Como consecuencia de esta confusa percepción, el consumo de este tipo de tabaco se han incrementado notablemente en los últimos años
La entrada en vigor de la ley antitabaco en el año 2011 y la actual coyuntura económica está modificando los hábitos de muchas personas fumadoras en nuestro país, bien abandonando su consumo o fumando un tabaco que muchos consideran menos perjudicial, el tabaco de liar, práctica que no deja de ser tan dañina como la anterior. Según explica el Dr. Carlos Egea, neumólogo de la Clínica USP La Esperanza, “muchos fumadores que consumen tabaco de liar tienen la falsa seguridad de que están fumando algo sano, pero lo natural y lo sano no son sinónimos”. Además, el tabaco de liar sigue presentando aditivos, hasta un 22% según la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), y “sigue teniendo componentes cancerígenos”, mantiene el Dr. Egea.
Como consecuencia de esta confusa percepción, el consumo de este tipo de tabaco se han incrementado notablemente en los últimos años, experimentando un notable auge entre los jóvenes, “el hábito del tabaco sigue entrando muy fuerte entre los adolescentes”, confirma el especialista.
No obstante, las numerosas enfermedades relacionadas con el pulmón provocadas por el consumo del tabaco, tanto de forma directa como indirecta, sigue muy presente en nuestro entorno. “El 20% de las personas que fuman con menos de 35 de años morirán antes de los 69 años debido a enfermedades relacionadas con tabaco y en el caso de fumadores pasivos, como los niños, puede provocarles broncoespasmos, tos crónica, reducción en el desarrollo de la función pulmonar, además de tener una mayor incidencia de cáncer en la edad adulta”, apunta el doctor Egea. De hecho, cerca de 5000 personas fallecen al año debido a enfermedades relacionadas con el tabaco sin haber fumado nunca.
Mención especial merece el consumo del tabaco entre las mujeres embarazadas. “Existe mayor riesgo de embarazo ectópico, se presentan más patologías de la placenta, el riesgo de aborto se incrementa en un 10% y además interfiere en la fertilidad”, sostiene el especialista. Asimismo, el tabaco supone la causa de muerte de mujeres más evitable en los países desarrollados.
Ante este oscuro panorama la SEPAR apunta un dato positivo: el porcentaje de fumadores pasivos hace cuatro años era del 38 % en nuestro país, cifra que se ha reducido hasta el 21% en la actualidad.





















