Haize, la reinvención de la brújula

Desde Londres llega Haize, un dispositivo pensado para que puedas disfrutar de la aventura sin perderte jamás, ya que siempre señala hacia tu destino. Un invento español que triunfa fuera de fronteras.

Un poco de historia

La brújula data aproximadamente del siglo IX y es un invento chino. En su concepción original consistía en una aguja imantada que se colocaba en el centro de una vasija que contuviera agua y que de esa forma apuntaba al norte magnético de la tierra y se usaba como guía para viajes y exploraciones.

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Se cree que también en Mesoamérica se usaba un instrumento de características similares, ya que se halló un artefacto en las excavaciones de un poblado olmeca, que funcionaba como una brújula basándose en la magnetita (un mineral de hierro también conocido como “piedra imán”).

Más adelante por cuestiones meramente prácticas se creó una caja circular, con una representación en el fondo de la “rosa de los vientos” que indicaba los puntos cardinales, una graduación de su circunferencia y un eje central donde se colocó una aguja rotatoria.

Esto la hizo portátil, por lo que a partir de ese momento la brújula fue compañera inseparable de descubridores, aventureros, científicos y hasta piratas, que la usaron para orientarse en el transcurso de sus periplos y luego hallar el camino de vuelta a casa.

En el siglo XX sufrió algunas modificaciones, como la inclusión de elementos del tipo óptico que permitían mediciones a grandes distancias y la incorporación de luz y otros complementos para darle mayor funcionalidad.

Motivos de inspiración

Una ciudad desconocida es un sitio ideal para descubrir en bicicleta, pero hasta ahora lo único que se podía usar para guiarse, era colocar un soporte en el manillar y poner el móvil con una app de orientación.

El problema es que resulta una metodología engorrosa y complicada de usar, además de que en caso de lluvia, es impracticable y ni que decir del peligro que representa para esos delicados aparatos un golpe o una caída.

Luis, un chico aragonés de 25 años que vive en Londres (quien participó en la creación de “Volantis” el famoso el vestido volador de Lady Gaga) se enteró que su amigo Jorge tenía muchas dificultades en desplazarse por la ciudad en su vehículo habitual, la bicicleta y decidió hacer algo por él.

La inspiración le vino de la famosa película Piratas del Caribe, donde su famoso capitán Jack Sparrow posee una brújula que señala en una dirección determinada, por lo que orienta a los bucaneros hasta una remota isla.

La nueva brújula: Haize

La idea de Haize es muy sencilla: una brújula que señale el camino que necesitamos transitar (en vez del norte magnético) y esto se consigue por medio de una conexión al móvil por Bluethooth, una app en la que se elige un destino previo y ya solo queda seguir la dirección indicada por Haize.

El dispositivo es práctico, resistente, portable (se puede poner en el cuello, en la muñeca o en el manillar), posee un giroscopio y un acelerómetro, además de una brújula tradicional y con esos elementos es capaz de determinar la orientación del vehículo y su posición respecto del destino final y del norte real.

La idea original es que el usuario se sumerja en la aventura de seguir las indicaciones de la aguja LED de Haize y resolver las incidencias del camino, pero también hay opciones de elegir más datos: cruces, rutas y hasta las indicaciones de cuánto tiempo falta para llegar.

La pantalla es táctil, tiene autorregulación de luz y brillo, posee una pequeña batería de 300 mAh (recargable) y una autonomía de casi 50 horas, lo que supone andar en bici 4 horas diarias durante dos semanas.

Si bien está pensada para ser un excelente recurso para los ciclistas, este no es el único mercado posible para Haize, ya que puede servirles de guía a escaladores, senderistas, a quienes practiquen juegos de aventuras y búsqueda del tesoro y hasta puede señalarte el camino a casa, tras una fiesta especialmente divertida.

El futuro de Haize

En el diseño de esta nueva brújula participaron varios especialistas de diversos puntos del mundo, que aun sin conocerse personalmente, trabajaron en equipo para sacar adelante este invento.

Decidieron usar la plataforma Kickstarter, para por medio del crowdfunding, conseguir el dinero necesario para poder fabricar y comercializar Haize. Su meta es de 70.000 euros y al día de hoy ya han conseguido el 52% del capital (la fecha límite es el 8/12).

Los inventores de Haize confían en que ésta pueda salir al mercado en el correr del año próximo y estiman que su costo rondaría los 80 euros. En principio las ventas se harían por Internet.

La empresa está afincada en Londres por cuestiones netamente prácticas, ya que allí consiguieron presentar el proyecto con un costo inicial de 20 euros y en el transcurso de 24 horas.

En España poner en funcionamiento este tipo de emprendimientos requiere tiempo y dinero, que estos chicos no tienen, ya que los costos serían de unos 3000 euros y la burocracia se toma al menos 60 días para dar el visto bueno a un proyecto.

Por esa razón si bien el dispositivo y la idea tienen raíces españolas, no será España el sitio donde vea la luz, por que cada día de espera para sus creadores es tiempo perdido y lo que ellos necesitan son resultados. Un mal común que aqueja a muchísimos emprendedores de nuestro país.

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