Desarrollan nuevas aplicaciones de la nanopartícula de óxido de titanio

Navarra y la empresa checa Advanced Materials-JTJ’ investigarán nuevas aplicaciones de la nanopartícula de óxido de titanio en el sector sanitario.

A fin de establecer los términos concretos de esta colaboración, el consejero de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local del Gobierno foral, José Javier Esparza, ha firmado este martes un convenio con representantes de la empresa, en el que ha participado asimismo la vicepresidenta primera y consejera de Economía, Hacienda, Industria y Empleo, Lourdes Goicoechea.

El óxido de titanio es un compuesto químico que se utiliza, fundamentalmente, en el sector de los pigmentos por su intenso color blanco, destinándose a tal uso más del 95% de la producción mundial. También se utiliza en otros campos, como colorante industrial, en cosmética, y como catalizador en tratamientos superficiales, industria textil y depuración de agua y aire.

En la actualidad, ha informado el Gobierno de Navarra a través de un comunicado, la firma checa desarrolla en la Comunidad foral dos proyectos de investigación basados en la aplicación de productos que contienen la citada nanopartícula: uno con la sociedad pública NILSA, para la depuración de aguas residuales, y otro con el Instituto Navarro de Tecnologías e Infraestructuras Agroalimentarias (INTIA), para su uso como sustitutivos de fitosanitarios habituales en viñedos. En ambos casos, los resultados se conocerán antes de finales de 2014.

NUEVOS USOS Y ÁMBITOS DE APLICACIÓN

En virtud del protocolo de colaboración rubricado este martes, el Gobierno de Navarra se compromete a explorar, de forma conjunta con la empresa, las posibilidades de desarrollo de nuevas aplicaciones de la nanopartícula de óxido de titanio en otros ámbitos, como los relacionados con aspectos sanitarios (zonas públicas hospitalarias), medioambientales (mejora de la calidad del aire urbano), o asociadas a medios de transporte (automóviles, medios colectivos), entre otros.

En la última década, ha destacado el Ejecutivo foral, los avances en nanotecnología han permitido desarrollar nuevos productos con base de óxido de titanio que han aumentado significativamente su efectividad. Esto ha permitido reducir los costes de sus aplicaciones, posicionándolo de forma muy competitiva en los mercados, sobre todo en sus características como catalizador en el aprovechamiento de la energía solar electroquímica, ha destacado.

La aplicación de dióxido de titanio, extendida en países centroeuropeos, se consigue a través de un proceso de fotocatálisis. Esto significa que necesita luz para producirse, por lo que tiene lugar durante el día y no por la noche, pero con independencia de si la climatología es soleada o nubosa.

La elección de este tratamiento frente a otros, han precisado desde el Ejecutivo, se debe a una apuesta por la energía limpia y renovable como es la luz. En cuanto a la sustancia necesaria como catalizadora, el dióxido de titanio, es necesaria en una cantidad tan reducida (4 miligramos por mil metros cúbicos de agua residual), que «su impacto medioambiental es prácticamente nulo».

La empresa ‘Advances Materials JTJ’ se dedica a la investigación, desarrollo e innovación sobre nanopartículas y su aplicación práctica y cuenta con una patente internacional por la que es propietaria industrial de los productos FN1, FN2 y FN3, basados en nanopartículas de óxido de titanio.
INVESTIGACIONES EN MARCHA EN NILSA E INTIA

La firma checa suscribió el año pasado sendos contratos de investigación con las sociedades públicas del Gobierno de Navarra, ‘Navarra de Infraestructuras Locales’ (NILSA) e ‘Instituto de Tecnologías e Infraestructuras Agrarias’ (INTIA), ambas adscritas al Departamento de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local.

En el caso de NILSA, el proyecto de investigación está enfocado como tratamiento final en la depuración de aguas residuales. Tras cinco meses de pruebas en las instalaciones de Tudela, Monteagudo y Valtierra-Arguedas, la aplicación de este agente se hará extensiva a las plantas situadas en la cuenca de los ríos Alhama (Cintruénigo, Corella y Fitero) y Huecha (Cortes).

La utilización de dióxido de titanio mejora la microbiología del agua depurada porque elimina patógenos como las bacterias Escherichia Coli y Salmonella, así como sustancias derivadas del cloro, restos de medicamentos para humanos y animales (especialmente antibióticos), restos de pesticidas y plaguicidas, y ciertos disyuntores endocrinos (hormonas).

En cuanto al proyecto suscrito con INTIA, iniciado recientemente, está basado en la aplicación de productos que cuentan con nanopartículas de óxido de titanio como sustitutivos de fitosanitarios habituales en viñedos. Se espera contar con resultados contrastables en el próximo mes de octubre. Adicionalmente, se están analizando las posibilidades de la aplicación de los productos en el ámbito de la sanidad animal.

EP – INNOVAticias

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