Mientras un gran número de marcas se pelean por el primer puesto en la carrera por el hidrógeno, Audi ha encontrado un combustible mejor. Apuesta tanto por él que ya tiene su primer motor. Si el extraño motor virtual de Porsche logró llamar tu atención, no puedes perderte lo que viene a continuación. Desde hace años, la mira del transporte global está puesta en liderar el cambio hacia u sistema más sustentable. Los combustibles fósiles han demostrado su eficiencia durante décadas, pero su alta huella ambiental obliga a la humanidad a buscar nuevas alternativas más ecológicas.
Como el sector del transporte es uno de los más contaminantes, también es uno de los que más atención está recibiendo en términos de descarbonización. Por ahora, China es líder en la conversión del transporte por encima de los logros de Europa y Estados Unidos, con el desarrollo de nuevas piezas de vehículos eléctricos y de las baterías.
En el proceso de búsqueda de nuevas tecnologías, el hidrógeno está ganando un gran protagonismo en la estrategia de descarbonización. Muchos incluso asocian todo lo que tiene ver con hidrógeno con el futuro. Sin embargo, la firma alemana Audi parece atesorar un combustible todavía mejor.
Audi apuesta por un combustible mejor que el hidrógeno: ya tiene su primer motor
El Audi A3 mostró hace unos años atrás una tecnología revolucionaria con un motor a metano. En 2019, la gama del Audi A3 Sportback terminaba de completarse en el mercado alemán con la irrupción de versiones g-tron adaptadas para el uso de gasolina sin plomo y metano de forma indistinta.
Su aparición mejoraba las prestaciones y autonomía de su versión anterior, recurriendo al CNG. El Audi A3 Sportback g-tron usa el bloque 1.5 TGI con 130 CV de potencia y un par máximo de 200 Nm de manera exclusiva vinculado el cambio de doble embrague S-Tropic con 7 relaciones y la posibilidad de manejo secuencial.
Audi incorporó en su instalación un tanque adicional para gas (con 3 en su totalidad) para incrementar la autonomía hasta los 400 km en exclusiva con este combustible, aunque por falta de espacio el depósito de gasolina vio disminuida su capacidad a solo 9 litros, un número escaso en términos globales. La multinacional prestó especial detalla a la adaptación, incorporando una instrumentación con información de autonomía, nivel y consumo medio de los dos combustibles.
La boca de depósito del metano y de la gasolina sin plomo se encuentran en un lugar de siempre. En la fecha mencionada, Alemania lanzó esta pieza con un precio de partida de 30.600 euros.
Audi g-tron, la gama de la marca alemana que utiliza GNC
La gama Audi g-tron está conformada por vehículos de la firma optimizados para recurrir al gas natural comprimido (GNC) como combustible principal. Esta tecnología es especialmente relevante en el contexto actual, en el que diferentes naciones se han impuesto de acuerdo para mitigar el avance del cambio climático por diferentes razones. Uno de ellos es que el elemento principal del gas natural es el metano, que resalta especialmente por tener las emisiones de CO2 más bajas de todos los combustibles fósiles.
Otro rasgo diferenciador es la manera en que se produce el metano: a través de residuos orgánico o CO2, agua y electricidad sostenible a partir de plantas de generación de gas. Buscando el uso de metano sintético, Audi se ha animado al desarrollo de la gama Audi g-tron, caracterizada por sus depósitos ligeros, una gran dinámica de conducción, alta eficiencia y una importante economía.
Mientras otras marcas se pelean por el hidrógeno, Audi ha hallado un combustible mejor y ya tiene su propio motor. Una noticia sorprendente que se une a su apuesta por los coches eléctricos en China.





















