Actualizar

domingo, febrero 5, 2023

Para evitar los errores de la agricultura convencional

Medio centenar de personas crean en la provincia de Zamora un grupo de consumidores de alimentos verdes a la carta. La semilla plantada por la Feria de Productos Ecológicos Ecocultura ha comenzado a dar sus frutos en Zamora. El consumo de estos productos, que se caracterizan por su proceso de producción natural y respetuoso con el medio ambiente, ha empezado a calar entre los zamoranos y ya no se limita al fin de semana en el que se celebra la feria.

Primero fue la asociación Naturalia la que dio el paso de canalizar la demanda de estos productos existente en la provincia y ahora se acaba de crear una nueva asociación de consumidores auspiciada por Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL).

La filosofía de estos grupos es la de llegar al consumidor final de forma directa, lo que elimina intermediarios y permite adquirir a precios asequibles productos ecológicos que es difícil encontrar en los supermercados y tiendas de alimentación.

El grupo de consumidores de UCCL sentó sus bases en la última edición de Ecocultura, cuando una veintena de personas decidió dar el paso de la comercialización de estos productos a lo largo de todo el año.

El proyecto comenzó a asentarse en la sede de la UCCL del edificio de La Marina, donde ya acuden medio centenar de clientes a proveerse de productos con el sello de calidad de la agricultura ecológica. Cada semana, los responsables del Grupo de Consumo Zamora Ecológica envían un listado por correo electrónico en el que indican los alimentos disponibles, ya que muchos de ellos son productos de temporada y pueden variar de una semana a otra o dependiendo de la época del año. Los consumidores eligen, entre una oferta que incluye cerca de cincuenta referencias, los alimentos que desean adquirir, y a la semana siguiente acuden a recogerlos a la sede de UCCL, en uno de los locales del número cuatro de la calle Diego de Losada.

La iniciativa nace de forma paralela a la de la cooperativa de productores ecológicos Arae, que agrupa a los cultivadores de la provincia que han optado por este tipo de producción. Los vínculos entre productores y consumidores se establecen así de forma directa, sin intermediarios y sin la especulación con los precios que en ocasiones se detecta con las grandes cadenas de distribución.

De esta forma, se logra conseguir alimentos locales, de temporada y ecológicos, lo que implica que en su cultivo no se utilizan abonos químicos, ni pesticidas ni otros productos peligrosos para la salud o el medio ambiente.

Además de alimentos habituales en la cesta de la compra como frutas y verduras, legumbres, cereales, pan, patatas, lácteos, aceite, carne, vino, miel, especias o conservas, el grupo de consumo de Zamora también ofrece productos de limpieza y cosmética, así como libros y revistas sobre la producción ecológica.

En el listado de referencias disponibles se pueden encontrar desde cebollas ecológicas por poco más de un euro el kilo hasta legumbres por precios cercanos a los tres euros el kilo o frutas como naranjas y pomelos, a 1,85 euros.

También figura una carta de lácteos que ofrece yogures de oveja de 350 gramos a dos euros, quesos curados de oveja a 14 euros el kilo o leche de vaca ecológica y pasteurizada a 1,25 euros el litro.

Tampoco falta la pasta de trigo ecológico a 1,10 euros el paquete de medio kilo o la sidra natural a tres euros y medio la botella de 0,75 litros. Miel, harina, arroz, aceite patatas, lombarda, repollo, zanahorias o puerros son otros de los productos que se comercializan actualmente, a los que a partir de los próximos meses y a lo largo del verano se añaden otros como tomates y pimientos.

Algunos de los integrantes del grupo de consumidores son también agricultores y ganaderos ecológicos de cereales, leguminosas, hortalizas y lácteos que, además de producir, quieren consumir otros productos ecológicos que ellos no elaboran directamente.

Algunos precios son más caros que los de productos convencionales, pero «siempre es un precio asumible», según apuntan desde el grupo de consumo.

Los promotores de la iniciativa destacan, por ejemplo, el queso ecológico curado de oveja, que tiene un precio similar al del queso de oveja zamorano de producción convencional.

Apertura diaria

El grupo de consumidores ecológicos, integrado ya por unas cincuenta personas, tiene sus puertas abiertas a diario en la sede de UCCL para recibir peticiones de cualquier consumidor que desee comprar productos ecológicos. «Cuanto más seamos mejor porque también podemos tener acceso a más productos y mejores precios, ya que el grupo de consumidores no busca beneficio económico con ello», señalan desde Unión de Campesinos de Castilla y León.

Además, existe la ventaja de eliminar los intermediarios, ya que en muchos casos los productos son de venta directa del productor al consumidor y en otros hay un único intermediario, a diferencia de lo que suele ocurrir con los productos frescos no ecológicos.

La idea es que el grupo de consumidores se autogestione, aunque para ello en los primeros pasos la UCCL ha pretendido ayudarles poniendo a su disposición la infraestructura de esta organización agraria. Ello ha permitido que quienes quieran entrar a formar parte del grupo no tengan que pagar ningún tipo de cuota y únicamente deban rellenar una ficha de inscripción.

En España la comercialización de productos ecológicos aún no está tan asentada como en otros países europeos como Alemania, donde los alimentos que se producen de forma natural y medioambientalmente sostenible están introducidos desde los años ochenta del siglo pasado. De ahí que desde el grupo zamorano de consumidores vean al país germano como el «hermano mayor» y la referencia a seguir. El mayor consumo ha hecho que en Alemania los precios de los alimentos ecológicos sean más competitivos.

A ello hay que añadir que la alta demanda hace que algunos de los productos que se consumen allí se importen desde España.

La agricultura ecológica está ya asentada en la comunidad, con una superficie de 17.842 hectáreas y 352 operadores el año pasado, pero carecen de una red de distribución y comercialización de sus productos y no quieren caer en los errores de la agricultura convencional: un escaso precio para el agricultor y un elevado coste para el consumidor, mientras el valor añadido se queda por el camino de distribuidores y cadenas de comercialización. Esta es la filosofía con la que la UCCL en Castilla y León, a través de Arade, inició el sistema cooperativista para la distribución y comercialización. La cooperativa tiene ya numerosos puntos de venta en toda la comunidad, principalmente de pequeño comercio y tiendas especializadas, pero también tiene puntos de venta en Madrid, Valencia, Cataluña, Cantabria y Galicia.

M.Prieto/Vida Sananortecastilla.es/DAR

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Otras noticias de interés