Inglaterra ya tiene 13 embalses o grupos de embalses en niveles excepcionalmente bajos, según el informe semanal de su Agencia de Medio Ambiente (Environment Agency) publicado el 23 de octubre. El Gobierno británico mantiene además la sequía severa que declaró el 15 de octubre en partes de seis condados del sur.
En la semana anterior, la agencia contaba 11 embalses en esa situación. Las reservas del país están al 54 % de su capacidad. Eso supone un 22 % menos que la media para estas fechas.
Trece embalses bajo mínimos
En la lista de la Environment Agency aparece Ardingly, en West Sussex. También están cuatro embalses de South West Water: Colliford, Roadford, Stithians y Wimbleball. Les acompañan Rutland Water y Grafham Water, de Anglian Water.
Según el informe del 16 al 22 de octubre, dieciocho embalses están por debajo de la mitad. Solo 2 se consideran normales para la época. Dos tercios perdieron agua en la semana que acabó el 20 de octubre, pese a la lluvia.
Las zonas en sequía severa están en Cornualles, Devon, Dorset, Somerset, East Sussex y West Sussex. Según el Gobierno, el sureste y el suroeste del país han tenido el periodo de abril a septiembre más seco en más de un siglo. Octubre tampoco ha ayudado: Inglaterra ha recibido el 52 % de la lluvia media del mes.
Un puente en Wimbleball
Junto con Ardingly, Wimbleball es el embalse que más preocupa a la agencia. Está en el Parque Nacional de Exmoor, en Somerset, y abastece a 390.000 personas. El 4 de octubre estaba al 18 % de su capacidad, cuando un año antes estaba al 30 %.
South West Water calcula que guarda 21.320 megalitros cuando está lleno. Son más de 21.000 millones de litros. Al 18 %, quedaban unos 3800 millones.
La presa se levantó sobre el río Haddeo entre 1974 y 1979, según el registro histórico de Exmoor. Mide unos 300 metros de largo y 50 de alto. Al llenarse, el agua cubrió la casa de Bessom, el antiguo asentamiento de Hurscombe y la casa de Steart.
Con el nivel tan bajo, parte de ese fondo ha vuelto a verse. La Environment Agency publicó fotos del puente de Bessom al descubierto. Aparece rodeado de barro agrietado, con un hilo de agua que pasa por debajo.

El permiso para el Haddeo
El 2 de octubre, la Environment Agency concedió a South West Water un permiso de sequía para Wimbleball. Con él, la compañía puede dejar de soltar el caudal habitual al Haddeo. A cambio, debe liberar al menos el mismo volumen río abajo, donde se capta agua del Exe.
El permiso de sequía durará hasta el 28 de febrero de 2027. La agencia ha avisado de que no bastará para asegurar el suministro. Por eso, South West Water pidió el 6 de octubre vetar algunos usos no esenciales del agua a empresas de Mid Devon y de parte de East Devon y Dorset.
Joanne Laeger, responsable de sequía de la agencia en la zona, lo resumió así: «La sequía no se ha ido con la llegada del otoño». La compañía tiene a Wimbleball en el nivel 3 de su plan de sequía, de un máximo de 4.
Seis meses de lluvia extra
El 19 de octubre, los jefes de las compañías de agua comparecieron ante el Grupo Nacional de Sequía. Según el Gobierno británico, sueltan menos agua de los embalses a los ríos. También bajan la presión por la noche donde es posible y buscan fugas más deprisa.
Además, trasladan agua de otras partes de la red hacia los embalses más bajos. En Cornualles hay bombas temporales alrededor de Stithians. Wessex Water prepara siete permisos de sequía más, y hay planes para rescatar peces si los niveles siguen cayendo.
La Environment Agency calcula que hará falta al menos un 120 % de la lluvia media en los próximos seis meses. Solo así el país saldría de la sequía antes de la primavera. Su consejero delegado, Philip Duffy, lo dijo así: «La lluvia es bienvenida, pero la sequía está lejos de terminar».
La ministra del Agua, Emma Hardy, asegura que el suministro a los hogares no se cortará. Aun así, pidió a las compañías que sigan «intensificando sus esfuerzos».
Ríos, acuíferos y balsas de riego
Los acuíferos siguen bajando porque los suelos secos frenan la recarga, según el informe. Tres puntos de control en la creta del sur están en niveles excepcionalmente bajos: Tilshead, Chipstead y Woodyates.
Cuatro ríos vigilados, entre ellos el Ely Ouse y el Tone, tienen caudales excepcionalmente bajos. La agencia teme también que los agricultores no puedan llenar sus balsas este invierno. Eso afectaría al riego de 2027, como pasó este año con las cosechas europeas golpeadas por la sequía.
A largo plazo, el Gobierno promete invertir 104.000 millones de libras en infraestructuras. También quiere construir nueve embalses nuevos, entre ellos el de White Horse, en Oxfordshire. La secretaria de Medio Ambiente, Angela Eagle, admitió el 15 de octubre que el país no vivía una sequía así «desde hace décadas».
El problema no es solo británico. Este verano, la sequía extrema en Europa dejó ríos al límite y pérdidas económicas. Mientras tanto, las presas de castores se estudian como una forma de retener agua en el paisaje.
Sin dato nuevo de Wimbleball
El último porcentaje oficial de Wimbleball es el del 4 de octubre. Los informes posteriores lo clasifican como excepcionalmente bajo, pero no dan una cifra nueva. Por eso no se sabe cuánto han aportado las lluvias de la segunda quincena.
El Met Office cree que aún es pronto para saber si llegará la lluvia continuada que hace falta. Si Devon, Cornualles y las islas Sorlingas tienen un invierno más lluvioso de lo normal, podrían salir de la sequía en abril de 2027. Si no, entrarían en la época seca con déficit, advierte la Environment Agency.
El informe completo de la Environment Agency se publicó el 23 de octubre en GOV.UK.
Foto: Environment Agency












