China parece haber encontrado el combustible del futuro y no tiene nada que ver con el hidrógeno. Además, ha llegado el primer motor que lo utilizará. El hidrógeno está llegando a límites insospechados, algo que quedó completamente demostrado con el vehículo que lo empleará por primera vez. Su novedoso potencial como fuente de combustible alternativa y renovable ya es ampliamente reconocido, tanto que ha despertado interés en varios sectores, como los de electricidad, calefacción y transporte.
Ante el creciente avance impulsado por las nuevas alternativas que están saliendo al mercado, la previsión es que el mercado mundial del hidrógeno crezca y supere los 200.000 millones de dólares a finales de 2025, según informa CAS.
La llegada de este nuevo paradigma tendrá como resultado nuevas oportunidades en el campo comercial, académico y gubernamental. Con las previsiones poniendo al hidrógeno en la cúspide, un gran número de fabricantes han optado por fabricantes vehículos que funcionan con H como combustible. Sin embargo, ahora llega una opción diferente que podría hacernos olvidar la fiebre ocasionada por el hidrógeno.
China reemplaza el hidrógeno con el combustible del futuro
El amoníaco se ve como un combustible limpio para barcos, aviones, camiones y trenes. De hecho, GAC de China considera que también tiene un próspero futuro en automóviles de pasajeros. Ha creado un motor de combustión para probar esta teoría, capaz de disminuir las emisiones en aproximadamente un 90%. En algunas instancias, el amoníaco puede transporte hidrógeno incluso de forma más óptima que el propio hidrógeno.
Resulta más fácil de manejar, dado que es líquido a temperatura ambiente y no necesita equipos caros de compresión o licuefacción criogénica. Puede producirse de manera limpia, aunque la mayoría de su producción actual no se realiza así. También resulta muy corrosivo y hablamos de una sustancia peligrosa tanto para el ser humano como para muchos otros seres vivos. De esta manera, estamos ante un combustible que tiene sus pros y sus contras, al igual que sucede con la gasolina y el diésel, los combustibles más convencionales.
Algunos proyectos asociados a vehículos de amoníaco verde tienen como objetivo ‘descomponer’ el amoníaco en hidrógeno, liberar el nitrógeno en el aire y emplear una pila de combustible para producir energía eléctrica, otros la usan en motores de combustión modificados. Este último caso es el que vamos a desarrollar a continuación.
China apuesta por un combustible que va más allá del hidrógeno
Guangzhou Automobile Group Co. (GAC) anunció en una presentación de Tech Day en 2024 el desarrollo de un motor de 2.0 litros con la capacidad de quemar amoníaco líquido segura y eficazmente. Según Bloomberg, GAC advierte una potencia de 120 kW (161 hp) y un bajón del 90% en las emisiones de carbono comparándolas con los combustibles convencionales.
Técnicamente no estamos hablando del primer motor de estas características, ya que hace una década, investigadores del Instituto Coreano de Investigación de Energía probaron un coche llamado AmVeh que utilizaba un 70% de amoníaco y un 30% de gasolina. Esto bajó las emisiones de carbono en un 70% y entonces el equipo de AmVech estaba enfocado en un motor completamente abastecido de amoníaco.
Puesto que el motor de GAC parece seguir produciendo algo de dióxido de carbono, probablemente también utilice alguna otra fuente de combustible. Esto tiene sentido, dada la baja velocidad de propagación de la llamada en el amoníaco tiende a hacer más difícil el funcionamiento del motor a altas RPM o en condiciones de carga baja.
En definitiva, China apuesta por el amoníaco (el combustible del futuro), aunque para eso tenga que enfrentarse a varios desafíos. Si quieres saber más sobre este tipo de motores, no puedes perderte este artículo.





















