Un helado impreso con una impresora 3D es posible, siempre y cuando estés en Massachusetts y seas colega de alguno de los tres alumnos del MIT que han creado el invento.
Kyle, Kristine y David han reorientado una impresora 3D de Solidoodle para darle forma al helado. Se trata de un proyecto para una asignatura en el que los tres estudiantes han trabajado durante primavera, dando lugar el producto final y funcional que, por ahora, no planean ponerlo en el mercado.
El invento es algo más complejo de lo que a priori pueda parecer. No se trata únicamente de reemplazar los plásticos típicamente utilizados como elementos maleables en una impresora 3D por helado. La principal problemática es mantener el helado en frío y en estado sólido, para lo cual «imprimen» las piezas dentro de un congelador y rocían los resultados con nitrógeno líquido para que se solidifiquen al instante.
Los resultados no son – por ahora – muy precisos, y es que sin duda alguna la base de helado es muy diferente a los materiales habitualmente utilizados en estas máquinas. Afortunadamente no deja de ser un prototipo, y esperemos que puedan mejorarlo de cara al futuro.
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