¿Por qué está desapareciendo el primo gigante del cocodrilo? La verdad tras la crisis del Gavial en los ríos de Asia

Publicado el: 13 de febrero de 2026 a las 20:35
Síguenos
Gavial del Ganges macho adulto con hocico largo nadando en un río del norte de India.

Un reptil enorme, de hocico finísimo y mirada prehistórica, se ha convertido en el mejor termómetro de la salud de los grandes ríos de India y Nepal. El gavial del Ganges (Gavialis gangeticus), emparentado con cocodrilos y caimanes, sobrevive hoy en unos pocos tramos fluviales y acaba de ser evaluado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como especie “en peligro crítico” y “críticamente agotada” en su recuperación.

Detrás de estos términos técnicos hay una realidad muy simple. Si los ríos se llenan de presas, arena extraída, contaminación y tráfico de embarcaciones, el gavial desaparece. Y cuando desaparece él, el río ya hace tiempo que está enfermo.



Un primo muy especial de cocodrilos y caimanes

Aunque a primera vista recuerda a un cocodrilo, el gavial pertenece a su propia familia y mantiene rasgos únicos. Su hocico es extremadamente largo y estrecho, perfecto para pescar, y los machos desarrollan en la punta una protuberancia ósea llamada “ghara” que usan en las vocalizaciones y durante la época de reproducción.

El cuerpo es muy esbelto, con una cola musculosa y patas poco útiles en tierra. Eso hace que pase casi todo el tiempo en el agua. En los grandes ríos donde aún resiste se han medido individuos que superan los cinco metros de longitud, situándolo entre los mayores reptiles fluviales del planeta. No es un depredador generalista: es casi exclusivamente piscívoro, con dientes largos y finos adaptados a capturar peces, a diferencia de los cocodrilos de hocico ancho que soportan mejor vivir en embalses, estuarios o zonas costeras.



De miles de kilómetros de río a unos pocos refugios

Hasta mediados del siglo XX, el gavial ocupaba miles de kilómetros de ríos en los sistemas del Ganges, el Indo y el Mahanadi, repartidos entre varios países del sur de Asia. Hoy se calcula que ha perdido alrededor del 98 % de su área de distribución y solo persiste en ciertos tramos de ríos de India y Nepal.

LaLista Roja de la UICN lo clasifica como “en peligro crítico”, la categoría previa a la extinción en estado silvestre. La nueva evaluación de “Green Status” va un paso más allá y lo considera “críticamente agotado”, una forma de decir que, aunque los programas de conservación han evitado su desaparición, la especie está muy lejos de recuperar su papel ecológico en todos los ríos donde vivía.

Más gaviales… pero concentrados y muy dependientes

Un gran censo reciente en la cuenca del Ganges registró algo más de 3 000 gaviales de todos los tamaños repartidos en 13 ríos, un dato que refleja cierto avance respecto a décadas pasadas. El problema es dónde y cómo están. La mayoría se concentran en unos pocos tramos relativamente bien conservados y solo una fracción son adultos reproductores.

Informes que resumen la primera evaluación de “estado verde” del gavial hablan de unos 681 adultos en libertad, con cerca del 80 % de ellos en el río Chambal, en el norte de India. Es decir, el futuro de la especie depende en gran medida de un único gran río. Para empeorar el cuadro, un análisis de WWF India estima que apenas el 0,5 % de las crías llegan a la edad adulta, por la combinación de depredación, destrucción de nidos y mortalidad en redes de pesca.

Cuando el río se degrada, el gavial desaparece

El gavial necesita ríos anchos, relativamente profundos, con agua bien oxigenada y grandes playas de arena donde tomar el sol y anidar. Justo el tipo de paisaje fluvial que más está desapareciendo en el sur de Asia.

La construcción de presas y derivaciones para riego fragmenta los cauces y altera los caudales. La extracción intensiva de arena se lleva literalmente las playas donde nidifica. La contaminación procedente de aguas residuales urbanas e industriales reduce la calidad del agua. Y el crecimiento de pueblos y ciudades hasta la misma orilla convierte las riberas en zonas ruidosas, con ganado, basura y barcas, donde un animal tímido y especializado como el gavial apenas tiene margen para sobrevivir.

En muchos tramos, lo que antes era un río de meandros, bancos de arena y vegetación de ribera se ha transformado en algo parecido a un canal. Cuando el río pierde esa complejidad, el gavial es uno de los primeros en marcharse. Y eso se nota.

Programas de cría, ríos vivos y lo que está en juego

Desde finales de los años setenta, India y Nepal han puesto en marcha programas de cría en cautividad y reintroducción, con miles de juveniles liberados en varios ríos. Donde esas medidas se han combinado con protección real del hábitat, como en el Santuario Nacional del Chambal o en algunos parques nacionales de Nepal, los censos muestran poblaciones más estables e incluso buenas temporadas de cría con centenares de neonatos.

Aun así, los propios estudios insisten en que se trata de una especie “dependiente de la conservación”: si se relajan la vigilancia, la protección de playas de nidificación o el control de la minería de arena, el descenso puede ser muy rápido.

El gavial del Ganges se considera una especie indicadora de ecosistemas fluviales sanos. Allí donde sobrevive, suele haber mejor control de la pesca, menos contaminación y más espacio para otras especies emblemáticas como los delfines de río. En la práctica, proteger al gavial significa proteger el río que también necesitan las comunidades ribereñas para beber, regar y defenderse de las sequías y crecidas extremas.

La pregunta de fondo es sencilla. Si ni siquiera un animal que ha pasado millones de años adaptándose a vivir en el agua encuentra sitio en nuestros ríos, ¿qué queda para el resto de la vida acuática… y para nosotros?

El nuevo dictamen sobre el estado del gavial del Ganges y su evaluación de recuperación (“Green Status of Species”) ha sido publicado en la web oficial de la UICN.

Imagen autor

Adrián Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

Deja un comentario