Resultados de un experimento sobre la fertilización del hierro

El equipo internacional de investigadores realizó el experimento, llamado EIFEX, en 2004. A diferencia del experimento LOHAFEX, llevado a cabo en 2009, EIFEX ha demostrado que una proporción sustancial del carbono

Los resultados de un experimento sobre la fertilización del hierro, publicados en la revista científica ‘Nature’, han proporcionado una valiosa contribución a la comprensión del ciclo global del carbono. El experimento fue llevado a cabo por investigadores del Instituto Alfred Wegener para la Investigación Polar y Marina de la Asociación Helmholtz, en Alemania.

   El equipo internacional de investigadores realizó el experimento, llamado EIFEX, en 2004. A diferencia del experimento LOHAFEX, llevado a cabo en 2009, EIFEX ha demostrado que una proporción sustancial del carbono de la floración inducida de algas se hundió en las profundidades del mar. Estos resultados, que fueron analizados minuciosamente antes de ser publicados, ofrecen una valiosa contribución a la comprensión del ciclo global del carbono.

   Los investigadores, a bordo del buque de investigación Polarstern, fertilizaron en la primavera de 2004 (es decir, al final de la temporada de verano en el hemisferio sur) una parte de una parcela marina cerrada, en el Océano Antártico, con hierro disuelto, lo cual estimuló el crecimiento de las algas unicelulares (fitoplancton). El equipo siguió el desarrollo del fitoplancton durante cinco semanas, desde su inicio, hasta su fase de declive.

   La biomasa máxima alcanzada por la floración mostró un pico de clorofila de 286 miligramos por metro cuadrado, mucho mayor que el alcanzado por otros estudios. Según los doctores Victor Smetacek y Christine Klaas, del Instituto Alfred Wegener, la floración de EIFEX fue más notable debido a que se desarrolló a 100 metros de profundidad, cifra que supera el límite para el desarrollo de la floración marcado anteriormente.

   La floración estuvo dominada por las diatomeas, un grupo de algas que requieren de silicio disuelto para formar sus conchas, conocidas por formar agregados grandes y viscosos, con altas tasas de hundimiento al final de su floración. Los investigadores del presente estudio fueron capaces de demostrar que más del 50 por ciento de la floración de plancton se hundió por debajo de los 1000 metros de profundidad, lo que indica que su contenido en carbono puede ser almacenado en el océano profundo, y en los sedimentos del fondo marino subyacentes, en escalas de tiempo de más de un siglo.

   Estos resultados contrastan con los del experimento LOHAFEX, de 2009, donde el crecimiento de diatomeas estuvo limitado por diferentes condiciones de nutrientes, especialmente, por la ausencia de silicio disuelto. En el experimento LOHAFEX, la floración de plancton constaba de otros tipos de algas que carecen de concha protectora y son devoradas más fácilmente por el zooplancton. «Esto demuestra las diferentes formas de actuar de las comunidades de organismos que pueden reaccionar a la adición de hierro en el océano», explica Christine Klaas, quien agrega que «esperamos ideas semejantes sobre el transporte de carbono entre la atmósfera, el océano y el fondo del mar, en el análisis científico de los datos de LOHAFEX».

   El hierro juega un papel importante en el sistema climático. Está implicado en muchos procesos bioquímicos, como la fotosíntesis y, por lo tanto, es un elemento esencial para la producción biológica en los océanos, y la absorción de carbono por parte de la atmósfera. Durante las glaciaciones del pasado, cuando el aire era más fresco y más seco de lo que es hoy en día, más cantidad de polvo rico en hierro era transportado desde el continente hacia el océano, por el viento. Así, la fuente de hierro para el fitoplancton marino era más alta durante las glaciaciones. Ahora, este proceso natural se simula en los experimentos de fertilización con hierro, bajo condiciones controladas.

   Los autores concluyen que estos experimentos controlados de fertilización con hierro en el océano permiten cuantificar los procesos que no pueden ser estudiados en experimentos de laboratorio. Estos resultados mejoran nuestro entendimiento de los procesos en el océano relacionados con el cambio climático.

innovaticias.com – ep

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