29 de octubre, Día Mundial del Ictus. Investigan el papel neuroprotector del GABA en un modelo animal de ictus

Como explica a DiCYT el director del Grupo de Neurobiología, Arsenio Fernández López, el hipocampo es muy sensible a la falta de oxígeno y de glucosa, lo que ocurre cuando se produce un ictus, mientras que la corteza cerebral es mucho más resistente.

El Grupo de Neurobiología del Instituto de Biomedicina de la Universidad de León (Ibiomed), en colaboración con un grupo de la Napier University of Edimburgo (Reino Unido), ha publicado recientemente en la revista científica Brain Research una investigación en la que muestra cómo se produce la muerte neuronal en un modelo animal de ictus. Los investigadores han estudiado la respuesta de dos regiones diferentes del encéfalo: la parte de la corteza cerebral relacionada con el tacto y el sistema motor y una región que juega un importante papel en la formación de la memoria, el hipocampo.

 

Como explica a DiCYT el director del Grupo de Neurobiología, Arsenio Fernández López, el hipocampo es muy sensible a la falta de oxígeno y de glucosa, lo que ocurre cuando se produce un ictus, mientras que la corteza cerebral es mucho más resistente.

 

En el artículo, titulado GABAA receptor chloride channels are envolved in the neuroprotective role of GABA following oxygen and glucose deprivation in the rat cerebral cortex but not in the hippocampus, el equipo de investigadores ha analizado el efecto que produce el tratamiento con una sustancia denominada GABA (ácido gamma-aminobutirico). “El GABA se produce en algunas neuronas cerebrales y su liberación hace que otras neuronas sean menos sensibles a los estímulos que llegan de otras neuronas. Cuando tomamos tranquilizantes como las benzodiazepinas, estamos facilitando la acción del GABA en el cerebro”, apunta Fernández López.

 

Uno de los efectos del GABA es facilitar que el ión cloruro, presente en el medio extracelular, pueda entrar en el interior de las neuronas lo que disminuye su respuesta. En este trabajo los investigadores han observado que el papel neuroprotector del GABA es mucho mayor en la corteza cerebral que en el hipocampo y esta diferencia parece ser debida al control de la entrada de iones cloruro en la célula.

 

Por ello, “el mecanismo de liberación del GABA o los mecanismos de entrada de cloruro en la célula parecen dianas terapéuticas importantes para paliar el daño de los pacientes isquémicos, pero parece tener distinto efecto en la corteza cerebral y en el hipocampo”, señala el investigador, quien añade que serán necesarios más trabajos en esta línea.

 

Colaboración internacional

 

El Grupo de Neurobiología investiga desde 2008 en torno al ictus, en colaboración con la Unidad de Ictus del Hospital de León y con grupos de científicos internacionales. En este trabajo han colaborado con el grupo del doctor Mark Darlison en la Napier University of Edimburgo, con el que desde hace tiempo se coopera tanto a nivel de investigación como de docencia.

 

Asimismo, el trabajo publicado en Brain Research forma parte de la tesis doctoral de la investigadora Irene Lorenzo Llorente, cuyos avances en este campo le han permitido incorporarse en una estancia postdoctoral a uno de los grupos con mayor prestigio mundial en el estudio del ictus, el del doctor Carmichael de la Universidad de California (UCLA). A juicio de Arsenio Fernández López, “esto avala la calidad de nuestros estudiantes y su duro trabajo en las condiciones económicas actuales”.

 

Por otro lado, el investigador destaca que estos trabajos en torno al ictus han despertado el interés de empresas privadas como Covidien, que ha empezado a colaborar en esta línea de investigación “y a aportar financiación en momentos en los que es muy difícil obtener subvenciones públicas”.

DiCYT

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