“Existen personas que llegan al extremo de usar pañales con tal de no moverse de delante del ordenador y seguir jugando. Este era un grave problema que los creadores de Pokémon Go pretendieron combatir, pero si bien los fans del juego han dejado el sedentarismo, hay gente que parece haber enloquecido.”
Mediante la “realidad aumentada” este juego de la empresa Niantic permite a sus usuarios ser parte de una aventura en la cual criaturas imaginarias son capturadas en el mundo real, con teléfonos móviles o smartswatch, por tanto, los jugadores están obligados a salir a las calles a “cazar” pokemones.
Pero esta nueva fiebre de Pokemones tiene su lado oscuro, ya que ha habido numerosos episodios indirectamente relacionados con el juego, que no les han hecho ninguna gracia a sus protagonistas. Esta es una recopilación de algunos de ellos.

Cadáveres y armas
En Australia una chica de 19 años llamada Shayla, descubrió un cadáver flotando en el río Riverton, mientras recorría la ribera intentando cazar un Pokémon. Algo similar la sucedió a un jugador de Nashua, New Hampshire en los EEUU quien tropezó con un cadáver flotando en el lago, mientras intentaba capturar un Poké.
Dos hermanos hallaron un arma cargada en un campo cercano a su casa donde suelen jugar varios niños, mientras buscaban Pokemones. En cuanto se percataron de lo que habían descubierto, llamaron de inmediato a la policía para que la eliminase de forma segura.

Accidentes varios
Steven Cary, de 28 años, estrelló el coche de su hermano contra un árbol al intentar coger un Lapras en Pokémon Go mientras conducía. El jugador se quebró los dos tobillos y sufrió algunos rasguños y no sabe si el Pokémon se le escapó, porque el móvil quedó incrustado entre los restos del coche.
Un par de jugadores estaban tan ensimismados intentando capturar un Pokémon, que no se percataron de que estaban caminando al lado de un acantilado en Encinitas, California. Tras caer 15 y 24 metros respectivamente, la pareja fue trasladada a un hospital y afortunadamente sólo sufrieron heridas leves.

Mike Schultz de 21 años de Long Island, Nueva York se cayó de su patín cuando jugaba al Pokémon Go; Kyrie Tompkins, de 22, de Waterville, Maine, se torció el tobillo al caer en un bache del pavimento intentando cazar una criatura y Lindsay Plunkett de 23 años tropezó con un bloque de hormigón mientras jugaba en Asheville, Carolina del Norte.

PokéStops en lugares inapropiados
Los lugares más extraños en los que han aparecido PokéStops hasta ahora son: un club de Strippers, un templo de la Iglesia de la Cienciología y un cementerio, lo que ha despertado las críticas de muchos jugadores.
Tampoco lo tiene fácil Boon Sheridan que vive en una ciudad llamada Holyoke en Massachusetts y ha tenido la inesperada fortuna de hacerlo en un Pokémon Gym (uno de los más importantes de la zona), ya que su hogar es una antigua iglesia, que nadie se ocupó de verificar si aún estaba abandonada; esto resulta en un flujo constante de personas que están al acecho fuera de su puerta.

La policía australiana ha tenido que detener a la gente que entraba en la estación de la localidad de Darwin, que era uno de los principales PokéStops de la zona, aunque fue suprimido cuando los agentes explicaron a la empresa que cientos de jugadores iban a reponer sus Pokébolas y les impedían trabajar.
Definitivamente hay un tiempo y un lugar para jugar al Pokémon Go y un Museo del Holocausto es sin duda un sitio poco apropiado. Pero el Museo Memorial del Holocausto de EEUU está etiquetado como PokéStop, por lo que la directiva de la institución ha prohibido jugar allí y ha solicitado a Niantic que elimine dicha “parada”.

Los “malos” al acecho
Ladrones armados han estado atrayendo víctimas a lugares aislados en Missouri en los EEUU colocando carteles de gimnasios Pokémon y PokéStops en sitios poco frecuentados, como estacionamientos o terrenos abandonados, usando la aplicación para localizar a los jugadores que merodeaban en las cercanías de dichos lugares.
Michael Baker, de Forest Grove, Oregón estaba jugando cuando pasó lo que él pensaba que era otro entrenador en ciernes; al preguntarle si él también estaba cazando Pokémones, el interpelado sacó un cuchillo, lo apuñaló en el hombro y huyó. El hombre herido siguió jugando, se fue a cenar y recién al día siguiente concurrió al hospital.

La liberación mundial de Pokémon Go ha tenido algunos inconvenientes debido a problemas en el servidor, por lo que los jugadores más ávidos se han visto obligados a buscar soluciones “piratas”, con el fin de acceder al juego antes de estuviese oficialmente disponible en su país.
Una forma de hacerlo es descargar un APK no oficial para Pokémon Go y agregarle el paquete de archivos que se desea y que se puede descargar por lo general directamente desde la tienda de aplicaciones.

Sin embargo, estos archivos APK por lo general provienen de terceros y son un riesgo, puesto que los hackers ya han infectado a algunos de ellos, lo que les permite acceder al contenido de un teléfono sin conocimiento del usuario.
Si tienes este tipo de instalación y quieres saber si corres el riesgo de que te estén hackeando, ve a Configuración y abre la aplicación Pokémon Go. Si en la sección «Permisos», ésta tiene acceso a contenidos de teléfono sospechosos y no relacionados con el juego, como «leer sus mensajes de texto» o «registro de audio», sería mejor desinstalarlo inmediatamente.

¿Locura global?
Muchos fans han pasado de no moverse de delante de los monitores a organizar excursiones globales; de hecho, ya hay grupos de jugadores que se están comunicando por Internet con el fin de viajar a otros sitios a buscar algunos Pokémon “Legendarios”, que solo se hallan en puntos únicos del mundo.






















