que el modelo del mundo real se transforma con tanta rapidez, que para conseguir resultados precisos sería necesario poner a prueba las soluciones y la predicción de los resultados y ello podría hacerse online.

La computación humana tiene sus raíces en el hecho de que los ordenadores y los seres humanos hacen aportes diferentes al sistema: las computadoras pueden analizar rápidamente grandes cantidades de datos, pero los humanos ganan cuando se trata de proponer nuevas ideas, gracias al ingenio y a su capacidad de abstracción.

Una Wiki dinámica
Michelucci lo contempla como una «Wikipedia dinámica». La idea sería desarrollar nuestra comprensión de los problemas del mundo real en línea y probar posibles soluciones en este espacio computacional, para, a continuación, aplicar los nuevos conocimientos de vuelta en el mundo real con el fin de efectuar cambios tangibles.
En su artículo, Michelucci y Dickinson utilizan el modelo de Wikipedia como ejemplo actual de computación humana: muchos humanos trabajan juntos con una plataforma informática para generar información a través de una salida única, con una precisión que es quizás sorprendente dados los frecuentes desacuerdos inherentes a la colaboración en el trabajo.

Hablamos de simuladores en los que se podrían comprobar los efectos de las acciones humanas. Michelucci sugirió este ejemplo para explicar su idea de manera práctica: «un ingeniero podría entrar y explicar cómo funciona un motor y luego en esta nueva Wikipedia dinámica habría un simulador de dicho motor. Si un usuario quiere determinar cómo funcionaria en ese motor determinado combustible, con solo tener la fórmula química del mismo, obtendría resultados reales y fiables.
Al igual que Wikipedia, el sistema tendría como objetivo atraer contribuciones de millones de personas con su propio conocimiento especializado, desde los escolares a los científicos, pero en lugar de sólo verter información, los sistemas propuestos por Michelucci y Dickinson combinarían el poder cognitivo humano con algoritmos informáticos, para crear un bucle de retroalimentación que promueva la evaluación y revisión constante de las ideas.

La ventaja de los sistemas computacionales humanos es que ya contamos con la infraestructura técnica fundamental que podrían apoyar este tipo de proyectos. Michelucci dijo que estas ideas surgieron después de ver los progresos «incrementales» hechos en Inteligencia Artificial.
«En cierto modo, la computación humana es como hacerle trampas a la IA,» dijo, “porque lo que efectivamente hacemos es tomar un algoritmo IA y decir: ésta es la parte difícil que no podemos ver con los ordenadores, así que vamos a aportarle el “toque” humano. Es realmente como decir que podemos crear el tipo de inteligencia artificial que imaginamos para el futuro, simplemente mediante la asociación de los seres humanos con el sistema”.

¿Las máquinas al poder?
Dado el importante papel de los humanos en este sistema, también hay menos riesgo de las máquinas puedan llegar a detentar un peligroso poder si finalmente llegáramos a ese nivel de inteligencia; un miedo contra el que personajes como Elon Musk y Stephen Hawking alertaron en varias oportunidades.

Michelucci explica que la clave es mantener los objetivos generales bajo el estricto control de los seres humanos. «Creo que la computación humana ofrece una visión alternativa del futuro, en la que hay una creciente integración entre los humanos y las máquinas», comentó.
En su artículo, los investigadores señalan que los sistemas de computación humana no son infalibles, porque podrían ser mal utilizados por personas cuyos fines pudieran considerarse “maliciosos”. «Es importante no pasar por alto que podrían existir usos nefastos, como la desinformación orientada a incitar al pánico, el robo de información o la manipulación de los comportamientos «, escriben. Pero confían en que todo eso puede preverse y evitarse.






















