ONU pide acelerar energías renovables ante la crisis energética, según ha defendido el secretario ejecutivo de la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Simon Stiell.
El representante de la organización internacional considera que la expansión de las energías limpias es clave para proteger a los países frente a la volatilidad del petróleo y garantizar sistemas energéticos más seguros y estables.
En distintos informes y declaraciones recientes, responsables de la ONU han señalado que la actual dependencia global de los combustibles fósiles —especialmente del petróleo— sigue siendo uno de los principales obstáculos para cumplir los compromisos climáticos internacionales.
En este contexto, la organización subraya la importancia de impulsar tecnologías como la energía solar, eólica, hidráulica y otras fuentes renovables que permiten generar electricidad sin emitir grandes cantidades de gases de efecto invernadero.
ONU pide acelerar energías renovables ante la crisis energética
El responsable climático de Naciones Unidas advierte de que la dependencia de los combustibles fósiles deja a las economías expuestas a crisis internacionales y defiende acelerar la transición energética.
La actual tensión internacional en torno al suministro de energía ha vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de acelerar la transición hacia fuentes renovables. Así lo ha señalado el secretario ejecutivo de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC), Simon Stiell, quien ha advertido de que la dependencia de los combustibles fósiles expone a los países a crisis geopolíticas recurrentes.
En un mensaje dirigido a los participantes en la Cumbre del Crecimiento Verde, que se celebra en Bruselas con la presencia de ministros europeos, instituciones comunitarias y representantes del sector empresarial, Stiell defendió que las energías limpias ofrecen una alternativa mucho más estable frente a los mercados energéticos dominados por el petróleo y el gas.
Dependencia del petróleo y vulnerabilidad geopolítica
El responsable climático de la ONU recordó que las fuentes renovables no dependen de corredores marítimos estratégicos ni de rutas comerciales vulnerables a conflictos internacionales. En este sentido, hizo referencia indirecta al estrecho de Ormuz, un punto clave para el transporte mundial de petróleo que en los últimos días ha generado preocupación por su posible impacto en el suministro energético global.
Según explicó, la situación actual vuelve a demostrar hasta qué punto las economías basadas en combustibles fósiles son vulnerables a tensiones geopolíticas y a fuertes oscilaciones en los precios de la energía.
Estas variaciones, señaló, acaban repercutiendo directamente en los hogares, en las empresas y en la estabilidad económica de los países.
Stiell alertó además de que el encarecimiento de la energía puede traducirse en nuevas presiones inflacionarias, lo que agrava el impacto económico de las crisis energéticas.
Frente a este escenario, el representante de Naciones Unidas considera que la expansión de las energías renovables puede transformar el sistema energético mundial al proporcionar un suministro más seguro, accesible y menos dependiente de factores políticos o militares.
También criticó que, pese a la evidencia sobre sus ventajas, todavía existan voces que plantean frenar la transición energética o retrasar el despliegue de tecnologías limpias.
A su juicio, apostar nuevamente por los combustibles fósiles supondría reforzar el origen de los problemas actuales, perpetuando un modelo energético expuesto a crisis repetidas en un contexto internacional cada vez más inestable.
Europa ante el reto de acelerar la descarbonización
Frente a este escenario, el representante de Naciones Unidas considera que la expansión de las energías renovables puede transformar el sistema energético mundial al proporcionar un suministro más seguro, accesible y menos dependiente de factores políticos o militares.
El secretario de la UNFCCC trasladó un mensaje directo a los responsables políticos europeos presentes en la reunión de Bruselas: mantener una dependencia estructural de las importaciones de combustibles fósiles podría condenar al continente a encadenar crisis energéticas sucesivas.
Por el contrario, avanzar hacia sistemas energéticos basados en renovables permitiría fortalecer la seguridad energética, reducir las facturas eléctricas y generar nuevas oportunidades económicas.
Stiell también destacó que la acción climática responde a las preocupaciones reales de la ciudadanía, ya que no solo contribuye a frenar el cambio climático, sino que también impulsa la creación de empleo y la modernización de la economía.
En este sentido, señaló que cumplir los objetivos europeos de reducción de emisiones para 2040 podría incrementar el crecimiento económico de la Unión Europea y reforzar su competitividad.
El responsable climático de la ONU animó igualmente a las empresas europeas a desempeñar un papel activo en esta transformación, instando al sector privado a apoyar políticas climáticas ambiciosas y a exigir a los gobiernos avances más rápidos.
Finalmente, Stiell defendió la cooperación internacional en materia climática como una herramienta clave para afrontar la inestabilidad global. Recordó que las conferencias mundiales del clima (COP) siguen siendo un espacio esencial para coordinar esfuerzos entre países, aunque reconoció que los avances logrados hasta ahora aún resultan insuficientes.
Para el representante de Naciones Unidas, la historia demuestra que la cooperación energética entre países ha sido una base fundamental para la estabilidad y el desarrollo económico, una realidad que, según afirmó, resulta hoy más relevante que nunca.
Ante este panorama, la Organización de las Naciones Unidas insiste en que acelerar el despliegue de energías renovables no solo es una cuestión ambiental, sino también estratégica para construir un sistema energético más resiliente y menos vulnerable a las fluctuaciones del mercado del petróleo. Seguir leyendo en ENERGÍAS RENOVABLES.

















