Cómo lavar los arándanos de manera correcta para eliminar los pesticidas

Publicado el: 29 de enero de 2026 a las 09:41
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Arándanos frescos lavados correctamente para reducir restos de pesticidas antes de consumirlos

Para muchas personas, los arándanos son la fruta fetiche de los desayunos saludables. Pero en Perú, una serie de monitoreos y análisis ha recordado que incluso estos pequeños frutos azules pueden llegar a la mesa con un acompañante indeseado, los residuos de pesticidas. La buena noticia es que, con unos cuantos gestos sencillos en casa, se puede reducir en buena parte esa exposición sin renunciar a sus beneficios.

A finales de 2024, el Tercer Monitoreo Ciudadano de Pesticidas en los Alimentos, impulsado por una alianza de diecinueve organizaciones de la sociedad civil, analizó sesenta muestras de apio, cebollita china, pimiento y tomate en mercados de cinco ciudades peruanas. Casi la mitad de esos alimentos no era apta para el consumo humano porque superaba los límites máximos de residuos de agroquímicos. Si se aplicaran los estándares más estrictos de la Unión Europea, el porcentaje de productos desaprobados subiría hasta el setenta y dos por ciento.



Al mismo tiempo, otros informes difundidos por Senasa y medios locales han señalado que frutas de consumo cotidiano como fresas, quinua orgánica y arándanos presentan niveles preocupantes de agroquímicos en mercados de Lima y varias regiones. De forma paralela, los planes oficiales de monitoreo de Senasa detectaron que aproximadamente un once por ciento de las más de ocho mil quinientas muestras analizadas en 2023 se clasificaban como “muestras no conformes”, es decir, por encima de los límites legales.

En el caso concreto de las fresas de cinco mercados de Lima y Callao, una investigación coordinada por Salud con Lupa y el laboratorio acreditado Mérieux NutriSciences encontró plaguicidas como clorfenapir, fipronil, lufenurón o profenofos en concentraciones que llegaban a multiplicar por trece los límites permitidos en Perú. Varios de estos compuestos se consideran potencialmente cancerígenos o tóxicos para hígado, riñones y tiroides. No son cifras pensadas para alarmar gratis, pero sí para tomar en serio el problema.



Conviene recordar de qué hablamos. Pesticida es un término paraguas que incluye insecticidas, fungicidas y herbicidas, entre otros productos usados para controlar plagas. Los insecticidas se dirigen de forma específica a los insectos, mientras que otros compuestos actúan sobre hongos o malas hierbas. Cuando quedan restos en niveles altos en frutas y verduras y se consumen a diario, pueden contribuir, según los expertos, a trastornos hormonales, problemas neurológicos y mayor riesgo de algunos cánceres, con especial preocupación en niños, embarazadas y personas con enfermedades previas.

Entonces, ¿sirve realmente de algo lavar los arándanos o los pesticidas se quedan donde están? La respuesta es matizada. Las principales agencias de seguridad alimentaria recomiendan lavar siempre la fruta fresca bajo el grifo porque esa simple acción reduce suciedad, bacterias y una parte de los residuos de plaguicidas. Diversos estudios sobre lavado de vegetales han visto reducciones de residuos que pueden ir, según el tipo de cultivo y el compuesto, de aproximadamente un veinte a un setenta por ciento, aunque nunca hasta cero.

La escena cotidiana es fácil de imaginar. Llegas a casa con la bandeja de arándanos del súper y los guardas tal cual en la nevera. Lo más prudente es esperar a lavarlos justo antes de comerlos. Si los enjuagas y los dejas húmedos en el frigorífico, se estropean antes y aparece moho con más facilidad. Cuando vayas a consumirlos, colócalos en un colador y pásalos bajo un chorro suave de agua fría mientras los mueves con la mano. Esa combinación de agua corriente y fricción arrastra tierra, polvo, restos de flor y una fracción de los residuos superficiales.

Si quieres ir un paso más allá, puedes preparar un cuenco con una parte de vinagre blanco y tres partes de agua y sumergir los arándanos durante unos pocos minutos. Guias de extensión agraria y revisiones independientes señalan que este tipo de baño, seguido de un buen aclarado con agua limpia, reduce de forma apreciable la carga microbiana y también parte de los pesticidas adheridos a la piel, siempre con diferencias según el químico y el tiempo de contacto. Después del remojo, escúrrelos en el colador, acláralos de nuevo bajo el grifo y déjalos secar sobre papel de cocina, sin frotar para no romper su piel fina.

Aun así conviene no engañarse. Ningún método doméstico elimina el cien por cien de los plaguicidas porque muchos penetran en la pulpa o son sistémicos y ya circulan dentro del tejido del fruto. Experimentos con manzanas muestran que incluso soluciones específicas de bicarbonato sódico son muy eficaces para limpiar la superficie, pero pierden fuerza en cuanto el pesticida se introduce en la piel. De ahí que los especialistas insistan en que el lavado es una herramienta de reducción de riesgo, no una garantía total.

El propio especialista de Senasa Hugo Contreras lo resumía con una frase que da que pensar al hacer la compra “no vamos a encontrar alimentos sin pesticidas o sin contaminantes”. Por eso el enfoque sensato mezcla varias capas de protección. En casa, lavar siempre la fruta, manipularla con manos limpias y evitar la contaminación cruzada en la cocina ayuda tanto frente a pesticidas como frente a bacterias y virus que pueden causar enfermedades transmitidas por alimentos. A nivel de consumo, cuando sea posible, optar por producto ecológico certificado o de circuitos cortos con buenas prácticas reduce la presión química en origen, aunque no todas las economías familiares se lo pueden permitir en cada cesta.

Renunciar a los arándanos tampoco parece una buena idea. Esta fruta aporta vitamina C, vitamina K, manganeso y fibra y se encuentra entre las de mayor densidad de antioxidantes como las antocianinas, compuestos asociados en diversos estudios con mejores indicadores de salud cardiovascular y función cognitiva. En otras palabras, los arándanos pueden formar parte sin problema de una dieta saludable siempre que no los veamos como un “alimento milagro” y que hagamos los deberes mínimos de higiene.

En el fondo, se trata de recuperar cierta tranquilidad cuando servimos un puñado de arándanos en el desayuno o los añadimos al yogur de los peques. Si entendemos qué hay detrás de las alertas sobre plaguicidas y qué podemos hacer en nuestra cocina, cada lavado cuenta. El Tercer Monitoreo Ciudadano de Pesticidas en los Alimentos, que ha encendido esta discusión al mostrar la magnitud del problema en los mercados peruanos, ha sido publicado en el portal de Salud con Lupa.

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ECOticias.com El periódico verde

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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