Científicos descubren ‘Ejército’ de bacterias en México, tiene mucho potencial para ayudar a la agricultura

Publicado el: 30 de diciembre de 2025 a las 18:00
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Un equipo de la Universidad Nacional Autónoma de México ha identificado en la Mixteca Alta de Oaxaca comunidades de bacterias del suelo con un potencial enorme para la agricultura. Se trata de microorganismos capaces de mejorar la fertilidad, ayudar a controlar enfermedades y apoyar la restauración de tierras degradadas con menos uso de fertilizantes químicos.

El hallazgo se hizo en el Geoparque Mundial UNESCO Mixteca Alta, donde la Unidad Académica de Estudios Territoriales y el Observatorio Genómico de Oaxaca, del Instituto de Geografía de la UNAM, analizaron suelos de tres sistemas agrícolas tradicionales. Martínez Núñez detalla que se trabajó con lama bordos, terrazas y valles manejados por comunidades locales desde hace más de tres mil cuatrocientos años.



¿Y qué significa esto para quien vive de su milpa o de un pequeño huerto? Que bajo sus pies puede estar trabajando un auténtico “ejército” de aliados microscópicos que, si se conocen y se gestionan bien, ayudan a conservar el suelo fértil y a reducir la factura en insumos externos.

Un tesoro microbiano en sistemas agrícolas ancestrales

Los lama bordos y las terrazas de la Mixteca Alta se construyeron para retener agua y sedimentos en una región castigada por la erosión. Con el tiempo, esa ingeniería campesina ha generado suelos ricos en materia orgánica y con una estructura muy particular. Martínez Núñez lo resume así “el manejo tradicional ha creado ambientes que promueven comunidades bacterianas benéficas, aunque los agricultores no hablaran de microbios como tal”.



En estos suelos los científicos encontraron grupos bacterianos dominantes como Proteobacteria, Actinobacteria, Acidobacteria y Chloroflexi, además de familias como Solibacteraceae y Sphingomonadaceae. Detrás de estos nombres técnicos se esconde un trabajo muy concreto descomponer restos de plantas, favorecer el ciclado de carbono y nitrógeno, formar agregados de suelo más estables y ayudar a que las raíces encuentren nutrientes.

En palabras sencillas, estas bacterias funcionan como cuadrillas invisibles que limpian, ordenan y reconstruyen el suelo. Además, muchas de ellas participan en la supresión natural de patógenos, lo que se traduce en plantas más sanas sin necesidad de recurrir siempre a fungicidas o tratamientos agresivos.

Genómica para conocer al detalle qué hace cada microbio

Para llegar a estas conclusiones el equipo aplicó técnicas de secuenciación del gen 16S rRNA, una herramienta que permite identificar qué bacterias están presentes y en qué proporción. Con esta información se reconstruyó el microbioma del suelo y se pudieron prever funciones ligadas a la fertilidad y a la salud del suelo.

El propio Martínez Núñez explica que esta aproximación permite “predecir funciones metabólicas asociadas a la fertilidad del suelo, al ciclado de nutrientes y a la supresión de enfermedades”. En lugar de mirar solo qué cultivos crecen bien, ahora se observa también qué maquinaria biológica está actuando bajo la superficie.

Hacia biofertilizantes locales y suelos más resilientes

Al conocer qué bacterias son características de los lama bordos, las terrazas y los valles de la Mixteca Alta, es posible diseñar bioinsumos locales. Hablamos de biofertilizantes y bioestimulantes hechos a la medida de esos suelos, en lugar de productos estándar pensados para cualquier lugar.

Para un agricultor esto puede significar algo concreto menos gasto en fertilizantes industriales y una mayor capacidad del suelo para retener nutrientes y agua. En una región castigada por la erosión, contar con suelos más vivos refuerza la seguridad alimentaria y sostiene las economías rurales. El conocimiento de estos microbiomas también puede servir como guía para restaurar zonas degradadas, tomando como referencia los suelos mejor conservados.

Modelo de integración entre ciencia y saber local

Los autores insisten en que este avance no habría sido posible sin los sistemas agrícolas ancestrales de la Mixteca Alta. Esos campos que se cultivan desde hace milenios han actuado como un laboratorio a cielo abierto. El uso de lama bordos y terrazas, el manejo de la materia orgánica y las prácticas agroecológicas han creado las condiciones en las que prospera esta biodiversidad microbiana.

“Los beneficios abren oportunidades para la conservación del ecosistema y la innovación biotecnológica a partir de la diversidad genómica microbiana de Oaxaca”, concluye Martínez Núñez. En buena medida, el Geoparque se perfila como un modelo de integración entre agricultura tradicional, ecología y biotecnología.

Quedan por delante pasos importantes aislar cepas concretas, probar biofertilizantes, ajustar dosis y combinaciones. Pero el mensaje de fondo es claro el suelo no está solo. Si se cuida, puede convertirse en un aliado clave de una agricultura más sostenible y menos dependiente de químicos.

La nota oficial ha sido publicada en UNAM Global.

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ECOticias.com El periódico verde

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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