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martes, enero 31, 2023

El sudoeste de la Península supera durante la primavera y el verano los niveles de ozono recomendados

Investigadores del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y de la Universidad de Huelva (UHU) han elaborado un estudio que señala que los niveles de ozono superficial establecidos por la directiva europea para proteger la salud humana y la vegetación se suelen superar a partir de abril y, sobre todo, en los meses de verano en el sudoeste de la Península Ibérica. Así lo reflejan los datos recogidos entre 2000 y 2005 por cuatro estaciones de medición de Huelva, una de ellas situada junto al Parque Nacional de Doñana.

Esta investigación, publicada en la revista «Environmental Science and Pollution Research», recoge por primera vez los niveles y la variación temporal del ozono superficial medidos entre 2000 y 2005 en las estaciones onubenses de El Arenosillo (muy próxima al Parque Nacional de Doñana), Cartaya, Valverde y Huelva capital. El umbral establecido por la directiva europea del ozono para la salud se excede durante los meses de primavera y de verano, sobre todo en El Arenosillo y Valverde. También se supera el umbral de protección a la vegetación con una frecuencia que varía entre los 131 días de Cartaya y los 266 de Valverde, como media anual.

Los científicos determinaron un «claro ciclo diario», con mínimos en torno a las 7:00 horas, poco después del amanecer, mientras que el máximo diario sucede sobre las 15:00 horas. Las concentraciones medias varían entre los 57,8 microgramos/m3 de la estación de Huelva y los 78,5 microgramos/m3 de Valverde.

El ozono superficial o troposférico (distinto al estratosférico de la capa de ozono) se considera uno de los mayores contaminantes de la atmósfera en áreas rurales, suburbanas e industriales, ya que su efecto oxidante afecta a la salud humana, a la vegetación y a los ecosistemas. Además es un gas de efecto invernadero que contribuye al cambio climático. Este ozono se origina por reacciones fotoquímicas entre óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles, que pueden tener un origen natural o antropogénico.

El nuevo estudio explica que el régimen diurno de la brisa costera transporta desde el sudoeste las emisiones contaminantes de la zona urbana e industrial de Huelva hacia el interior. De esta forma, las zonas localizadas a sotavento, en el nordeste, se ven afectadas por altas concentraciones de ozono, como ocurre en Valverde.

El conocimiento de esta situación, habitual en muchos países desarrollados, ayuda a las administraciones públicas a tomar medidas de prevención de riesgos sanitarios y medioambientales asociados al incremento de este gas contaminante. Los autores destacan que su trabajo es «una herramienta muy útil para los responsables de la política medioambiental a la hora de tomar decisiones y definir estrategias de reducción del ozono, además de abrir nuevas líneas de investigación sobre el comportamiento de este gas».

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