10 alimentos con los que tener cuidado

“La contaminación de los alimentos enferma a millones de personas cada año en todo el mundo, así que es importante saber los riesgos que puede existir en lo que comemos y tomar las precauciones del caso.”

Es cierto que si pudiéramos analizar a conciencia cada bocado, probablemente dejáramos de comer la mayoría de lo que consumimos habitualmente, pero la realidad es que algunos productos son más propensos que otros a contaminarse o a contener “sorpresas”, que otros.

Esta es una lista de alimentos con los que hay que tener más cuidado que con otros a la hora de seleccionarlos al comprarlos, almacenarlos, lavarlos y de elegir la forma de cocinarlos y comerlos.

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Carnes

En general, los animales de sangre caliente están expuestos a diversas enfermedades, especialmente al contagio de infecciones bacterianas y víricas; por ello se les administran con regularidad una serie de antibióticos para evitar que enfermen. Pero muchas veces lo que se logra es que las bacterias generen resistencia a dichos medicamentos, sobrevivan a los tratamientos y lleguen a nuestros platos. La cocción es fundamental para acabar con ellas.

Transgénicos

En Europa esta terminantemente prohibido, el consumo por parte de los seres humanos de productos modificados genéticamente, pero sí se pueden usar semillas de este origen para fabricar los piensos con los que se alimenta a los cerdos, conejos, pollos, etc., que finalmente acaban en las cocinas de nuestros hogares o de los locales de comida.

Verduras

Esta bacteria es causante de una enfermedad llamada Salmonelosis. La salmonella suele infectar los suelos, por lo que las verduras que se cultivan dentro de la tierra, como los tubérculos (patatas, boniatos), a ras del suelo como los melones, sandías o calabazas o las de hojas verdes como las lechugas y espinacas, son las más propensas a contaminarse. También se suele encontrar en los tomates y los huevos. El lavado y la preparación de estos alimentos es fundamental.

Atún

El gran problema con el atún no es solo el riesgo de que contenga altos niveles de mercurio, sino una toxina natural llamada escombrotoxina, que se puede acumular en la carne si el pescado no se mantiene lo suficientemente frío después de haber sido capturado y por desgracia, no podemos deshacernos de ella ni siquiera cocinándolo. Los síntomas incluyen dolor de cabeza, náuseas y palpitaciones. La mayoría de las personas infectadas con escombrotoxina no necesitan tratamiento y no es mortal, pero es mejor asegurarse que nuestro proveedor de atún sea de confianza.

Ostras

Dos microbios conocidos como norovirus y vibrio, causan la mayoría de las enfermedades transmitidas por las ostras que se consumen crudas. El vibrio es el más peligroso y puede causar una infección intestinal aguda. Las ostras pueden contaminarse en su hábitat o a causa de un manejo inadecuado. Las enfermedades que producen no suelen ser mortales, pero en general es recomendable evitar los mariscos crudos o poco cocidos.

Carnes crudas procesadas

El parásito llamado Toxoplasma gondii produce una enfermedad llamada Toxoplasmosis, que aunque suele ser muy común en la enorme mayoría de los casos pasa desapercibida. El sector más riesgoso de contraerla son las mujeres embarazadas, porque puede afectar al desarrollo del feto. El contagio si bien el mito dice que es por contacto con gatos, en realidad solo un 15 % es por exposición a las heces de los felinos y el mayor peligro lo representa el consumo de carnes crudas (jamón y embutidos ahumados), la leche de cabra y los huevos crudos.

Quesos blandos

La pasteurización, el proceso mediante el que se calienta el queso a una temperatura que mata las bacterias que causan enfermedades, hace que éste resulte más seguro, pero hay muchas variedades no pasteurizadas. Las mujeres embarazadas y los niños deberían evitar el consumo de quesos blandos como el feta, el Brie, el Camembert y el queso fresco, debido a que resultan 20 veces más propensos que otros la infección por listeria.

Vegetales crudos

Los vegetales de hojas verdes, que crecen expuestos a las lluvias (que arrastra las partículas que estaban suspendidas en el aire), pueden haber sido fumigados y a veces son regados con aguas que no presentan buenos niveles de pureza, por lo que es posible que contengan algunos elementos tóxicos o infecciosos. Por ello se recomienda que las verduras que vayan a consumirse crudas se laven por separado y de manera concienzuda y minuciosa.

Brotes de semillas

Los brotes son cada vez más populares en las recetas de nuevos platos. Para lograr una correcta y controlada germinación de las semillas se las somete a ambientes cálidos y húmedos, exactamente lo que necesitan las bacterias como la  E. coli y y la Salmonella para prosperar. Siempre se deben lavar cuidadosamente antes de consumir, jamás de la bolsa al plato.

Frutos rojos

La Cyclospora es un parásito que contamina los alimentos y que prolifera en los frutos rojos y en las bayas silvestres como los arándanos, las frambuesas o las moras. Para evitar este problema, especialmente si los frutos son recogidos por uno mismo, es importante limpiar las frutas con mucho cuidado una a una bajo el grifo.

Una reflexión final

La seguridad alimentaria es una responsabilidad de todos incluyendo a los organismos de control, los productores, los transportistas, los manipuladores y los consumidores. La mejor manera de protegerse es cocinar y almacenar los alimentos de manera segura, lavarlos bien bajo el agua del grifo dejándola correr y usar tablas y utensilios diferentes para cortar y preparar las verduras y las carnes.

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