Greenpeace critica la nueva estrategia ganadera de la Comisión Europea. Los colectivos ambientalistas cargan contra el plan comunitario por eludir el impacto directo de las granjas intensivas. Consideran que confiar el futuro climático a soluciones tecnológicas imprecisas no resolverá la severa degradación hídrica y territorial.
La contaminación hídrica por vertidos agropecuarios alarma a los expertos, quienes alertan sobre los riesgos sanitarios del nitrógeno en la red pública. Flexibilizar la normativa vigente amenazaría la recuperación ambiental de acuíferos y fuentes de abastecimiento.
Critican también las nuevas métricas de medición que pretenden ‘maquillar’ las toneladas de metano emitidas a la atmósfera. Este método contable permitiría clasificar como limpias actividades ganaderas altamente nocivas para el calentamiento global a corto plazo.
Los inventarios europeos demuestran que la crianza industrial monopoliza la mayoría de los contaminantes atmosféricos del sector agrario. Sin reformas estructurales valientes, la Unión Europea comprometerá sus metas de neutralidad de cara al próximo decenio.
Greenpeace critica la nueva estrategia ganadera de la Comisión Europea
Greenpeace critica la nueva estrategia ganadera de la Comisión Europea al considerar que el documento evita afrontar los principales desafíos ambientales asociados al actual modelo de producción ganadera intensiva. La organización denuncia que la propuesta no plantea medidas suficientes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, frenar la contaminación por nitratos ni proteger de forma efectiva los ecosistemas rurales.
Además, la ONG alerta de que Bruselas abre la puerta a modificar la forma de contabilizar las emisiones de metano mediante un sistema que, según denuncia, podría reducir artificialmente el impacto climático atribuido a la ganadería sin que se produzcan reducciones reales de emisiones.
Greenpeace critica la nueva estrategia ganadera de la Comisión Europea por su falta de ambición
La organización ecologista considera que la propuesta presentada por la Comisión Europea evita abordar las consecuencias ambientales derivadas de la expansión de la ganadería industrial, un modelo que, a su juicio, concentra un elevado impacto sobre el clima, el agua, el suelo y la biodiversidad.
Según Greenpeace, el documento apuesta por formulaciones generales y futuras innovaciones tecnológicas sin definir medidas concretas capaces de reducir la presión ambiental del sector.
Para la ONG, la transformación del modelo ganadero europeo exige decisiones estructurales que permitan disminuir la intensificación de la producción y avanzar hacia sistemas más sostenibles.
Los nitratos vuelven al centro del debate sobre la calidad del agua
Uno de los aspectos que más preocupa a Greenpeace es la escasa atención que la estrategia dedica a la contaminación por nitratos, una de las principales consecuencias de la elevada concentración de explotaciones ganaderas intensivas.
La organización recuerda que investigaciones recientes relacionan la exposición prolongada a nitratos con riesgos para la salud incluso por debajo del actual límite europeo de 50 miligramos por litro establecido para el agua potable.
Por ello, considera especialmente preocupante cualquier posible flexibilización de la Directiva de Nitratos, ya que podría dificultar la protección de acuíferos, ríos y zonas de abastecimiento.
El metano centra una de las mayores críticas de la organización ecologista
Greenpeace cuestiona especialmente la posibilidad de que la Comisión adopte un sistema de cálculo basado en el denominado «no calentamiento adicional» o «neutralidad de la temperatura» para contabilizar las emisiones de metano procedentes de la ganadería.
A juicio de la organización, este enfoque permitiría considerar sostenibles determinadas emisiones sin que realmente disminuyan, alejándose de la metodología utilizada por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC).
La ONG sostiene que esta fórmula supondría reducir la presión para recortar uno de los gases con mayor capacidad de calentamiento global, cuyo impacto durante los primeros veinte años es muy superior al del dióxido de carbono.
La ganadería sigue siendo una de las principales fuentes de emisiones agrarias
Los datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) sitúan a la ganadería como responsable de más del 65 % de las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por el sector agrícola de la Unión Europea.
Además, el sector produjo alrededor del 94 % de las emisiones de amoniaco registradas en la UE durante 2023, un contaminante estrechamente relacionado con la calidad del aire y la degradación de los ecosistemas.
Greenpeace considera que estos datos justifican la necesidad de acelerar la reducción de emisiones y reforzar las políticas ambientales dirigidas a la producción ganadera.
La transición del sector ganadero marcará buena parte de los objetivos climáticos europeos
Para la organización ecologista, alcanzar la neutralidad climática prevista por la Unión Europea para 2050 exige una reducción efectiva de las emisiones procedentes de la ganadería y no únicamente cambios metodológicos en su contabilización.
Greenpeace advierte de que mantener elevadas emisiones de metano dificultaría el cumplimiento de los compromisos internacionales sobre cambio climático y trasladaría el esfuerzo de reducción a otros sectores económicos.
La ONG reclama una estrategia basada en la evidencia científica, la protección de los recursos naturales y un apoyo decidido a modelos ganaderos más sostenibles, compatibles con la conservación del medio ambiente y el desarrollo del mundo rural.
Muchos ‘cabos sueltos’
Greenpeace critica la nueva estrategia ganadera de la Comisión Europea porque considera que el documento deja sin resolver algunos de los principales desafíos ambientales asociados al actual sistema de producción ganadera.
El debate sobre el papel del metano, la contaminación por nitratos y la evolución del modelo ganadero europeo continuará siendo uno de los grandes retos de la política climática comunitaria durante los próximos años, en un contexto donde reducir emisiones y proteger los recursos naturales será cada vez más determinante.
Greenpeace critica la nueva estrategia ganadera de la Comisión Europea en 15 segundos
¿Por qué Greenpeace critica la nueva estrategia ganadera de la Comisión Europea?
Porque considera que no plantea medidas suficientes para reducir las emisiones de metano, combatir la contaminación por nitratos ni transformar el modelo de ganadería industrial.
¿Qué relación tiene la ganadería con las emisiones de gases de efecto invernadero en Europa?
Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, la ganadería genera más del 65 % de las emisiones de gases de efecto invernadero del sector agrario de la Unión Europea.
¿Qué problema plantea Greenpeace con el metano de la ganadería?
La organización teme que la Comisión Europea adopte un sistema de cálculo que reduzca artificialmente el impacto climático del metano sin exigir reducciones reales de emisiones.
¿Por qué los nitratos preocupan tanto a los ecologistas?
Porque la contaminación por nitratos afecta a acuíferos, ríos y agua potable, y nuevas investigaciones apuntan a riesgos para la salud incluso por debajo de los límites actualmente permitidos en la legislación europea.



