El boletín del punto focal en España reúne ayudas y licitaciones con plazos entre enero y abril de 2026 y limita la participación a las entidades del listado del Artículo 36
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha activado varias convocatorias que buscan reforzar su base de datos y su capacidad científica en ámbitos sensibles, desde el bienestar animal hasta la evaluación de riesgos en plagas vegetales y materiales en contacto con alimentos. El resumen, difundido por el punto focal en España, dibuja un calendario concentrado a las puertas de 2026, con fechas límite entre el 14 de enero y el 22 de abril.
Convocatorias EFSA en España para 2026
El primer filtro es determinante. Estas oportunidades están dirigidas a organizaciones incluidas en la lista de organizaciones competentes designadas por los Estados miembros (la conocida como lista del Artículo 36), requisito para optar a las subvenciones de la EFSA. La agencia recuerda, además, que durante el periodo navideño su actividad se ralentiza y que las respuestas a solicitudes de aclaración se publicarán a partir del 5 de enero de 2026, tras el cierre de la institución entre el 24 de diciembre y el 4 de enero.
En España, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición actúa como nodo de referencia para canalizar estas convocatorias y explicar su alcance a centros de investigación, universidades y organismos públicos.
Bienestar animal y Animal Welfare Data Hub
El bloque más inmediato enlaza con el debate europeo sobre cómo medir, comparar y mejorar el bienestar en granjas, transporte y mataderos. La EFSA mantiene abierta la convocatoria BROWARD, centrada en la monitorización del bienestar y la evaluación de riesgos basada en datos en pollos de engorde de crecimiento rápido y más lento (plazo hasta el 14 de enero de 2026). La lógica es clara. Sin datos comparables, la evaluación de riesgos se apoya en evidencias incompletas y la regulación se vuelve más frágil.
En paralelo, la EFSA ha publicado una licitación para apoyo técnico al desarrollo del Animal Welfare Data Hub, un repositorio digital pensado como plataforma central para integrar conjuntos de datos y estándares que necesita la comunidad científica del bienestar animal (presupuesto máximo de 500.000 euros y duración máxima de 48 meses, con plazo hasta el 16 de enero de 2026).
Ese impulso convive con un contexto social de sensibilidad creciente, visible también en normas comunitarias recientes sobre el bienestar y la trazabilidad de perros y gatos. En España, la discusión se extiende a la investigación y sus límites, con un debate público sobre reducción y alternativas al uso de animales.
Plagas vegetales y clima
El segundo gran eje mira a la agricultura y a un riesgo que se agrava con el calentamiento global, la expansión de plagas en zonas donde antes no encontraban condiciones favorables. La EFSA mantiene abierta una convocatoria para desarrollar, integrar y desplegar modelos genéricos de simulación que analicen la idoneidad climática de plagas vegetales nuevas y emergentes, con fecha límite el 22 de abril de 2026.
La demanda de herramientas de predicción no es abstracta. España viene encadenando episodios en los que la presión de plagas, sequía y cambios de uso del suelo reordena el mapa agrario, con impactos directos en precios y producción. La conversación pública sobre seguridad alimentaria se mezcla con alertas por estrés hídrico en redes e infraestructuras. También con el temor a especies invasoras que dañan colmenas y cultivos, un frente que los agricultores llevan tiempo describiendo como un problema de difícil erradicación.
Ese telón de fondo explica por qué en la agenda científica europea aparecen, a la vez, la predicción climática y la gestión de plagas sobre el terreno, incluidos enfoques biológicos y tecnológicos. En el debate mediático han asomado ejemplos como la lucha genética contra la mosca de la fruta en Valencia o soluciones para reducir químicos en el control de la maleza.
Envases, recopilación de datos y consultas públicas de la EFSA
El boletín recoge dos convocatorias de recopilación de datos con plazos casi encadenados. La primera solicita información sobre el aturdimiento eléctrico por vía cefálica en cerdos pesados (hasta el 15 de enero de 2026). La segunda se centra en el envasado de productos frescos no procesados (hasta el 30 de enero de 2026).En ambos casos, el objetivo es alimentar evaluaciones con evidencia real y trazable, un punto clave cuando la regulación depende de parámetros técnicos y prácticas industriales.
El interés por los envases conecta con un debate más amplio sobre materiales, reciclado y diseño, que en 2025 ha venido acompañado de cambios normativos y de innovación en alternativas a los plásticos convencionales.
Además, la EFSA mantiene abiertas consultas públicas sobre protocolos vinculados a autorizaciones de emergencia de fitosanitarios bajo el Artículo 53 del Reglamento (CE) 1107/2009, un mecanismo excepcional que permite autorizaciones temporales bajo condiciones estrictas. Y, en paralelo, un proceso para actualizar la guía de evaluación del riesgo de productos fitosanitarios sobre artrópodos no objetivo, organismos del suelo y plantas terrestres no objetivo, con consulta abierta hasta el 28 de enero de 2026.
Empleo y puerta de entrada a la carrera científica europea
El boletín también apunta a una oportunidad profesional. La EFSA busca un Scientific Data Officer para constituir una bolsa de talento con candidaturas abiertas hasta el 19 de enero de 2026, válida hasta el 31 de diciembre de 2026 y prorrogable. En un organismo cada vez más orientado a datos, esa figura se convierte en bisagra entre ciencia, estándares y políticas públicas.
El comunicado oficial ha sido publicado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición en su página del boletín del punto focal de la EFSA en España.




















