“Mano blanda” de la Administración con quienes contaminan

“Además del daño turístico, económico y medioambiental, hay que considerar el daño que puede hacerse a las playas de Doñana, por lo que es urgente tomar cuantas medidas sean necesarias para evitar que el crudo contamine más el coto”, añade la coportavoz Sonia Ortiga, que recuerda, además, el riesgo que entrañan estos oleoductos cuyo número quiere hacer crecer la Administración socialista con la nueva refinería Balboa en tierras extremeñas y que llegarían hasta la misma zona onubense en la que se ha producido el vertido, una zona castigada ya por la contaminación que genera el Polo Químico de Huelva.

 

La portavoz ecologista añade que «si el consejero de Gobernación de la Junta de Andalucía decía anteayer que «la acción rápida y eficaz de efectivos había impedido que el vertido llegara a la costa», ahora que ya ha llegado habría que preguntarse si la acción no ha sido tan rápida o tan eficaz o si no ha habido un afán desmesurado por parte de las autoridades de minimizar el impacto del derrame, puesto que se ha pasado de un «todo está bajo control» a tener que retirar chapapote de las playas. La Coordinadora Verde exigimos a las autoridades una información veraz y completa a la ciudadanía»

 

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