A veces por voluntad propia, las más por necesidad, lo cierto es que cada vez hay más personas mayores que continúan trabajando pasada la edad de la jubilación. Para paliar sus necesidades especiales, muchos investigadores han puesto manos a la obra.
¿Qué pasa con la gente mayor?
Por un lado ha aumentado el índice de longevidad; un individuo cada vez puede llegar a vivir muchos más años en condiciones de lucidez y efectividad (personal y laboral), gracias a los avances en medicina y a las condiciones de los sistemas de salud.

Por otro lado, los costos de vida se han acrecentado de manera acentuada y no todas las personas están en condiciones de cesar sus funciones laborales y vivir de una pensión; como generalmente no poseen ahorros y tienen aun una larga vida por delante, deciden seguir trabajando.
Por tanto, eso de jubilarse exactamente cuando se cumple la edad, y cada país tiene sus propios límites, es una costumbre que va perdiéndose en la vorágine de la vida moderna. Pero los años no perdonan y los achaques aparecen.

Desde dolores de espalda, disminución del grado de visión hasta dificultades en los movimientos (por artritis, reuma, etc.) son dolencias comunes que tiene las personas mayores y que deben valorarse a la hora de diseñar nuevas herramientas de trabajo.
Hoy en día, la gran mayoría de los elementos que se usan diariamente han sido pensados para gente más joven; las pantallas diminutas de los Smartphone son un ejemplo muy claro de ello.

Con el objetivo de hacer más agradable, cómoda y eficiente la vida laboral de las personas mayores, tanto expertos en ergonomía como tecnólogos, se han puesto a trabajar para lograr herramientas pensadas para ese sector de los trabajadores.

Nuevas herramientas
Gafas Zeiss
La empresa alemana Zeiss comprobó que una persona que usa gafas progresivas, debía cambiar más de cien veces al día de tipo de visión: para leer un correo, hacer una llamada o escribir un mensaje en su pequeño móvil debía pasarse “a la de cerca” y volver “a la de lejos” en cuanto terminara.
Con el objetivo de evitar estos cambios y teniendo en cuenta cuál es la posición más común de la mayoría de las personas al sostener su Smartphone, ha desplazado hacia arriba el área de lectura de sus nuevas gafas progresivas.

Mucha más luz
Las pupilas sufren un desgaste natural con la edad, por lo que a partir de cierto momento, una persona puede perder hasta el 66 % de su capacidad de captación de la luz. Esto implica que es necesario que las áreas de trabajo estén iluminadas de manera uniforme.
Pensando en este hecho, las nuevas luminarias tienen ese objetivo: en vez del típico enfoque hacia abajo, la idea es que la luz rebote contra el techo y de esa forma se consiga que los lúmenes se dispersen de forma que eviten oscuridades y sombras e iluminen óptimamente los espacios.

Más erguidos
A todos los que se sientan frente a un ordenador se les aconseja hacerlo lo más erguidos posible para evitar dolores de espalda, pero en la gente mayor este es un problema mas agudo, por ello Herman Miller ha creado mesas de trabajo que permiten deslizar la superficie y acercarla al usuario, para que éste no tenga que inclinarse al usar un aparato electrónico.

Clic simple
Ya hay infinidad de programas que tienen en cuenta la dificultad que representa para una persona mayor depender del doble clic del ratón y tienen opciones de utilizar un solo clic, lo cual le facilita enormemente la tarea diaria a alguien que tiene muchos años, la vista cansada y muchas veces dolores articulares en las manos por la artritis o la artrosis.

Contrastes de pantallas
La “degeneración macular” es una afección que puede aquejar a la gente de más edad y consiste en una disminución de la visión en la parte central del campo visual de una persona, que es provocada por el envejecimiento y el deterioro de la retina.
Para paliar los efectos de este mal, ya hay webs que permiten cambiar el fondo y el color de las letras: un fondo oscuro con letras en color claro, dan un contraste mayor a la hora de leer. De esta forma, cada usuario elige la combinación que mejor se adapte a sus necesidades.

Alfombra “anti fatiga”
Desde 1980 existen este tipo de elementos que permiten repartir mejor la carga corporal y es ideal para las personas que están mucho tiempo de pie. Pero ahora también han aparecido baldosas con las mismas funciones y el concepto sigue siendo desarrollado y perfeccionado.

Sin dudas, esta es una muestra representativa de que la tecnología es aplicable cada día a más ámbitos y que la gente mayor está siendo tenida en cuenta a la hora de innovar, pensando en su comodidad y en darles los elementos necesarios, para apoyarlos en su decisión de seguir siendo laboralmente activos y productivos.






















