Pymes de la construcción: pocos recursos y casi nada de I+D

Publicado el: 10 de marzo de 2016 a las 11:21
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Las medianas y pequeñas empresas españolas que se dedican a la construcción están dándole más prioridad a  la obtención de contratos y a la producción, que a cualquier otra actividad relacionada con el I+D.

La meta es sobrevivir



Están tan concentrados en todas aquellas actividades diarias que les permitan salir adelante en estos aun duros tiempos, que no dedican ni esfuerzos, ni espacios, ni recursos para generar nuevas ideas con vistas a innovar.

Cuando existen mejoras, sean de la índole que sean, éstas surgen porque hay necesidades muy puntuales y no por que estén orientados a la innovación tecnológica, por lo que al ser fruto de la necesidad, dichas mejoras en esos ámbitos acaban perdiéndose por falta de difusión. Estas son las conclusiones a las que un estudio que la UPV (Univ. Politécnica de Valencia) ha llegado tras un exhaustivo análisis del tema.



Dentro de las obras sí que suelen haber innovaciones, ya que cuando hay que resolver problemas se usa el ingenio, se improvisa o se “inventa”, todo ello con el fin de que el cliente esté satisfecho y de que se cumpla con los contratos en los plazos previstos.

Tras la crisis inmobiliaria y  el “pinchazo” a la burbuja, el sector de la construcción español se ha visto inmerso en uno de sus peores momentos, ya que sus consecuencias han afectado directa o indirectamente a todos los actores involucrados.

Escasos recursos para I+D

Según la UPV, las Pymes se encuentran en un territorio que podría calificarse de hostil (ya que solo se pueden abocar a producir y generar nuevos negocio) se intentando mantenerse a flote; mientras las grandes constructoras han podido recurrir a los mercados internacionales donde buscar  negocios, se han diversificado o han innovado (porque cuentan con amplios recursos que se lo permiten).

Las Pymes están logrando sobrevivir gracias a los contratos que logran conseguir, aunque estos normalmente son de tiempos limitados (muchas veces apenas de meses) y al necesitar cubrir sus presupuestos mínimos anuales, su objetivo primordial termina siendo el de obtener dichos contratos.

A nivel directivo, lo único que buscan estas empresas dada la coyuntura económica que vive el país, es tener conformes a sus clientes, por esa razón sus esfuerzos se orientan a la planificación y el control de cada una de las obras que obtienen, en detrimento de todo lo demás. Por eso no tienen ni tiempo ni recursos para poder valorar si sus acciones resultan innovadoras, lo que sería muy útil documentar y difundir.

En contraposición a ellos, las constructoras más grandes hace un tiempo que comenzaron a sistematizar sus logros en el campo de la innovación, ya que cuentan para ello con algunos  beneficios fiscales, las certificaciones que les da Aenor y un innegable apoyo público.

Las mejoras en los procesos

Las grandes desventajas que las Pymes padecen frente a las grandes firmas podrían tener una salida, si se lograse implementar un nuevo modelo destinado a la mejora de los procesos innovadores y a adquirir mayores conocimientos del tema del I+D.

Para estudiar la mejor manera de hacerlo, con el fin de encontrar una manera práctica y sustentable de conseguirlo, desde la UPV sus investigadores han analizado a fondo el sistema de gestión que una empresa mediana perteneciente al sector de la construcción emplea, y lo han hecho basándose en los datos de los últimos 9 años.

Durante este estudio han comprobado que los jefes de obra son conscientes de que muchas de las soluciones que encuentran para los problemas que se les plantean son innovadoras, ya que dichas soluciones son de índole técnica, pero no tienen ni tiempo, ni apoyo de la empresa, ni recursos, como para documentarlas de manera adecuada y darlas a conocer.

Los pocos cambios que han percibido en el ámbito del I+D provienen de que en los pliegos de las licitaciones públicas existe una valoración adicional que se mide según qué tan innovadores sean las propuestas.

Hablamos de un diez y hasta un treinta por ciento del total de puntos que se asignan y esto rige desde 2005, por lo que las empresas han tenido que cambiar la óptica y “ponerse las pilas” para aprovechar esta ventaja y orientarse al I+D.

La innovación se debe sistematizar

Los investigadores de la UPV en su análisis notaron que cuando existe apoyo desde los directivos principales hacia los técnicos que ejecutan las obras, este hecho constituía un poderoso motivador que afectaba al resto de la organización y que permitía que se dieran las condiciones para lograr una sistematización de las innovaciones.

Y no se necesitaron más que unas modificaciones sencillas en determinados procedimientos, para que la comunicación de las soluciones innovadoras fuera más fluida y llegara a quienes dentro de las empresas son responsables de la documentación y difusión de las mismas.

El apoyo externo

La triste realidad es que las Pymes que están abocadas al negocio de la construcción, no están sobradas de recursos, por lo que a veces puede ser necesario que deban recurrir a colaboradores y asesores externos con el fin de llevar a cabo un adecuado I+D.

Algo que también es fundamental que exista es una comunicación fluida y un espíritu de equipo dentro de la empresa y que los resultados obtenidos en el campo de la innovación lleguen a conocimiento de clientes, contratistas, colaboradores, subcontratistas y proveedores, para hacerlos partícipes también a ellos, de los resultados obtenidos.

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