Quedarte sin batería en mitad de una escapada, un trabajo de campo o un apagón en casa es de esas cosas que te fastidian el día en segundos. Y aunque los paneles solares portátiles han ganado terreno, dependen de que haya sol. Por eso está llamando la atención un invento que juega otra carta de las renovables: el viento.
La propuesta se llama Shine 2.0 y, según sus creadores, es una turbina eólica portátil pensada para recargar desde móviles hasta equipos más exigentes, siempre que haya una brisa decente. Su punto fuerte es precisamente ese: puede generar energía de día o de noche, aunque esté nublado, “llueva o haga sol”, como defendió la marca al presentar el producto.
Lo importante primero: qué ofrece y qué necesitas para que funcione
La Shine 2.0 se plantea como un sistema “3 en 1”: turbina, controlador de carga y batería. Pesa unos 3 pounds (1,3 kg) y lleva una batería interna de 12.000 mAh. Además, incorpora USB-C y puede entregar hasta 75 W (según la información del producto y lo mostrado en ferias).
Ahora bien, aquí viene la parte que conviene tener clara: para que la turbina cargue mientras está funcionando, hace falta viento. En los artículos que la han probado o descrito se habla de un umbral de al menos 8 mph (unos 13 km/h) y un rango que llega hasta 28 mph (unos 45 km/h). Eso te da una pista rápida de dónde encaja mejor: costa, zonas abiertas, montaña, rutas con exposición al aire. En un bosque cerrado o en un valle muy resguardado, la cosa cambia.
Y un matiz más, muy de vida real: el viento no es constante. Por eso el equipo incluye gestión electrónica (la marca menciona control tipo MPPT) para intentar exprimir mejor los cambios de velocidad.
¿Para quién tiene sentido?
La propia empresa lo enfoca a perfiles muy concretos: gente off-grid (campers, “van lifers”, surfistas, investigadores de campo) y también como respaldo doméstico para electrónicos esenciales cuando hay cortes de luz.
En una demostración reciente se insistió en que el montaje puede hacerse en un par de minutos y que el sistema puede pivotar para orientarse al viento. Y sí, también se habló de tiempos de carga muy variables: desde cargas rápidas con buen viento hasta muchas horas si apenas sopla. En la práctica, es justo lo que esperarías de una renovable pequeña: funciona, pero depende del recurso.
Precio, campaña y el “pero” que no se debe esconder
La Shine 2.0 se está moviendo en formato preventa/crowdfunding, con precios alrededor de 399 dólares según la cobertura más reciente, y con envíos previstos “en primavera” (según lo publicado en enero de 2026).
¿Significa esto que sustituye a un panel solar? No necesariamente. En el fondo, son herramientas distintas. Si tu plan es cargar en quietud total, el viento no te va a salvar. Pero si sueles moverte por sitios donde “siempre corre algo de aire”, puede ser ese extra que te evita tirar de generadores o de enchufes cuando no los hay. Y eso se nota.
El comunicado y la información oficial de la campaña del producto se han publicado en Indiegogo.





















