Japón ha realizado un movimiento inesperado que podría modificar la movilidad sobre dos ruedas para siempre. Según registra el portal Moto1Pro, el mercado mundial de las motos registró un récord de ventas en 2024 con un registro de 61,8 millones. Cifra que supuso un incremento del 2,7% respecto al año 2023. Las ventas subieron en 10 millones de unidades frente a 2020. India se alza como el mayor mercado del mundo, con un crecimiento del 14,1%. En Turquía, se vendieron 1,1 millones de piezas de dos ruedas. Número que ubicó al país como el décimo del mercado global.
El mundo sigue eligiendo el transporte de dos ruedas: Japón quiere impulsarlo
Tras revelarse la que podría ser la motocicleta del futuro, el foco del sector se ha posicionado sobre el momento que las motos a nivel comercial. Siguiendo la línea anterior, México ostentó la venta de 1,4 millones de unidades. Nicaragua aumentó las ventas un 43,5%; Costa Rica un 41,7%; Panamá un 32,6%; Honduras un 28,3% y Brasil un 17,4%.
Estos valores ponen en evidencia que la motocicleta sigue siendo ampliamente elegida en varias regiones del mundo.
En el caso de China, un gigante asiático que gana popularidad día a día en el ámbito automovilístico, anotó una pérdida del 13,7%. El continente europeo en su versión más amplia, desde Portugal a Rusia, vendió en 2024 tres millones de piezas (+17,1%).
Japón apuesta de lleno por el mundo de las motos
En este contexto, la compañía japonesa Honda apunta a un sistema eléctrico para motos sin dependencia de enchufes, redes inestables o baterías recargables.
Para alcanzar un escenario semejante, ha desplegado una inversión. La marca de Japón ahora tiene una participación minoritaria (entre el 5 y el 10%) de OMC Power, una firma india especializada en microredes solares, baterías estacionarias y sistemas de energía distribuidas.
En primera instancia, puede parecer un movimiento corporativo más, pero a efectos prácticos puede traducirse en un nuevo sistema de movilidad eléctrica.
Tendría especial incidencia en países donde las motos son un aspecto vital en su vida diaria. OMC Power lleva más de una década instaurando miniredes solares en áreas rurales, abastecimiento torres de telecomunicaciones, discretos comercios y comunidades enteras.
En ninguno de estos contextos se depende del tendido eléctrico tradicional. El propósito de Honda con su inclusión en la empresa, que ya tiene otros nombres japoneses entre sus inversores como Mitsui & Co. y Chubu Electric Power, es conectar su tecnología de baterías intercambiables Power Pack e.
De esta manera, el usuario disfrutaría de un sistema energético capaz de funcionar en aquellos lugares donde la red eléctrica no llega o lo hace en malas condiciones.
Japón parece tener claro cuál es el futuro de los vehículos de dos ruedas
En Japón, esas baterías portátiles se utilizan para movilizar scooters eléctricos, vehículos de reparto y hasta pequeños utilitarios. Son compactas, pueden cambiarse en segundo y permiten llevar adelante el proceso de electrificación sin depender de ningún enchufe.
Y es justo en este punto en el que OMC encaja naturalmente. Sus microredes solares pueden transformarse en nodos de intercambio.
Espacios donde los motoristas dejan su batería vacía para recoger otra cargada, abastecida por el Sol y gestionada por sistemas de almacenamiento local. La hoja de ruta también está alineada con otro punto del negocio de OMC: reutilizar baterías de coches eléctricos en usos estacionarios.
Cuando una Power Pack e ya no sirva para impulsar una motocicleta, puede continuar usándose como parte de una microred rural. Su fin sería brindar soporte a comercios o torres de comunicación. Japón ha hecho un movimiento inesperado que podría cambiar la movilidad en dos ruedas para siempre. Entretanto, esta motocicleta, también de Japón, marca un nuevo camino.





















