Las nuevas lentes intraoculares permiten vivir sin gafas, lo que ha reducido la necesidad del láser

Los últimos avances están ampliando las perspectivas del tratamiento, como el último modelo de lente ICL, llamada ICL Evo+ que se empezó a implantar en 2011 y que fue presentada el año pasado en varios congresos nacionales e internacionales por el doctor Aramberri.

El desarrollo de las nuevas lentes intraoculares está cambiando la cirugía ocular, ya que la mejora en eficacia y seguridad que proporcionan hace que cada vez más cirujanos indiquen su implantación para la eliminación de gafas o lentillas, reduciendo así la necesidad del láser, ha asegurado el responsable de la Unidad de Cirugía Refractiva de Innova Ocular Begitek, Jaime Aramberri.

Aunque el láser excimer causó una revolución en los años 90 al permitir eliminar la miopía, hipermetropia y astigmatismo con una intervención rápida e indolora, se han visto con el tiempo «ciertas limitaciones en su uso» según ha indicado el especialista que también ha asegurado que «imposibilita corregir totalmente la presbicia en mayores de 50 años» y, también se han visto «cierto riesgo para la córnea en graduaciones superiores a 6-8 dioptrías».

NUEVA LENTE

Los últimos avances están ampliando las perspectivas del tratamiento, como el último modelo de lente ICL, llamada ICL Evo+ que se empezó a implantar en 2011 y que fue presentada el año pasado en varios congresos nacionales e internacionales por el doctor Aramberri.

La EVO+ es una evolución de la lente ICL V4c cuya «última mejora consiste en un incremento de la zona óptica efectiva que participa en la visión, aportando un aumento promedio del 20 por ciento de superficie óptica», ha explicado el doctor, quien ha apuntando como principales beneficiarios de esta tecnología a los miopes con graduaciones de entre 1 y 15 dioptrías.

La ventaja más destacable de esta lente es una mejora en la calidad de visión nocturna, con reducción de efectos molestos tipos halos y destellos, y una disminución del riesgo de cualquier mínimo descentramiento que afecte a su rendimiento.

Actualmente, ya se han implantado unas 700.000 ICLs en todo el mundo, según datos de sus fabricantes, habiendo registrado un incremento importante en los últimos años y con perspectiva de consolidar o aumentar esta tendencia. Otro de los beneficios de estas lentes es la corrección de la presbicia en los mayores de 50 años ya que, existen varios modelos que corrigen eficazmente la vista cansada.

Uno de los diseños disfractivos de última generación, tanto bifocales como trifocales, que «proporcionan una buena visión cercana, permitiendo leer sin problemas el periódico o un libro de texto de pequeño tamaño», así como la sensible mejora de la calidad óptica respecto a modelos previos que se traduce en «menos halos en situaciones de baja luz y en que la adaptación del paciente ocurre con mayor rapidez».

UTILIZACIÓN DEL LÁSER

Lo cierto es que estos avances no eliminan por completo las intervenciones con láser por encima de los 50 años, todo depende los que quiere el paciente», porque si bien la mayoría prefiere ver bien de lejos y de cerca sin gafas y opta por la lente, otro puede preferir una visión perfecta de lejos sacrificando la visión cercana y elegir láser.

El especialista ha apuntado también que el hecho de que cada vez haya más gente operada exitosamente está contribuyendo a que los pacientes vayan perdiendo poco a poco el miedo a estas intervenciones. Aramberri aconseja que quienes estén interesados en someterse a estas intervenciones deben buscar un cirujano de confianza, basándose en testimonios de conocidos y en una cierta búsqueda en Internet investigando además su actividad científica nacional e internacional y aclarar con él todas las dudas que se tenga ante la cirugía.

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