La planta que contiene potasio, calcio, magnesio, sodio, hierro, cobre, manganeso y zinc

Publicado el: 28 de enero de 2026 a las 18:44
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Vainas de algarroba, un alimento sostenible y alternativa natural al cacao

El precio del chocolate sube y no es solo una sensación. Las malas cosechas de cacao y el cambio climático están encareciendo una materia prima muy dependiente de lluvias regulares y temperaturas estables. En medio de esta tormenta, una vaina marrón conocida desde hace siglos en el Mediterráneo vuelve a la conversación. La algarroba se presenta como ingrediente saludable y alternativa más sostenible para parte de los usos del cacao.

Qué es y qué lleva la algarroba

La algarroba es el fruto del algarrobo, un árbol perenne de la familia de las leguminosas capaz de vivir con poca agua y en suelos pobres. Su pulpa no es solo “un cacao de imitación”. Revisiones científicas describen frutos con entre un 48 y un 56 por ciento de azúcares naturales y alrededor de un 18 por ciento de fibra dietética, sobre todo en forma de celulosa y hemicelulosa.



A esto se suma un perfil mineral poco habitual en un dulce. Estudios sobre algarroba y sus productos tradicionales la clasifican como fuente de potasio, calcio, magnesio, sodio, hierro, cobre, manganeso y zinc. Además, su contenido en grasa es bajo y no aporta cafeína ni teobromina, los estimulantes presentes en el cacao, algo importante para quienes son sensibles a estos compuestos.

Del árbol a la industria alimentaria

Durante décadas la algarroba se ha usado como sustituto de chocolate en hogares y tiendas de productos naturales. Hoy está integrada en la industria alimentaria moderna. La pulpa se transforma en harina o polvo que se usa en bizcochos, galletas y bebidas, y en siropes y melazas que funcionan como edulcorantes naturales.



La semilla sostiene otra parte importante del negocio. De ella se extrae la goma de algarroba, que aparece en las etiquetas como E410. Este polisacárido se utiliza como espesante y estabilizante en helados, yogures, papillas y cremas untables. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha reevaluado este aditivo y considera que su uso en las cantidades autorizadas no plantea problemas de seguridad para la población general.

Un cultivo pensado para un clima más seco

El interés ambiental llega del campo. El algarrobo soporta sequías, altas temperaturas y terrenos degradados, algo que ahora recogen estudios agronómicos recientes. Un análisis del sector ecológico de la algarroba en Andalucía destaca su rusticidad, su adaptación a la escasez de agua y su resistencia a plagas y enfermedades, lo que permite manejar las plantaciones con muy pocos insumos químicos y riegos ajustados.

Investigaciones sobre el árbol señalan que ayuda a mejorar la estructura del suelo, reducir la erosión y actuar como sumidero de carbono al capturar CO2 y almacenarlo en la biomasa y en el suelo. Proyectos europeos que valoran nuevas plantaciones de algarrobo hablan de una buena capacidad de fijar CO2 con menor consumo de agua. En paralelo, empresas que elaboran chocolates “sin cacao” a base de algarroba calculan reducciones cercanas al 90 por ciento en consumo de agua y al 80 por ciento en emisiones de CO2 frente a chocolates convencionales, según sus propios datos.

La paradoja es que, pese a este potencial, la superficie cultivada de algarrobo en la cuenca mediterránea se ha reducido alrededor de un 65 por ciento en lo que va de siglo. Sin relevo generacional, investigación y una cadena de valor justa, el cultivo corre el riesgo de quedarse en manos de pocos actores, lejos de lo que sería un verdadero aliado climático.

Qué puede hacer el consumidor

¿Qué puedes hacer si quieres probar la algarroba en casa? Una opción es sustituir parte del cacao en polvo por harina de algarroba en bizcochos, galletas o bebidas vegetales. Aporta dulzor natural y un toque tostado, aunque el sabor no es idéntico al del chocolate. Otra opción es usar melaza o sirope de algarroba en lugar de otros azúcares y comprobar en la etiqueta que no vaya acompañada de grandes cantidades de azúcar añadido.

Si te preocupa la cafeína o ciertos chocolates te sientan mal, la algarroba puede ser una alternativa a tener en cuenta. Y desde el punto de vista ambiental, dar preferencia a productos que utilizan algarroba procedente de sistemas ecológicos o de proyectos que trabajan con agricultores locales ayuda a que ese potencial climático se convierta en cambios reales sobre el terreno. Son gestos pequeños, pero repetidos marcan tendencia.

El estudio más reciente sobre el sector ecológico de la algarroba en España, elaborado en la Universidad Pablo de Olavide, ha sido publicado por Alimentta.

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ECOticias.com El periódico verde

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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