Guía de frutas y verduras de temporada. Sí, sé que estamos a mediados de octubre, hace un calor propio de verano y que, cada vez más, se desdibujan las estaciones debido al cambio climático. Además, los fenómenos climáticos extremos afectan a la agricultura y a la productividad de los cultivos.
Por todo ello, y mucho más, para celebrar el Día Mundial de la Alimentación (16 de octubre), desde Greenpeace lanzamos un calendario de frutas y verduras de temporada. Este calendario es una nueva herramienta para ayudarte a reducir el consumo de carne y otros alimentos de origen animal y también para que tengas una alimentación más sana y sostenible.
Sabemos que hay muchos calendarios de este tipo, pero este lo hicimos con mucho cariño en colaboración con el Centro de Estudios Rurales y Agricultura Internacional (CERAI) y espero que te ayude a hacer un consumo cada vez más responsable. No todo depende de ti, es más, la gran transformación que exige el sistema agroalimentario depende en gran medida de políticas valientes y contundentes.
Pero mientras la clase política sigue mirando su ombligo (y la urna de votos), la ciudadanía puede aportar su gotita de agua. Y, la alimentación, lo que ponemos en nuestro plato, es una herramienta muy poderosa que contribuye de forma decidida a esa necesaria y urgente transformación del sistema agroalimentario.
¿Por qué comer local y de temporada y, siempre que sea posible, ecológico?
Antes de responder a esta pregunta, hago otra. ¿Te has dado cuenta de que cada vez hay una mayor oferta de frutas y verduras de todo tipo durante todo el año? Cuando compras tomates en invierno o naranjas en verano, puedes estar casi seguro de que los primeros han sido producidos “bajo plástico”, en invernaderos climatizados, y que las segundas han venido de países que están a miles de kilómetros de España.
Para conseguir estos alimentos hacen falta muchos insumos, entre ellos combustibles fósiles, ya sea gas para calentar los invernaderos, o ingentes cantidades de carburantes para el transporte en aviones, barcos o camiones. Pero son necesarios muchos otros insumos: fertilizantes, plaguicidas, agua… Esto, por supuesto, obedece a una agresiva estrategia de la agroindustria para que consumamos sin límites y a las nefastas políticas que fomentan el productivismo sin mirar a las consecuencias.
Beneficios
Así, cuando comes frutas y verduras de temporada, reduces la huella ecológica de tu alimentación. Pero hay más. No solo tiene beneficios ambientales. Este tipo de alimentos también son mejores para tu salud (aprovechamos todos sus beneficios nutricionales) y para tu bolsillo (son más baratos porque al producirse en su temporada no necesitan tantos insumos y son más abundantes y al ser locales reducen el gasto en transporte y conservación).
¡También son más sabrosos! Solo por esto último tienen otra ventaja. ¿A que no tiras comida que está rica? Otra ventaja es que estos productos permiten un verdadero desarrollo rural, fomentan la producción familiar y de pequeña escala y que se pague un precio justo a las personas productoras (necesitamos más agricultores y agricultoras en los campos, no menos). Por último, hay algo que para mí es cada vez más necesario: estos alimentos ayudan a que nos reconectemos con el ritmo de la naturaleza.
P.D. No puedo dejar de mencionar que hay calendarios de frutas y verduras de temporada, como el del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que generan más confusión que una clara orientación, pues en este se indica que determinados productos, que tienen una temporada de producción bien definida, como por ejemplo los tomates, son de temporada todo el año. ¡Puag!
Guía de frutas y verduras de temporada.