Ojo con la uñas de gel

Las uñas de gel, de un material similar a una jalea ni líquido ni sólido, se emplean como otras uñas postizas si bien en su sellado y por la utilización de motivos de decoración superficiales requieren del uso de lámparas de luz ultravioleta que facilitan el proceso y solidifican la uña.

Ya se trate de emplear esmalte de uñas o de utilizar uñas postizas, un mal uso o un abuso de los métodos de manicura puede convertirse más que en un complemento en una condena. Te explicamos los riesgos de las nuevas manicuras con gel y las recomendaciones que pueden ayudar a mantener sanas tus uñas.

Según explica a Infosalus la doctora María José Alonso, miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), algunas de sus pacientes terminan sin poder dejar de usar esmalte y uñas artificiales ya que sus uñas han quedado por este motivo muy deterioradas y con tan mal aspecto que por estética no pueden dejar al descubierto sus uñas reales.

Tanto las uñas de porcelana, las acrílicas o las de gel sellan completamente la superficie de la uña natural por lo que es posible la proliferación de hongos bajo estas capas sintéticas si no se realiza la desinfección adecuada antes de colocarlas.

«En la mayoría de uñas postizas se usa metacrilato, un tipo de plástico que tiene la capacidad de disolver las uñas, una situación que empeora ya que en la mayoría de los casos requieren para su colocación raspar la uña natural», comenta Alonso.

UÑAS DE GEL Y RIESGO DE CÁNCER DE PIEL

Las uñas de gel, de un material similar a una jalea ni líquido ni sólido, se emplean como otras uñas postizas si bien en su sellado y por la utilización de motivos de decoración superficiales requieren del uso de lámparas de luz ultravioleta que facilitan el proceso y solidifican la uña.

«Son como las de esmalte pero más densas y se fijan a las uñas de forma permanente creando una uña postiza. Si son solo para un día no hay mayor problema pero siempre es mejor usarlas y quitarlas lo antes posible o dejar que la uña crezca y no volver a ponerla, no deja de ser un material extraño apretado a la uña», comenta la dermatóloga.

Además, la doctora Alonso advierte que los rayos UVA utilizados alcanzan a los alrededores de las uñas y que aumentan en la piel y el lecho de la uña el riesgo de cáncer de piel. Además, las personas que están tomando fármacos fotosensibilizantes tienen un mayor riesgo ya que se puede producir una onicolisis: se despega la uña y se cae (el antibiótico doxiciclina puede por ejemplo aumentar el riesgo).

También corren mayores riesgos quienes padecen liquen plano o psoriasis, ya que en este caso cualquier pequeño traumatismo puede hacer que las uñas se pongan amarillas y se despeguen. «Sólo por pintar de forma continua las uñas puede que llegue un momento en que la lámina ungueal ya no tenga arreglo», advierte la dermatóloga.

5 REGLAS BÁSICAS PARA EL CUIDADO DE LAS UÑAS

La doctora María José Alonso apunta a Infosalus las normas básicas a tener en cuenta cuando se desea decorar las uñas con seguridad para su salud:

1. Se tienen que cumplir las condiciones higiénicas básicas durante la manicura para impedir que puedan desarrollarse infecciones. Además, no hay que quitar nunca las cutículas debido a los riesgos de infección, sobre todo en personas con diabetes, pues ese ‘pellejito’ que rodea la uña en el nacimiento es la puerta de entrada de la matriz ya que se puede incluso perder la uña. La combinación peor que se puede dar es retirar la cutícula, mantener húmeda este área de la uña y no guardar las normas básicas de desinfección de utensilios.

2. Si hay dudas se debe preguntar al dermatólogo, por ejemplo en caso de psoriasis o sobre los medicamentos que estamos tomando porque pueden ser fotosensibilizantes.

3. Si se usan uñas postizas, siempre hay que examinar debajo de la uña por si se descubren nuevos lunares sospechosos, ya que con la pintura no se ven y puede desarrollarse un melanoma bajo la uña sin haber sido detectado. Por ello, el uso de estas uñas postizas tiene que ser algo ocasional, solo para ciertos momentos especiales y hay que dejar un tiempo prolongado entre uso y uso para que las uñas naturales se recuperen.

4. Hay que hidratar las uñas y usar guantes para la limpieza diaria para que las uñas no se deslustren y se vuelvan amarillas o se despeguen ya que poco a poco se estropean por la humedad continua.

5. Si se hacen las uñas de gel que requieren del empleo de radiación ultravioleta, hay que utilizar cremas de fotoprotección en las manos. Estas lámparas emplean luz concentrada y no tienen los rayos ultravioleta B que dan lugar a un calor que quema pero mantienen los ultravioleta A que sí pueden producir un aumento del riesgo de cáncer de piel.

EP

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