El profesor Peter Reich, premio BBVA de Ecología y Biología por predecir cómo serán los bosques del futuro

En conferencia telefónica, el premiado destacó la importancia de los bosques para el mantenimiento de los servicios ecológicos en cualquier región del planeta. «Los bosques juegan un papel muy importante en limitar el cambio climático porque desarrollan una función esencial a la hora de capturar carbono», dijo. Además, destacó las «varias maneras» que éstos tienen para mantener los «servicios ecológicos en cualquier región».

   Asimismo, explicó que ayudan a mantener los flujos del agua, proteger las tierras frente a inundaciones y mantener la calidad de la atmósfera, además de producir muchos productos naturales, como la madera. El galardonado es autor de más de 300 artículos científicos especializados, referidos por otros autores más de 12.000 y, desde 2003, es uno de los diez especialistas en Ecología y Ciencias de Medio Ambiente más citados del mundo.

   Tras agradecer el premio, el profesor Reich señaló que espera que en su campo de investigación hayan podido y puedan contribuir a «resolver los problemas del futuro del mundo» y aseguró que el galardón le motiva a levantarse cada mañana y seguir trabajando para que su trabajo sea «útil para el futuro del planeta, el de sus hijos y el de los hijos de sus hijos».

   Así, explicó que sus investigaciones utilizan modelos matemáticos cuantitativos y experimentos de campo sobre distintas concentraciones de dióxido de carbono (CO2) en los bosques con el fin de entender qué sucede en los ecosistemas agrícolas y los bosques y cómo éstos responderán ante el cambio climático, lo que será importante para conocer el cambio del clima.

CAMBIAR CAMPOS POR BOSQUES

   Sin embargo, alertó de que, aunque los bosques absorben «mucho carbono» quizá no tanto como se pensaba por lo que recomendó fomentar el cambio de campos agrícolas en bosques. En ese sentido, lamentó que «no hay suficientes campos abandonados para hacerlos bosques como para absorber todo el CO2 que se emite a la atmósfera», pero, en todo caso, la contribución de éstos es «muy importante». A su juicio, es fundamental preservar las fuentes de absorción de CO2 existentes en la naturaleza antes de añadir otras formas de captura.

   Ante las consecuencias de la pérdida de biodiversidad, indicó que los ecosistemas más diversos son los más estables y más capaces de adaptarse a los cambios del clima y a otros fenómenos.

   Sobre la vegetación mediterránea incidió en la «gran diversidad y variedad de ecosistemas» pero advirtió de que el hecho de que la flora en éste área sea árida, mezclado con los efectos del cambio climático podría provocar que esta flora se mueva hacia ecosistemas que hoy son aún más áridos.

   El jurado resaltó la importancia del trabajo de campo de Reich desde hace varias décadas, con experimentos pioneros que integran información de centenares de especies en todo el planeta. Sus experimentos, han conducido a dos de los principales resultados del galardonado, como son, por un lado el descubrimiento del vínculo que se establece entre el diseño de las hojas y el comportamiento de todo el ecosistema, bien en un bosque mediterráneo o en la selva tropical y, por otro lado, el efecto de la pérdida de biodiversidad sobre las especies que permanecen.

   Según el jurado, el profesor de origen neoyorkino, ha proporcionado «las primeras evidencias de que la diversidad afecta a la productividad de las plantas y la estabilidad del ecosistema».

   De este modo, la Fundación BBVA reconoce la mejora «radical» de la comprensión y capacidad para predecir las respuesta de los ecosistemas terrestres a los cambios ambientales globales el funcionamiento. Estos premios son los de mayor cuantía económica mundial en las disciplinas científicas después de los Nobel y en esta categoría, Reich recibirá una bonificación en metálico de 400.000 euros.

   En la actualidad, Reich lidera el experimento BioCON (de Biodiversidad, C02 y Nitrógeno), que es el único en marcha que estudia en campo abierto la respuesta de las plantas a una atmósfera con más CO2, en un entorno con más contaminación por nitrógeno y menos biodiversidad. Los investigadores prevén que los resultados contribuyan a mejorar el cómputo de CO2 que pueden absorber las plantas, lo que es esencial para el sistema de comercio de emisiones previsto a escala internacional.

  «Gracias a estos experimentos somos más capaces de predecir no sólo qué tipo de bosques tendremos en el futuro, sino dónde estarán y cómo responderán en cuanto a productividad, ciclo de nutrientes y estado de salud a medida que la acción humana vaya cambiando factores como la temperatura y el CO2», comentó el galardonado, que añadió que con la interacción entre el CO2 y el nitrógeno podría haber diferentes especies en función de las cantidades de estos compuestos, por lo que ahora se tiene que estudiar «cómo pueden cambiar ecosistemas y especies».

ECOticias.com – ep

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